
Que Noelia José, persistente y notable cantora argentina de tangos, viva en Cataluña es obra de la casualidad y el amor, que son casi lo mismo. Se fue hace tres años para hacer una de sus giras, pero esa vez se enamoró allí. La vivió. Luego se desenamoró y, arriesgada, se quedó igual. Se quedó y sigue. “Mi idea es volver cuanto antes, aunque todos me digan que no me conviene”, se sincera ella en medio de una charla vinculada a un disco concebido enteramente en España.
Ese album es el segundo en su trayecto solista. Se llama Sin licencia. Lo publicó aquí Acqua Records y hay varias cosas para decir de él. En principio, que se llama como se llama porque a Noelia le costó mucho conseguir papeles para residir y circular legalmente en aquellas tierras. Entre ellos, la licencia de conducir que le provocó tener que manejar un auto al margen de la ley, durante un año. Por otro lado, gravitan fuerte en el trabajo la aparición de un tema propio bajo el nombre de “Paisaje profundo” -con la participación esencial de la pianista Noelia Sinkunas– y la grabación de clásicos del tango que defiende con su voa. “Barrio pobre”, de la dupla Belvedere-García Jiménez; “Corazón al sur”, gema suburbana de Eladia Blázquez; el vals “Celosa”, pieza popularizada por Mercedes Simone; y un intrépido doblete piazzollero conformado por “Balada para mi muerte” y “Preludio para el año 3001”.
“Estas piezas las trabajé durante un mes, pero resonaban en mí mucho antes”, señala la cantora. “Pasa que el desarraigo me pegó muy fuerte, estuve muy deprimida pensando en qué dejaría si desaparezco tan lejos de mi familia y mi gente. Sin embargo, esa angustia se transformó en esperanza por ejemplo con el “Preludio”, porque pensaba en mi vuelta a Buenos Aires que de verdad iba a renacer con más fuerza. Acá, en Cataluña, la cabeza trabaja de otra forma y el corazón se pone aún más nostálgico de lo que siempre fue”.
Es que el más reciente capítulo del devenir tanguero de José -que va ya por las dos décadas- ha transcurrido en tierra ajena, tras esos comienzos intensos en bares y milongas de esa zona tanguera caliente que conforman Almagro y San Telmo, y luego en incursiones por Colombia, Suiza, Francia y España. “La vida en Cataluña es más tranquila en algunos puntos, pero el día a día es solitario. Hay días que no hablo con nadie”, cuenta Noelia. Además, canta cada vez que puede, básicamente porque la milonga más cercana dista 70 kilómetros de su casa y porque las amistades y los contactos escasean. “Las amistades acá son medio fantasmales y circunstanciales. Casi día por medio pienso en volver”, lanza.
-Encima has bastante vivido “sin licencia”
-(risas) Bueno, eso va de todas las veces que crucé la frontera sin papeles, sin carnet de conducir, casi un año y medio fue. Iba a cantar conduciendo sin licencia y me pareció oportuno nombrar así al disco.
-Parte del disco está trazada por una alianza con Noelia Sinkunas ¿De qué manera funcionó la sinergia entre ambas?
-Con Noelia nos conocemos del ambiente hace muchos años. Un mes antes de su gira me enteré que venía, nos llamamos por teléfono y coordinamos. Llegó a casa un día antes de la grabación y sacamos todos los temas una tarde. Fue hermoso y ella me hizo sentir más tranquila, hasta cuando compusimos la canción que ni me imaginaba que eso podía suceder.
-Te referís a “Paisaje profundo”. A propósito, ¿cómo experimentaste el tránsito de componer, vos que preponderantemente sos intérprete?
-Bueno, cuando llegó Noelia me dijo que quería hacer algo nuevo, que le pasara lo que escribo y ella eligió esa letra que nunca me imaginé que pudiera ser una canción. Es una historia que escribí en un tren yendo a Barcelona, con muchas ganas de volver a enamorarme. La verdad, es muy gratificante cantar algo que escribiste.
Entre las piezas ajenas versionadas en Sin licencia, la José destaca “Barrio pobre”, tango que la acompaña en su conciertos hace una década, porque le recuerda su infancia. Lo propio hace con “Corazón al sur”, el tema de Blázquez que puso en valor a través de su voz. “Eladia es una compositora que nunca transité porque no lo sentía. Pero acá, lejos del país, me apareció ese sentimiento y si una canción te atraviesa, está todo dicho”.
Cristian Vitale/Página 12-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón