
En esta ciudad del estado de Georgia está guardada la fórmula de la gaseosa más famosa del mundo. Acá, en Atlanta, la Selección deberá recuperar la receta que pareció olvidarse ante Cabo Verde para cumplir con el sueño de seguir peleando por el bicampeonato.
Como este grupo sabe de resiliencia y de vueltas olímpicas, el cimbronazo que sufrió ante la Cenicienta africana tendría que haber sido un alerta suficiente para ahora superar a un rival más calificado como conjunto (Egipto) y desde las individualidades (tiene a un top Mundial como Mohamed Salah en sus filas).
La Selección llega con el ánimo bien arriba. En la interna, los jugadores y el cuerpo técnico se plantearon que no hay espacio para una otra actuación fuera de contexto de una Scaloneta que en estos ocho años puso el listón bien alto, logrando cuatro de los cinco títulos que disputó.
Por eso, al margen de cuestiones tácticas, las charlas que se dieron ayer (en privado antes de la práctica y en público durante el entreno) apuntaron a entender que para llegar a cuartos de final habrá que despejar dudas, mejorar niveles individuales y sumar esfuerzos colectivos.
El cuerpo técnico hizo un análisis de lo que viene sucediendo y se lo comentó al plantel. Lionel Scaloni no es un técnico de monologar: es directo y va a los bifes. Su búsqueda, por tanto, está puesta en recuperar un sello del equipo: la presión post pérdida. Por eso, en esta ocasión Leandro Paredes será titular para sumar más presencia en la mitad de la cancha y liberar un poco de obligaciones defensivas a Alexis.
El cuerpo técnico también pretende más sorpresa en ataque (por eso Julián va por Lautaro), pero no solo de los delanteros. Y ahí encaja que Nicolás Tagliafico recupere el lateral izquierdo: Taglia tiene experiencia (está jugando su tercer Mundial) y un buen recuerdo de marcar a Salah: lo hizo en el Sub 20 del 2011, cuando la Argentina eliminó 2-1 a Egipto justamente en esta misma instancia.
Banca sobrará en el estadio como sobró ayer en el banderazo. Los más de 15.000 argentinos que viven en este estado del sureste yanqui dirán presente, al margen de los miles de hinchas que se están trasladando en auto desde Miami y diferentes puntos del mundo. La Selección será local por quinto partido consecutivo y la gran mayoría de los 68.239 espectadores que abarrotarán el imponente Mercedes Benz de Atlanta estarán vestidos de celeste y blanco.
Un estadio que trae buenos recuerdos (acá fue el debut de la Copa América 2024, con triunfo 2-0 ante Canadá) y que, además, contará con un tema clave para el funcionamiento de la Scaloneta: es cerrado, con aire acondicionado y, entonces, el intenso calor del mediodía local (el partido es a las 12 del Este de los Estados Unidos) no se trasladará al campo de juego. Un dato clave después de lo que ocurrió en Miami, donde el encuentro se jugó con altísima temperatura, algo que la Selección lo sintió y mucho.
Mientras Argentina intenta encontrar su mejor forma futbolística, el Mundial va dejando sorpresas a cada paso. Ya lo padeció Brasil, que se quedó afuera con la sorprendente Noruega de Haaland. Le ocurrió lo mismo al local México ante Inglaterra en el Azteca y también a Portugal frente a España, en este caso otro de los grandes candidatos que avanza de ronda no sin antes sufrir para lograrlo.
Entonces, en la Selección están todos con la guardia alta. No sólo por el juego, sino también por lo externo. Porque el árbitro será el joven francés François Letexier (es más chico que Messi en edad), justo cuando en redes sociales se intenta instalar desde algunos sectores que el campeón del mundo está siendo beneficiado. Un rumor que se apaga rápido observando lo que ocurrió en los cuatro encuentros que el equipo ganó: solo le cobraron dos penales, ambos sancionados correctamente, y casi sin polémicas por acciones que le jugaran a favor.
Con todos estos condimentos, la Selección buscará estar nuevamente entre los mejores ocho del Mundial. Después de ver por TV varios batacazos y aún tener el corazón palpitando tras lo que ocurrió en 16avos, pretende hallar su propia fórmula de la felicidad para que todos los argentinos, que hoy cortarán su rutina en los colegios, en las oficinas, en sus casas y en todos lados sigan soñando con otro final feliz de la historia, con Messi como bandera.
Hernán Claus/Enviado Especial de Olé
COLOMBIA BUSCA LOS CUARTOS ANTE SUIZA
Pasan las generaciones, pero el recuerdo de la épica gesta comandada por José Pekerman en Brasil 2014 se mantiene en el recuerdo del pueblo colombiano. Doce años después de haber logrado su mejor marca en una Copa del Mundo (cayó en cuartos de final ante el anfitrión), la selección cafetera, dirigida nuevamente por un argentino, busca repetir la hazaña. El único sobreviviente de aquella inolvidable camada es James Rodríguez.
Lo cierto es que, dependiendo de lo que suceda horas antes entre la Argentina y Egipto (ver páginas 4 y 5), todo el país pasará a estar pendiente de lo que pase en Vancouver entre Colombia y Suiza, que viene de eliminar a Argelia con un contundente 3-0. Es que del ganador de este duelo saldrá el hipotético rival de la Albiceleste en cuartos de final del Mundial.
“Tienen orden, pero también tienen buenos jugadores desde el mediocampo hasta la delantera”, declaró Néstor Lorenzo sobre los helvéticos. Además, luego del triunfo ante Ghana en 16avos de final, agregó: “Juegan muy bien, va a ser un partido muy difícil”.
Lo que sí es innegable es que, en caso de que Argentina y Colombia pasen de ronda, se dará un cruce sudamericano repleto de morbo. Porque pasaron dos años de la final de la Copa América, en la que los dirigidos por Scaloni le ganaron por 1-0 al equipo de Lorenzo y hay sed de venganza.
Edición Impresa de Olé
13 horas – Argentina vs. Egipto – Telefe/TyC Sports/DSports
17 horas – Suiza vs. Colombia – DSports
MG Radio 24 Villa Pueyrredón