
Newman movió el mojón de su historia: jugará por segunda vez una final del Top 12 porteño, pero ahora accedió a esa instancia tras ganar su primer partido de las semifinales. En la otra ocasión, en 2008, la ventaja deportiva a partir de un empate 6-6 ante SIC lo había dejado mano a mano ante Hindú, que terminó siendo el campeón. Ayer le ganó con autoridad a Belgrano por 41 a 24 y espera por el resultado del clásico sanisidrense para soñar en grande y buscar el primer título de su historia en una semana, justamente ante CASI o SIC.
En la Catedral, escenario de tantas batallas memorables, se escribió otro capítulo dorado del rugby porteño. Newman, que se fue al descanso en desventaja, dio una clase de temple y rugby ofensivo para revertir un duelo vibrante.
El comienzo tuvo el sello de Belgrano, que golpeó primero con la zurda precisa de Juan Landó que abrió el marcador cuando apenas se habia jugado un minuto. La réplica fue un drop de Gonzalo Gutiérrez Taboada, que emparejó el resultado rápido. El apertura volvió a atinar a los palos y el resultado quedó 6-3. Ignacio Díaz, con un try en la bandera, y Joaquín Mihura, que apoyó bajo los palos tras una larga secuencia, extendieron la ventaja de un Belgrano que jugó con autoridad en ese primer tiempo y pareció tener el control del partido.
Newman, sin embargo, se mantuvo de pie y nunca dejó que el rival se le fuera en el marcador. Gutiérrez Taboada, cerebro y conductor, sostuvo al equipo con su pie y su visión. Una genialidad suya habilitó a Jerónimo Ulloa para el primer try y sobre el cierre del primer tiempo Benjamín Lanfranco volvió a poner al ganador definitivamente en carrera. Así, el 21-18 parcial reflejó una historia todavía abierta aunque con Belgrano mejor plantado.
Pero el segundo tiempo cambió todo. Newman ajustó en el entretiempo, soltó las amarras y mostró su mejor versión. Apenas iniciado el complemento Gutiérrez Taboada empató con un penal, aunque Landó volvió a adelantar a Belgrano con su precisión habitual. Fue apenas un espejismo. Desde los ocho minutos el vendaval de Newman se desató y una jugada a pura velocidad terminó con Lucas Marguery apoyando el try que dio vuelta el marcador.
A partir de ahí Newman se adueñó del partido. Con confianza, control y explosión, Gutiérrez Taboada volvió a romper la línea defensiva y asistió a Santiago Marolda para otro try de jerarquía (31-24). Los forwards también dijeron presente: el pack arrasó en el scrum y Marcelo Brandi apoyó tras un empuje monumental. Fue el 36-24 que comenzó a definir la historia.
La frutilla del postre llegó con el octavo Rodrigo Díaz de Vivar que rompió tackles y arrastró camisetas rivales hasta el ingoal para sellar el resultado definitivo. Un try de potencia pura que simbolizó la reacción de un equipo que pasó de la incertidumbre al dominio total.
Belgrano, que había controlado el partido, terminó desbordado por la energía y la precisión de un Newman que combinó el talento de sus backs con la contundencia de sus forwards. Fue una remontada de carácter, rugby y orgullo.
El pitazo final desató el festejo. Newman rugió en CASI y confirmó que está hecho para las citas grandes aunque le falta un paso para coronarse. Belgrano, digno y competitivo, se despidió con la frente en alto tras ser parte de un partidazo que quedará en la memoria. Porque fue una semifinal que tuvo todo, desde la tensión inicial hasta la emoción del desenlace.
Clarín/Deportes
VAN POR NEWMAN: SE JUEGA EL CLÁSICO DE LOS CLÁSICOS EN LA CATEDRAL
El clásico de los clásicos paraliza al rugby de Buenos Aires con una histórica definición en las semifinales entre CASI y el SIC.
Después de mucho tiempo San Isidro estará representada en la Catedral por sus principales clubes. CASI, con su vuelta a estas instancias luego de 16 años, y el SIC, con la séptima clasificación seguida entre los cuatro mejores del Top 12.
CASI fue un gran protagonista durante toda la temporada, lideró en las primeras fechas el certamen y retomó la punta luego de la 18va. jornada. Fue el equipo que más ganó y el que menos perdió: 18 y 4, respectivamente. En tries, apoyó 76 y le marcaron 56 en su in-goal. El salteño Juan Akemeier fue la gran figura de las Cebras, ya que fue el goleador del torneo con 292 puntos. Y otro coterráneo, Juan Manuel Torres Obeid, fue el que más tries apoyó en la Academia, con 15 conquistas.
San Isidro Club es un asiduo animador en cada temporada del rugby porteño. Segundo en el palmarés de sus vecinos, acumula 27 títulos contra 33 del CASI. Los últimos fueron en las temporadas 2023 y 2019. Este año, sin la regularidad de otros tiempos, se clasificaron en el cuarto° puesto luego de ganar 15 partidos y perder 7. Los de Boulogne anotaron 658 tantos y recibieron 565, con 82 tries a favor y 67 en contra. Santiago Pavlovsky fue su goleador, con 163 tantos, Andrea Panzarini y Nicanor Acosta los trymen, con 9 conquistas cada uno.
Partidazo en la Catedral donde el mundo del rugby de Buenos Aires se paralizará, al menos, por un espacio de 80 minutos. En la previa llegan 1 a 1, ganaron cada uno sus partidos de esta temporada en condición de local.
Las formaciones del CASI y el SIC para la semifinal
CASI: 1- Facundo Scaiano, 2- Juan Torres Obeid, 3- Hugo García, 4- Salvador Ochoa, 5- Ignacio Larrague, 6- Ignacio Torrado, 7- Eugenio Sartori, 8- Benjamín Rocca Rivarola, 9- Joaquín Sánchez, 10- Felipe Hileman, 11- Benjamín Belaga, 12- Jerónimo Solveyra, 13- Bruno Devoto, 14- Jerónimo Tumbarello, 15- Juan Akemeier.
SIC: 1- Marcos Piccinini, 2- Ignacio Bottazzini, 3- Benjamín Chiappe, 4- Bautista Viero, 5- Ciro Plorutti, 6- Andrea Panzarini, 7- Santos Fernández de Oliveira, 8- Tomás Meyrelles, 9- Mateo Albanese, 10- Santiago Pavlovsky, 11- Timoteo Silva, 12- Carlos Pirán, 13- Nicanor Acosta, 14- Jacinto Campbell, 15- Bernabé López Fleming.
espn.com.ar/rugby
MG Radio 24 Villa Pueyrredón
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora