
-¿Por aquí corría?
Sir Jackie Stewart camina las calles marplatenses y escucha las anécdotas del circuito del Torreón del Monje, allí donde Juan Manuel Fangio obtuvo su primer triunfo internacional en 1949. Hace unas horas el escocés estaba en México DF entregándole a Valtteri Bottas la réplica del casco con el que el Chueco ganó su primer campeonato de Fórmula 1. Pero se tomó un avión hacia Argentina porque tenía un compromiso ineludible con su historia, con su héroe, con su piloto preferido.
“Es un gran honor para él, para ustedes y para todos los que puedan viajar aquí que él esté con sus autos, con sus trofeos… En su casa”, resumió ante cientos de periodistas acreditados a la presentación del “Tributo a Fangio” que hoy tendrá su broche de oro con el traslado de los restos del quíntuple campeón de la F1 desde el cementerio Municipal de Balcarce, donde fue enterrado en 1995 en una ceremonia de la que participó Stewart, hacia el mausoleo creado en el Museo Fangio por una idea que nació hace 26 años de un deseo del mismo visitante ilustre.
“Primero es un gran honor estar aquí en Argentina. Estoy aquí por el mejor piloto de carreras del mundo, mi gran héroe, a quien intenté parecerme”, enfatizó quien fue campeón del mundo en 1969, 1971 y 1973. Y agregó: “Tienen mucha suerte de haber tenido una persona que los representara así. Para mí no puede haber otro piloto de carreras que tenga tan justificado este homenaje y estoy muy feliz de participar”.
Cada vez que Stewart tomó el micrófono, no importó cuál fuera la pregunta, la respuesta resultó en la búsqueda de una anécdota que lo involucrara con el argentino. La primera vez que lo invitó a cenar, la primera vez que compartieron un viaje -”Yo ya era bicampeón del mundo y estaba nervioso de manejar con él al lado”, confesó- y hasta cómo pudieron entenderse aún sin hablar el mismo idioma. “Disfruté mucho mi relación con él. Siempre la llevaré en mi mente. Y para mí él todavía vive. Cuando tengo que hacer o decir algo, pienso en qué habría hecho o dicho Fangio”, compartió.
“De él aprendí a ser suave, nunca a exagerar al manejar. Aprendí a encontrar a los mejores mecánicos, que eran los que Fangio habría querido, y estoy vivo gracias a ellos. Fangio se habría ido de un equipo a otro y se habría llevado a sus ingenieros y mecánicos porque nadie es exitoso por sí mismo y debe haber una relación muy cercana con ellos porque de ellos depende tu vida en el automovilismo”, reveló.
También se animó a crear un podio de los mejores de la historia: “Fangio estaba por encima de todos, pero Clark y Prost eran pilotos de un fino manejo muy similar al de Juan Manuel”. Y justificó: “Aprendí mucho de Jim, pero él no me decía nada; Fangio sí y tenía las mismas habilitadades. Jim manejaba con suavidad, aprendió, como Fangio, que para ir rápido hay que ser suave, no quemar cubiertas. En los tiempos más cercanos el más parecido a él fue Alain Prost”.
En cambio marcó la cancha con respecto a los tiempos modernos de la Fórmula 1. “En la actualidad Mercedes Benz construyó autos superiores al resto y les dio la posibilidad de ganar Grand Prix a pilotos que nunca habrían ganado -señaló-. Es muy difícil comparar los períodos pero al final del día es el control mental lo que hace la diferencia y Fangio lo tenía. Para mí la mayoría de los pilotos son exagerados al manejar. En cambio, cuando Fangio corría, se lo veía tranquilo”, explicó.
“Creo que todos los que ganaron un campeonato les gustaría creer que hicieron un gran trabajo como Fangio. Porque el límite que él podía encontrar era único, como cuando venció a Collins en Nürburgring en la mejor carrera de la historia. El pudo vencer a todos de una forma impresionante”, completó.
“Por eso los argentinos tienen mucha suerte de haber tenido a un hombre como él en sus vidas. Tienen un gran ejemplo. Y por eso lo están reconociendo de una manera única. No creo que haya habido alguien que llevara el deporte como él. Estén orgullosos”, finalizó.
Sabrina Faija/Clarín
MG Radio 24 Villa Pueyrredón