
“Cuando amás tanto algo y tenés mucha pasión por lo que hacés, incluso si es bastante agotador -como ahora, que estuve en un avión no sé cuántas horas- no importa, porque el objetivo final vale la pena. El amor por lo que hago me impulsa y me motiva a encontrar un balance de todo al mismo tiempo”, dice la soprano estadounidense Nadine Sierra (Florida, 1988), la ganadora más joven de las Audiciones Nacionales de la Metropolitan Opera y del Concurso vocal Marilyn Horne.
Se convirtió en una de las cantantes más solicitadas de los grandes coliseos operísticos. El repaso por la actividad de las últimas semanas, antes de su llegada a Buenos Aires donde hará su debut en el escenario del Teatro Colón, agotarían a cualquier mortal: desde Milán a París, luego Florida y finalmente Buenos Aires. Pero ella llegó, con apenas unas horas de descanso, espléndida a la entrevista con Clarín.
-En unos días va a debutar en un teatro donde pasaron muchas leyendas de la lírica. ¿Qué expectativas tiene?
-Sólo quería llegar. Me siento tan honrada de venir acá y estar en este teatro con mi pianista Kamal Khan. Él es mi amigo, mi profesor, mi coach. Nos conocemos hace mucho tiempo. Hace un rato estuve cantando un poquito y sentí la acústica tan famosa de la que habla todo el mundo. Es como estar en un sueño. De repente se hizo realidad. No sucede muchas veces tener esta clase de experiencia. Definitivamente fue mágico. No quiero sonar religiosa, pero fue una especie de experiencia espiritual. Me sentí muy afortunada, con un talento recibido para ser compartido.
-Hablando de debut, ¿qué recuerda del suyo en el MET? Era muy jovencita, tenía 27 años.
-Esos años fueron muy especiales. En el MET canté Gilda, de Rigoletto, e inmediatamente después fui a cantarlo a La Scala de Milán. Pensé que realmente estaba viviendo mi sueño de la infancia, porque me enamoré de la ópera cuando era muy chica. Estaba viviendo este sueño y cantando un rol que es muy especial para mí, me siento tan cómoda cantándolo.
-Tuvo éxito muy pronto. Sin embargo, su repertorio es amplio a pesar de estar viajando y cantando siempre. ¿Cómo hizo para manejar tantos compromisos y al mismo tiempo aprender nuevas obras?
-Es una mezcla de cosas. Por supuesto, todo el tiempo tratando de mantener el contacto con Kamal, cada vez que puedo. En el pasado era un poco más difícil, pero fue recién después del Covid que se volvió más normal usar el Zoom, WhatsApp o Facetime. Antes, Kamal y yo trabajamos juntos personalmente, pero ahora podemos hacerlo de manera virtual. También viaja conmigo algunas veces y se queda, porque es lo mejor tener a la persona con vos y experimentar toda la cuestión juntos.
-Sobre el programa que va a presentar, ¿cómo lo armó?
-Prácticamente cada obra del programa me la dio Kamal, algunas cuando tenía 13 o 14 años.
-Debe ser una linda experiencia conectar ahora con un repertorio que empezó a cantar cuando era una adolescente, ¿no?
-Absolutamente. Es como si estuviésemos mostrando a través de un programa nuestra historia juntos. Todo lo que él me enseñó, pero también cómo pude usar esas herramientas en el resto del mundo, y sumar lo que aprendí de distintas experiencias que tuve por mí misma. Es nuestra historia de amistad, también la de estudiante-maestro, y la de mi crecimiento profesional.
-¿Qué significa para usted “Somewhere”, la canción de Leonard Bernstein, que incluyó en su primer álbum y está en el programa que va a cantar aquí?
-Ese álbum fue creado cuando en los Estados Unidos estábamos lidiando con el “hombre naranja” (por Donald Trump, risas). Y no queremos volver a lidiar con eso de nuevo. Mi familia, específicamente mi mamá, emigró a los Estados Unidos desde Portugal cuando era muy chica, tenía 18 años. Y la familia de mi padre, ambos abuelos, emigraron desde Puerto Rico y Nápoles. Así que toda mi familia viene de distintos lugares del planeta. Ellos me han influido y apoyado tanto que tienen mucho que ver con lo que soy hoy. No sólo la cantante, también la persona en la que me convertí.
-¿Y cómo vivió los días en que Trump se convirtió en centro de atención con sus declaraciones?
-Fue tan decepcionante para tanta gente, especialmente para mí. Y pensé, ¿cómo vamos a enfrentar en 2015-16 esta división entre personas, y también del amor que las personas tienen entre sí? Fue tan triste. Así que, con esto en mi mente hice un programa para decir: “No importa de dónde sos, cuál es tu situación financiera o el color de tu piel, o lo que sea, siempre habrá un lugar para cada uno”. Nadie debe ser excluido de muchas cosas, especialmente de escuchar música y experimentarla. Y en ese momento pensé que la mejor manera de hacerlo era a través de un álbum, como un lugar donde refugiarnos.
-Debe haber una obra que sea especial para usted, por la que siente un amor profundo. ¿Cuál es?
-En primer lugar, La bohème, de Puccini. No sólo el aria de Mimí, también Rodolfo (canta O soave fanciulla). Está siempre en mi cabeza. Siempre recuerdo esa música porque fue la ópera de la que me enamoré cuando tenía diez años. Fue la primera vez que entendí -ya tomaba clases de canto- que la música que estaba cantando me gustaba, pero no tenía una conexión tan fuerte como con la ópera. La ópera realmente cambió mi vida. Hasta La bohème no entendía que la música podía ser tan profunda, que podía tocar tan profundamente a alguien. Desde que la vi por primera vez en casa en VHS, no paré de verla una y otra vez sin parar. Y ahora la escucho en mi cabeza a diario.
Ciclo de Grandes Intérpretes Internacionales. Nadine Sierra, soprano. Kamal Khan, piano El repertorio incluye clásicos italianos como Donizetti, Rossini y Verdi; momentos de zarzuela, piezas de Villa-Lobos y Bernstein, entre otros. Teatro Colón, el sábado, a las 20.
Laura Novoa/Clarín-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón