
Uno de los brujos más reconocidos de Ghana, Nana Kwaku Bonsam, había asegurado que realizó un ritual de magia negra para que Harry Kane no pudiera convertir goles en el partido entre Inglaterra y Ghana y esta situación se trasladó a la cancha. Y se hizo viral. Sin embargo, tras ese encuentro que terminó empatado 0 a 0, contó que revirtió el hechizo y soltó al delantero.
“Ahora voy a liberar a Kane para que pueda marcar en el próximo partido de Inglaterra”, afirmó. Y vaya si quedó liberado el capitán de Inglaterra. Creer o reventar, Kane anotó en el 2-0 ante Panamá en el último partido de la fase de grupos y convirtió un doblete para que su selección le ganara 2-1 a Congo y se metiera en octavos de final.
Con estos goles, Kane llegó a los 13 tantos, superó a Pelé (12), nada menos, en la tabla de goleadores histórica de los Mundiales y alcanzó al francés Just Fontaine. A su vez, quedó a seis de Lionel Messi, el máximo anotador hasta el momento, con 19. Y en este Mundial de Canadá, Estados Unidos y México 2026, ya tiene cinco goles, al igual que el noruego Erling Haaland. Ambos están a uno de Messi y Mbappé, que cuentan seis.
Kane además demostró que no solo es un jugador de jerarquía, sino con mucha personalidad. Es que apareció en el momento más caliente del partido, cuando Inglaterra perdía y faltaban 15 minutos para el final del encuentro. Primero, estampó un cabezazo tras el centro de Gordon, a los 30 del segundo tiempo, y 11 minutos más tarde fabricó un golazo tras otra asistencia de Gordon. Recibió de espaldas al arco y con dos toques se acomodó para sacar un remate muy fuerte con el que le rompió el arco Mpasi. Para aplaudir.
“En estos partidos hay que saber mantener la calma, aunque obviamente, cuando jugás partidos eliminatorios, la presión es mayor, el riesgo es mayor. Pero hablamos de mantenernos fieles a nosotros mismos y creo que hoy fue nuestro mejor partido del torneo”, explicó el capitán inglés tras el partido.
Y cuando le preguntaron qué sensaciones tenía tras haberle dado con su doblete el triunfo a su selección, expresó: “Se siente increíble, fue una locura de partido”. Y agregó: “Estamos en el momento del torneo en el que hay que luchar cada victoria”.
Luego, se explayó: “Lograr una remontada como la que conseguimos es algo sumamente gratificante; me siento orgulloso del grupo, orgulloso de los chicos. Fue un partido duro y, en lo personal, vestir la camiseta de Inglaterra es una de las cosas que más me gustan y marcar un par de goles para ayudar al equipo a sellar la victoria es, sin duda, una sensación mágica”.
El delantero del Bayern Munich destacó también la “paciencia” que tuvo el equipo dirigido por el alemán Thomas Tuchel. Y añadió: “En esta fase del torneo hay que sacar las victorias a base de esfuerzo y eso fue lo que hicimos. Jugábamos contra un equipo duro y bien organizado y empezamos perdiendo, pero después de la primera pausa de hidratación subimos el nivel y terminamos jugando nuestro mejor partido del Mundial”.
Después, destacó el trabajo de Mpasi, el arquero de Congo: “Hizo atajadas imposibles, pero se trataba de seguir empujando la piedra, empujando la piedra y empujando la piedra y nuestros momentos llegarían. Tendríamos nuestro momento de héroes. Podría ser cualquiera del equipo; me tocó a mí, pero pudo haber sido otro”.
En tanto, elogió a los compañeros que entraron en el segundo tiempo para cambiar la historia. “Necesitamos que todo el mundo contribuya y afortunadamente está siendo así”, manifestó.
De cara al enfrentamiento con México en el Azteca por los octavos de final, señaló: “Lo primero es disfrutar de esto. A veces, cuando representás a una de las grandes selecciones, es fácil dejar pasar estos momentos. Pero seas quien seas, hay que disfrutar de superar una eliminatoria”.
Y cerró: “Hay que recuperar fuerzas y pensar en el siguiente partido, que será aún más difícil: contra México en México. ¡Qué partido tan extraordinario nos espera! Obviamente, pronto cambiaremos el chip para centrarnos en eso, pero por ahora, simplemente disfrutemos de estos instantes”.
Clarín/Deportes
BÉLGICA Y UNA REMONTADA ÉPICA PARA SUPERAR A SENEGAL
Porque peleó. Porque cuando estuvo al borde del KO sacó fuerzas de donde no tenía. Porque estando 0-2, salieron sus dos principales figuras (Doku y De Bruyne) y eso no fue impedimento para caerse. Qué partido ganó Bélgica. Épica por dónde se lo mire: los europeos pasaron de estar prácticamente eliminados ante Senegal, a empatarlo casi en el minuto 90 y ganarlo con un penal en el 120’: 3-2 final y adentro de octavos de final.
Fue un final de locos que no estaba en los planes de nadie. Porque si hay algo que no se preveía era semejante levantada de Bélgica, que en varios tramos del partido estuvo contra las cuerdas. Senegal lo dominó durante gran parte de los 90’ y le pegó dos piñas pesadas. Primero, Habib Diarra convirtió el 1-0 tras un rebote dentro del área. Y después, en el inicio del complemento, Ismaila Sarr, quien había avisado con dos tiros en los palos, se metió entre los centrales y definió con clase ante Courtois para el segundo.
Parecía que los roles se habían invertido: los africanos habían pasado a 16avos por la ventana (el último de los mejores terceros) y manejaban el partido como querían ante unos belgas que clasificaron como punteros. Y todo se ponía aún más negro. Sin Doku ni De Bruyne (el DT García los sacó en el ST), las figuras que quedaban en cancha se peleaban entre sí: Tielemans y Trossard se cruzaron feo en el cooling break del ST estando 2-0 abajo.
Pero eso fue un golpe de efecto. A partir de ahí, los europeos agarraron la pelota y empezaron a merodear el arco de Diaw. Y lo que vino fue todo épica: el ingresado Lukaku descontó a cinco del final y Tielemans -con complicidad del arquero rival- lo empató antes del cierre.
Para analizar al alargue hay que hacer un salto al minuto 120. Sí. Al final. Porque no había pasado nada, hasta que Lamine Camara bajó a Tielemans en el área y el árbitro Martínez cobró penal tras revisar la jugada en el VAR. El propio capitán se hizo cargo. Y no le pesó para nada: agarró la pelota y la puso en un ángulo. Delirio belga. En Seattle y en Bruselas. Está en octavos, y espera por el ganador de Estados Unidos.
Joaquín Zabala/ole.com.ar
ESTADOS UNIDOS LE GANÓ CON AUTORIDAD A BOSNIA
Sueña porque sabe jugar. Sueña porque sabe a lo que juega. Sueña porque es local. Sueña porque montó un show en su propia tierra y quiere seguir cultivando esa ilusión. Estados Unidos no tuvo problemas ante la modesta Bosnia, se hizo fuerte en San Francisco y contó con otra buena actuación para ganar por 2-0 y pasar a los octavos de final del Mundial.
La derrota con suplentes en el cierre de la fase de grupos ante Turquía hizo que saltara el alerta en Mauricio Pochettino. Con la necesidad de volver a las fuentes y recuperar la imagen que había dejado en sus primeras dos presentaciones, el entrenador argentino metió el mismo 11 que brilló contra Paraguay, en el debut que cautivó a todo su país y llamó la atención de todo el resto de la Copa.
Estados Unidos fue nuevamente un conjunto dinámico, criteriosos y con ganas de jugar al fútbol. A nuestro fútbol, ese que ellos llaman soccer. Con una defensa ordenada, un Adams inteligente, la potencia de los laterales-volantes (Dest y Robinson), la dinámica de McKennie, la magia de Pulisic y la capadidad goleadora de Balogun, los norteamericanos no tuvieron demasiados inconvenientes para superar a un Bosnia perdido y sin muchos fundamentos futbolísticos (pobre Dzeko).
La única situación de riesgos de los bosnios fue la primera clarita del encuentro, cuando Freese impidió que Alajbegovic convirtiera un golazo olímpico. A partir de ahí, fue todo del local. Creció con la tenencia de la pelota, la movió de un lado al otro y coqueteó en varias oportunidades con la apertura del marcador. Un fuera de juego le ahogó el grito a Balogun. Sin embargo, en el epílogo del primer tiempo, el delantero se vio beneficiado por un mal desteje y metió el 1-0.
El único momento de zozobra que debió superar EE.UU. fue cuando Balogun fue expulsado por el brasileño Claus por un pisotón y dejó a su equipo con diez. Igual, a pesar de eso, aguantó y lo terminó liquidando cerca del cierre con un gran tiro libre de Tillman.
Matías Arena/ole.com.ar
ESPAÑA-AUSTRIA, PORTUGAL-CROACIA Y SUIZA-ARGELIA
Los 16avos de final seguirán con tres cruces que prometen emociones fuertes. España y Austria abrirán la jornada a las 16 en Los Ángeles y Portugal y Croacia protagonizarán a los 20 uno de los partidos más esperados en Toronto. Los ganadores de esas series se medirán en octavos de final. Y a la medianoche se enfrentarán Suiza y Argelia: quien venza irá ante el ganador de Colombia-Ghana.
La expectativa está puesta en el choque entre portugueses y croatas. Más allá de lo deportivo, el encuentro tiene un atractivo especial: Cristiano Ronaldo y Luka Modric vuelven a verse las caras, posiblemente por última vez. Dos leyendas de Real Madrid buscan extender su recorrido mundialista sabiendo que el derrotado pondrá punto final a su historia en los Mundiales. La magnitud del duelo también se trasladó a las tribunas. Al punto que las entradas superan los 20.000 dólares en la reventa y se espera un estadio repleto.
“Son íconos. Es importante tener estos ejemplos. Esperemos que este no sea el último baile de Ronaldo”, expresó Roberto Martínez, entrenador de una Portugal que llega con sensaciones encontradas.
Superó la fase de grupos sin convencer desde el juego, tras sufrir ante Colombia y empatar con República Democrática del Congo. En ese contexto, Cristiano también afronta un desafío personal: más allá del doblete ante Uzbekistán, necesita seguir dando argumentos para sostener una titularidad que continúa siendo motivo de debate.
Croacia, por su parte, atraviesa el cierre de una generación histórica de la mano de Modric, que sigue siendo el conductor de un equipo que volvió a demostrar la competitividad que lo caracteriza. El entrenador croata, Zlatko Dalić, había confesado que prefería evitar a los españoles como rivales. Portugal, en cambio, llegaría con el antecedente favorable de haber conquistado la Nations League 2025 frente a ellos.
Precisamente España, tal vez deseosa de tomarse revancha de aquella final, abrirá el día cuando enfrente a Austria. La Roja avanzó como líder de su grupo tras vencer a Arabia Saudita y a Uruguay, aunque todavía sin desplegar el nivel que supo mostrar en los últimos años.
Austria, en tanto, llega consciente de que necesita un partido perfecto para dar el golpe. “Tenemos que hacer un par de cosas mejor si queremos tener una oportunidad”, reconoció el entrenador Ralph Rangnick.
En Suiza-Argelia, en Vancouver, dirigirá Yael Falcón Pérez. Los suizos intentarán meterse por cuarta Copa del Mundo consecutiva entre los 16 mejores. Enfrente estará una Argelia que se clasificó como uno de los mejores terceros y que ahora buscará conseguir el primer triunfo de su historia en un partido de eliminación directa mundialista.
16 horas – España vs. Austria – DSports
20 horas – Portugal vs. Croacia – TyC Sports
0.00 horas – Suiza vs. Argelia – DSports
MG Radio 24 Villa Pueyrredón