
Independiente terminó el semestre con una sonrisa: jugando bien, le ganó 2-0 a Unión de Santa Fe y se clasificó a los octavos de final de la Copa Argentina, instancia en la que chocará contra Atlético Tucumán, que el miércoles goleó 3 a 0 Talleres de Córdoba.
Nadie entendió por qué Santiago Montiel se alejó de la pelota cuando a los 24 minutos del primer tiempo a Independiente le quedó un interesante tiro libre frente al arco. Un rato antes, el zurdo la había colgado del ángulo derecho de Matías Mansilla para el 1-0 parcial de los dirigidos por Gustavo Quinteros. “Le pego yo”, le dijo -le pidió- Maximiliano Gutiérrez al goleador. Y esos segundos le dieron la razón al chileno: la clavó en el vértice izquierdo con un remate al estilo Cristiano Ronaldo. Con esos golazos de tiro libre el elenco de Avellaneda se fue al descanso.
Claro que pasaron cosas antes y después de los goles que torcieron el rumbo a favor del Rojo. Primero, conviene decir que Rodrigo Rey regaló dos buenas atajadas luego de las definiciones de Luces Menossi y de Agustín Colazo. Lo segundo para mencionar es la mala fortuna del zaguero Maizon Rodríguez: cometió las dos faltas de los goles y fue amonestado en ambas, por lo que dejó la cancha a los 22 minutos de la etapa inicial.
El gol tempranero favoreció a Independiente: jugó suelto. A bordo de un 4-2-3-1 con Montiel como mediapunta, el elenco de Avellaneda fue contundente y aprovechó los espacios tras la expulsión del central de Unión. Incluso pudo irse al descanso con algún gol más. Los santafesinos viajaron al entretiempo a pura protesta contra el árbitro Sebastián Zunino. Los reclamos no tenían mayor sustento que la impotencia por la caída.
No aceleró el Rojo en el complemento y el juego se hizo pesado, aburrido. Unión fue a buscar el descuento con el corazón y no tantas esperanzas. Tuvo un mano a mano Cristian Tarragona y lo falló.
El palo le negó el segundo a Montiel tras un nuevo desborde del chileno Gutiérrez, que culminó el semestre de gran manera. El propio Montiel pudo ser expulsado por una agresión a Profini, pero para Zunino fue sólo amarilla.
En Rosario, Iván Marcone tuvo otra destacada actuación: se lo percibe sereno con la pelota y muy bien desde lo físico. Tal vez sea el mejor momento del volante central desde que llegó al club.
Ganó Independiente con autoridad y se quedó con buenas sensaciones. No fue un semestre malo. Le faltó dar algo más en duelos clave. Tiene margen para crecer.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón