
Es lunes, día de descanso para los teatros, pero una de las salas del Metropolitan de la avenida Corrientes se prepara para uno de los últimos ensayos de Motorhome. En el escenario ya está levantada la escenografía de la obra que estrena hoy: un conjunto de elementos que reproducen el exterior de uno de esos vehículos que se utilizan en los rodajes cinematográficos para que los intérpretes puedan relajarse entre toma y toma.
Thelma Fardin y Nicolás Riera, pareja en la vida real, confiesan su ansiedad por el comienzo de las funciones. Ella hará de una directora de cine con poca experiencia y acotado presupuesto; él, de un galán que conoció la fama y esta comenzando a perder el pelo.
“Esto es un sueño de Nico, porque le llegaron demasiadas propuestas que no le terminaban de convencer. Fue lindo verlo diseñar su idea desde un comienzo, ver que alguien que decía que no a ciertos proyectos no se quedaba solamente con ese concepto, sino que dijo ‘bueno, entonces si tanto critico, me pongo a hacer’”, cuenta Fardin.
Se los ve enamoradísimos: mientras ella habla, él la mira con una mezcla de admiración y pasión. En mayo dieron a conocer su convivencia. Se conocieron durante los ensayos de Plagio, la obra de José María Muscari que tenía cuatro elencos diferentes.
“Nunca habíamos compartido ningún proyecto ni evento. En la obra de Muscari tampoco nos cruzábamos, porque eran varios elencos haciendo la misma obra. La había visto un par de veces en el teatro y me pareció hermosa, pero ella no me había registrado. Un día le digo en un pasillo, haciéndome el canchero: ‘Acá les dejamos el escenario caliente’, cuenta Riera sobre aquel primer encuentro.
Y agrega: “Ella, sin mirarme, me respondió: ‘Qué bueno, porque acá llegaron los actores’. No me enojé a pesar de la ironía y ahí descubrí que además de ser linda, tenía sentido del humor. Por supuesto, eso me atrajo aún más e intenté invitarla a tomar un café, pero no me daba bola y siempre ponía excusas. Hasta que fui a ver una función y la invité a cenar a un restaurante. Estuvimos horas conversando, hablando de muchos temas diferentes y fue algo mágico, como si el tiempo se hubiera detenido”.
La convivencia llegó tres meses después de ese flechazo: primero en el departamento de él, y luego en la casa de Núñez donde armaron su nuevo nido. Ella es escorpiana y él geminiano, se reparten las tareas y ambos cocinan muy bien, aunque por estos días, dada la intensidad de los ensayos, apelan más al delivery.
Las 24 horas del día juntos puedes ser fatales para una pareja que está empezando su relación. “Compartirlo todo es una prueba de fuego, pero también es espectacular cada vez que logramos atravesar momentos de desafío o tensión. Somos igual de intensos en el amor a la profesión, y eso suma mucho para este proyecto”, afirma Fardín.
“Nos cuidamos mutuamente y eso ayuda a seguir construyendo. Nos propusimos honrar la profesión y también honrar al público que viene, saca una entrada y nos elige habiendo tanta oferta teatral en Buenos Aires”, remata.
Thelma tiene 31 años y Nicolás, 39. Ambos comenzaron sus carreras artísticas muy jóvenes. Él saltó a la popularidad a los 22 años, con el personaje de Juan “Tacho” Morales en Casi ángeles, la ficción de Cris Morena que emitía Telefe. Ella a los 14 fue Josefina Beltrán, la mejor amiga de la protagonista en Patito Feo, que iba por El Trece. La idea de Motorhome surgió de la imaginación de Riera y le propuso desarrollarla al actor y director Alfredo Staffolani, con quien había compartido escenario en La fiesta de los chicos, en 2021. “Pensamos en contar un poquito de nuestra carrera. Sobre todo, aquello que no se ve. ¿Qué pasa al estar esperando entre escena y escena cuando filmás una peli o una serie? Esos momentos donde lo absurdo se vuelve tragicómico. Cuando en un rodaje se comparte con distintas generaciones de actores y surgen los egos. Esos espacios donde cada uno está con su mambo, con lo que está viviendo. Se vuelve como una película dentro de una película”, cuenta Riera.
Fardin acota: “Este proyecto tiene un poco de nuestras experiencias del teatro comercial, pero también con ese conocimiento del teatro off, de hacer algo en un formato más cooperativo. Junta esos dos mundos también en el lenguaje arriba del escenario. Estamos en la calle Corrientes y es una comedia, pero no es una comedia de living. Tiene esta identidad que se fue gestando en el último tiempo en el teatro, donde hay dos lenguajes que se mezclan y coexisten en un proceso de autogestión. Esta idea de lanzarse a producir que tuvo Nico tiene que ver con la valentía de emprender algo diferente”.
Luego de publicar El arte de no callar: Autobiografía entre el silencio y la impunidad, donde contaba su experiencia personal como víctima de abuso sexual, y Ausencias, de poemas y prosas breves, Fardin está abocada a la escritura de su tercer libro: No callarás.
“El nuevo libro que estoy escribiendo es el pensamiento de todo un proceso personal y tiene algo de autobiográfico. Ante todo, es una reflexión sobre un movimiento y una realidad social que me tocaron muy de cerca y que protagonicé. Intento reflejar un cambio de paradigma. No me creo escritora porque no tengo una formación académica, aunque sí soy muy buena lectora y tengo un vínculo concreto con la palabra. Más que reflejar mi lucha, pretendo buscar la reflexión en los demás”, cuenta.
Y cierra: “Te agradezco que no toquemos este tema tan sensible para mí”, en referencia al abuso que sufrió a manos de Juan Darthés durante la gira teatral de Patito feo en 2009 en Nicaragua.
Jorge Luis Montiel/Especial para Clarín
MG Radio 24 Villa Pueyrredón