
“Es un mes de balances, si no aprendiste a bailar tango, no dejes pasar el año sin acercarte”. La sugerencia la pronuncia Valeria Buyatti en una mesa que reúne a la representante de MiSeSo (Milongas con Sentido Social) con Oscar García de la AOM (Asociación de Organizadores de Milongas) y Héctor Villar, creador de la guía virtual HoyMilonga.com. En conjunto proponen pensar diciembre como el Mes del Tango, más allá de la efeméride del 11, con su homenaje a Gardel y a De Caro.
La idea, explican a Página/12 es alentar el regreso a las milongas y abrir sus puertas especialmente a las caras nuevas. Y como milongas hay de lunes a lunes, se plantearon un mes entero de festejos que incluya clases de tango gratis para principiantes, artística especial en las milongas, sorteos y concursos (la programación puede verse en el sitio de las milongas).
“Pensamos en un gran festejo de todo el mes para que participen la mayor cantidad de milongas posibles de CABA y del Gran Buenos Aires, y como hay milongas, semanales, quincenales y mensuales, nos pareció que le ‘debíamos’ a nuestro tango y a nuestras milongas una celebración plena, justo en diciembre que es un mes tan simbólico”, destaca García.
Aunque Hoy Milonga es una guía referente para el sector –basta googlear “milongas en Buenos Aires” y suele ser el primer resultado de la búsqueda, que también ofrece información sobre clases, espectáculos, libros, vestimenta y otras cosas vinculadas al tango-, se trata de la primera iniciativa en la que el portal formaliza una alianza estratégica con las asociaciones de milongas. “Nosotros participaremos de ese evento ayudando en la difusión del mismo, usando nuestra guía para destacar las milongas participantes y ofreciendo las funcionalidades de nuestra plataforma para ayudarlos a recolectar la información de los asistentes para el gran sorteo final del evento sin tener que usar papeles ni urnas ni listas”, explica su responsable.
El desafío, coinciden en el sector, es festejar el patrimonio cultural rioplatense, pero también ser puerta de entrada a nuevas generaciones (y no tan nuevas también), que puedan sentir curiosidad por la danza y no se hayan animado aún a probarla. Motivos para eso puede haber muchos: desde la imagen del tango escenario, cuasi acrobático, tan alejada de lo que realmente sucede en las pistas porteñas (y alejada de las posibilidades atléticas o intereses de la mayoría de los mortales), hasta la idea de que es “sólo de viejos” o sencillamente, no saber por dónde empezar. Ante ese panorama, agrega García, la idea es “darle fuerte visibilidad”. Buyatti, en tanto, suma un factor importante en tiempos de pantalla y dificultades para conectarse con otras personas: “el tango en las milongas es el barrio, es la identidad, es la esencia, pero también es la vida social, es salir de la vidriera”.
Los tres coinciden en celebrar el trabajo conjunto (“mancomunado”, destaca el de la AOM) y las búsquedas compartidas. “Desde Hoy Milonga empezamos a desarrollar algunas acciones y las organizaciones comienzan también a marchar en esa dirección”, evalúa Villar. “Y en un mes de encuentros, que esos encuentros sean en la milonga”, propone Buyatti. “Ante la crisis tenemos que ponernos muy creativos, por eso nos juntamos”, destaca la representante de MiSeSo. Por eso para Villar el desafío es “identificar las barreras que impiden que la gente se acerque al tango y ver cómo derribarlas”.
El problema que sobrevuela, sin embargo, es la situación económica. Aquí los diagnósticos también coinciden. Buyatti señala que los problemas que comenzaron años atrás se agudizaron ahora. “Antes las personas que podían ir a bailar cuatro veces por semana, hoy pueden una o cada 15 días, entonces se aglutinan en pocas milongas y las otras milongas están viendo cómo sobrevivir y no morir en el intento”, explica Buyatti.
Y a los tarifazos del macrismo en 2015-2016 habían significado un cimbronazo fuerte para el consumo milonguero. La recuperación no llegó con el gobierno de Alberto Fernández: lo truncó la pandemia y la lenta recuperación de los espacios luego. La inflación no ayudaba, aunque el consumo se mantenía. Pero la actual recesión llevó la situación a lugares peores que con el macrismo. Especialmente porque la Argentina –y Buenos Aires en particular- resultan muy caras para el turismo extranjero, que permitía a las milongas más emblemáticas equilibrar las cuentas. “Con la situación económica actual, este momento se torna espeso, difícil tanto para el público como para los organizadores y los espacios”, lamentan desde AOM. Los costos operativos aparecen como una variable que se sigue encareciendo, pese al discurso oficial de una inflación “controlada”.
Así todo, desde las asociaciones advierten una luz de esperanza. Al respecto, señala García que hay “un cambio en la composición social de la gente del tango con gente joven y más diversa. El rango etario se mantiene amplio y convocante para todo tipo de personas, sin importar edades ni profesiones”.
Andrés Valenzuela/Página 12-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón