
Después del empate en cero de la semana pasada en Asunción, River asoma como favorito para pasar a Libertad de Paraguay este jueves desde las 21.30 en el Monumental (Telefé) y llegar a los cuartos de final de la Copa Libertadores. Seguramente tendrá como rival a Palmeiras que a la misma hora recibirá en San Pablo a Universitario de Lima (Perú) con un acumulado de 4 a 0 que convierte a ese desquite en un trámite de oficina.
Pero también habrá actividad por la Copa Sudamericana. A las 19 y en su renovado estadio Feliciano Gambarte, Godoy Cruz de Mendoza tratará de revertir la serie ante Arlético Mineiro (ESPN y DSports) luego de haber perdido la ida en Belo Horizonte por 2 a 1. Y a las 21 y en su Fortaleza del Sur, Lanús hará lo propio ante Central Córdoba de Santiago del Estero (DSports) que ganó de local el primer partido por 1 a 0. Para avanzar, Godoy Cruz y Lanús deberán imponerse por dos goles de diferencia. Habrá definición por tiros desde el punto penal si triunfaran por sólo uno. Si se repitiera el resultado de la ida o hubiera un empate, pasarán los brasileños y los santiagueños.
A River le alcanzará con la victoria por cualquier margen para seguir en la Libertadores. Pero el técnico Marcelo Gallardo todavía no tiene el equipo seguro para conseguirla. El único mediocampista que tiene su presencia garantizada es Enzo Pérez. Para ir por las bandas, hay dos puestos y seis candidatos: Matías Galarza, Kevin Castaño, Giuliano Galoppo, Ignacio Fernández, Santiago Lencina y Juan Fernando Quintero. Galoppo (autor de dos goles el domingo ante Godoy Cruz) y Galarza parecerían tener más chances de ir desde el arranque.
En el fondo, Lucas Martínez Quarta irá al banco repuesto ya de su desgarro y Sebastián Boselli continuará como titular. En el ataque, Sebastián Driussi estará desde el comienzo, no así Maximiliano Salas, todavía con molestias de su esguince de rodilla por lo que ni siquiera irá al banco.
Para clasificarse, River deberá parecerse mucho más al equipo del segundo tiempo en la capital paraguaya que aquel que defraudó en el primero y que obligó a Gallardo a meter tres cambios en el intervalo. Libertad, que el fin de semana pasado igualó 0 a 0 con Olimpia, fue un rival de cuidado solo en los cuarenta y cinco minutos iniciales, Si en el Monumental le llegara a suceder lo mismo, River tendrá la clasificación servida en bandeja.
Página 12/Deportes

La fiesta se desata en las tribunas. Y aunque no hubo rugidos en las área, los hinchas celebran al grito de “Dale, León”. Claro, Estudiantes había pegado el zarpazo en Asunción, donde encontró un penal en el último minuto, y el 0-0 en La Plata le dio acceso a los cuartos de final de la Libertadores, instancia en la que enfrentará a Flamengo.
Candidato por historia, ganador de cuatro copas, el sueño se alimenta en el pasado, pero amerita un mejor rendimiento en el presente. Cerro Porteño mostró muy poco, no pateó al arco de Muslera y quedó eliminado.
Es cierto que Estudiantes tuvo las más claras, pero fueron apenas dos situaciones que no comprometieron a Alexis Martín Arias. Un cabezazo de Guido Carrillo a partir de un tiro libre de Tiago Palacios en el arranque y un remate de Alexis Castro mano a mano en el último tramo del complemento. Ambos terminaron entre los guantes del arquero bonaerense.
Lo mejor del equipo albirrojo pasó por sus volantes. Santiago Ascacibar ya no juega tan cerca de los centrales. Por el contrario, se suelta y pisa el área. Es un movimiento que hace tiempo le funciona a Eduardo Domínguez. Con el respaldo del pibe Mikel Amondarain, fue punzante. Aunque el mejor de todos fue Cristian Medina, volcado por la izquierda, hábil y encarador.
Los paraguayos recién desequilibraron en el segundo tiempo, cuando Ignacio Aliseda se movió por la derecha y le ganó el uno a uno a Santiago Arzamendia. Sin embargo, sus compañeros no acertaron en el área. Cerro Porteño abusó de los centros, pero jamás lastimó. Los centrales locales fueron sólidos y ni hablar con el ingreso de Santiago Núñez, que reemplazó al mencionado Medina para reforzar en una línea de cinco.
Fue el segundo cambio de Domínguez, quien tardó demasiado en mover el banco. Recién sobre el filo de los treinta minutos de la etapa final entró Farías en lugar de Palacios. Sin embargo, la Joya no brilló en los metros decisivos.
La gente estaba impaciente, pero advertía que Cerro Porteño podía jugar un tercer partido y ni así le haría cosquillas a Muslera. Diego Martínez terminó con cinco atacantes. Ni así logró empatar la serie ante Estudiantes, otro argentino que sigue en carrera.
Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón