Racing-Boca y un justo empate. River no sostuvo la ventaja e igualó con Vélez

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No defraudaron Racing y Boca. Jugaron un clásico intenso, muy concentrados, con vocación ofensiva y con una zona media que fue apenas un tránsito. Para evitar confusiones: no es que tuvieron un nivel alto de juego, ambos mostraron falencias, pero la actitud positiva fue beneficiosa para el espectáculo. Fue empate. No los incomoda. Pero suma poco, están fuera los playoffs y no levantan vuelo.

Rachas son rachas y aunque el Xeneize tiene una fuerte paternidad sobre la Academia (sobre 224 partidos, ganó 94 contra 75), en los últimos años le cuesta quedarse con los tres puntos. Acumula seis partidos sin triunfos (tres empates y tres derrotas) desde el 4-2 de la Copa de la Liga de 2024 en la Bombonera, y en el Cilindro ya suma 10 años sin victorias y apenas ganó uno de los últimos 11 encuentros: 1-0 el 13 de abril de 2016 con gol de Nicolás Lodeiro; contra 6 victorias locales y 4 empates (uno, en la tanda de penales, festejó Boca).

La Academia sacó ventaja enseguida con el gol de penal de Marcos Rojo a los 8 minutos de juego. No advirtió Nicolás Ramírez el pisotón de Ayrton Costa a Ezequiel Cannavo. Pero hubo llamado del VAR al árbitro, quien tras la revisión en campo, sancionó la pena. El marcador central, con un zurdazo suave, venció al colombiano Montero, quien se tiró hacia el otro lado.

Es cierto que de los dos, el equipo de Juan Pablo Vojvoda fue el más intenso. Fue una manera de evitar que los hombres de buen pie de Boca, como Aranda y Delgado – más adelantado y más suelto que otros encuentros- estén cómodos. Lo logró durante casi toda la etapa inicial. Y en el último cuarto logró adueñarse de la pelota y generar peligro con un buen juego asociado, con mejores participaciones de Miljevic, Lodico y Ortegoza, explotando también los laterales, en especial con las subidas de Cannavo.

Boca siempre fue peligroso aunque la intensidad del local obligó a tener varias imprecisiones. Aún así, Ascacibar por derecha, Delgado y Aranda por izquierda, empujaron siempre al equipo. El empate formó parte de todo ese circuito, además de un gran pase entre líneas de Flores para Merentiel, el uruguayo desairó a dos defensores rivales y tocó justo ante Cambeses, quien quedó a mitad de camino.

Lo bueno es que la intensidad se mantuvo en la parte final. Apenas comenzó, Boca tuvo la mejor chance, tras un centro desde la izquierda de Blanco que superó a todos, falló Ignacio Rodríguez que se resbaló, la pelota le quedó a Flores, quien enganchó, definió y Lodico logró salvar en la línea.

Aunque estaba amonestado, Ayrton Costa fue el primer cambio de Arruabarrena porque terminó el primer tiempo con alguna molestia. En su lugar ingresó Facundo Herrera, apodado Jagger por su parecido con el rockero, pero también tiene un look que recuerda al cabezón Oscar Ruggeri ochentoso. Igual, lo más preocupante fue la salida de Milton Delgado, quien se fue en el carrito con mucho dolor en el muslo derecho, con mucha preocupación ante un posible desgarro.

Después no hubo tantas jugadas de peligro, pero sí la sensación era que en algún momento alguno de los dos rompía esa paridad. Con Racing volcado en ataque y después de un tiro de esquina, la conexión colombiana de Boca casi lo logra. Montero salió rápido para Velasco, cambio de frente Sebastián Villa, toque rápido para la entrada Enner Valencia, quien definió de zurda y sin ángulo porque Cambeses atoró rápido. El delantero tuvo otro remate que se fue muy desviado.

Le faltó mayor peso ofensivo a Racing en el área rival. No tuvieron una buena noche Conechny y Elías Torres. Y en la última jugada, Alberto Campo hizo una buena jugada por derecha, alargó para Francisco Fraga, quien en lugar de buscar el pase hacia atrás y por abajo, sacó un centro alto y pasado.

Con fallas en la definición de los dos en el tramo final, el clásico quedó mano a mano. Un resultado que en la actualidad de ambos a ninguno de los dos les genera incomodidad. Racing porque se recuperó después de tres derrotas seguidas en la Copa Argentina ante Belgrano y ahora al menos no perdió ante su gente, aunque sigue sin ganar de local. Y Boca sigue en la Sudamericana más allá de empates en serie en el Clausura: cuatro, tres 1-1 seguidos, de los seis que jugó.

Oscar Barnade/Clarín-Deportes

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River no arranca. Así como el 0-0 en Colombia por la Copa Sudamericana se valoró como un buen punto, el 2-2 con Vélez en el Monumental, en el duelo de historias cruzadas por los ex de un lado y del otro, tuvo sabor a derrota. Es que el equipo de Coudet tuvo dos caras: pasó de jugar un muy buen primer tiempo a una segunda parte floja y desconcertante. Y si la última imagen es la que queda, entonces, el conjunto de la banda roja retrocedió más de lo que había intentado avanzar en la última semana.

El partido tuvo un quiebre a los 15 minutos del segundo tiempo. Y fue por un error individual. Thiago Almada entregó mal una pelota hacia atrás que volvió a meter a Vélez, el club del cual surgió, en partido. Diego Valdés, que recién había ingresado, interceptó el pase y luego terminó desviando el remate de Matías Pellegrini, a quien le había quedado la pelota de frente. Ese fue el descuento de la visita, que se agrandó y dejó al desnudo la vulnerabilidad de su rival.

Es que desde ese momento, River perdió el mediocampo. Y entró el nerviosismo. Desde el banco no hubo respuestas. Chacho Coudet volvió a demorar los cambios y la primera variante fue el ingreso de Borré por Ángel Correa, la figura. Estaba cansado Angelito y se viene la revancha de los octavos de final por la Sudamericana, pero su reemplazante fue un “9” que está en otra sintonía. El equipo quedó partido.

Encima, Correa tardó en salir y Darío Herrera aplicó la nueva regla de contar los segundos, por lo que el colombiano tuvo que esperar un minuto para entrar. En medio de los insultos a Chiqui Tapia desde las tribunas, Vélez casi llega al empate, pero Lanzini no llegó a puntear la pelota ante Santiago Beltrán.

Iba a tener revancha el ex River: minutos más tarde cabeceó un centro de otro ex Millonario, Elías Gómez, para establecer la igualdad y llenar de preocupaciones al club en el que nació futbolísticamente. Manu, que no gritó el gol y pidió perdón, también había convertido hace seis meses en el 1-0 de Vélez en el Amalfitani, el partido que terminó con el segundo ciclo de Marcelo Gallardo. Y no fue el único ex River que estuvo cerca de convertir. También Rodrigo Aliendro, de buen rendimiento, probó desde afuera e inquietó a Beltrán.

River tiró por la borda todo lo bueno que había hecho en el primer período, que fue el mejor no solo de este segundo semestre, sino también en mucho tiempo. Es que en la parte inicial, el juego de River fluyó. Hubo circulación de pelota, criterio para manejarla y distribuirla, presión, buena ocupación de los espacios, dinámica y gol. Además, exprimió la experiencia y jerarquía de Correa.

Angelito mostró su categoría cuando puso en ventaja a River a los 10 minutos. Se quedó como el jugador más adelantado y le sacó jugo al pelotazo de Martínez Quarta, quien se dio cuenta de que a veces también es necesario revolearla. El ex Atlético de Madrid y Tigres bajó la pelota, quebró la cintura ante Magallán y definió cruzado. Estaba habilitado. Había quedado enganchado Silvero.

Pero no solo hace goles Correa. También da asistencias. Y eso lo aportó en el segundo gol, en la pared que tiró con Freitas, que pasó a Magallán y buscó un centro, pero la pelota se desvió en Silvero y fue a la red. En la previa, se vio mucho de lo que hizo bien River.

Es que la jugada arrancó en la presión a una salida de Vélez. Lucas Beltrán recuperó, tocó para Moreno, quien buscó a Freitas con un pase profundo. Gran parte del juego de River se había volcado por la derecha, sector por el que hubo buenas triangulaciones entre González, que pasaba con criterio al ataque, Andrada y Freitas.

Sin embargo, el local no pudo aprovechar la pasividad de Vélez y ese juego no tuvo continuidad en el segundo tiempo, en el que River se agotó, más allá del error de Almada. Coudet apostó por poner lo mejor, dado que necesita resultados, pero tardó en oxigenar al equipo y lo pagó caro.

Vélez llegó al empate y salvó el invicto. Lo hizo en gran parte por los buenos cambios de Guillermo, decisivos para cambiar el desarrollo. Y no es poca cosa para un equipo con muchos chicos haberle ganado a Independiente de local y empatado con Boca y River como visitante.

Con la salida de Correa, River se quedó sin juego y sin quien manejara los tiempos en el ataque. Dependió de arrebatos individuales de Almada, pero no era su noche .Y el equipo terminó mostrando su peor cara, justo a días de un duelo clave.

“En la Copa cueste lo que cueste, en la Copa tenemos que ganar”, bajó desde las tribunas de cara al choque con Independiente Santa Fe. Un partido que será decisivo.

Maximiliano Benozzi/Clarín-Deportes

OTROS RESULTADOS

Sarmiento 2 – Estudiantes 0

Barracas Central 1 – Platense 2

Belgrano 1 – Defensa y Justicia 2

Newell´s 2 – Banfield 1

Huracán 0 – Deportivo Riestra 0

LOS PARTIDOS DE HOY

19.00 – Tigre vs. Central Córdoba – TNT Sports

21.15 – Lanús vs. Argentinos – TNT Sports

21.15 – Talleres vs. Rosario Central – ESPN Premium

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