
Francisco Cerúndolo conquistó este domingo el título más importante de toda su carrera: derrotó al estadounidense Tommy Paul por 6-7 (4), 6-4 y 6-3, en una final de tres horas y cinco minutos, y celebró en el césped del torneo de Queen’s, en el histórico Queen’s Club de Londres, una valiosa antesala de Wimbledon.
Para el tenista número uno del tenis argentino, de 27 años, se trata de su primera coronación en un certamen de categoría ATP 500 y la quinta en el máximo circuito, luego de las de Bastad 2022, Eastbourne 2023 -también sobre pasto-, Umag 2024 y Buenos Aires 2026, en un total de ocho finales disputadas.
El mayor de los hermanos –Juan Manuel Cerúndolo, también tenista, tiene 24, y María Constanza, jugadora de hockey de Belgrano Athletic y de Las Leonas, tiene 25- no solo se consagró como el primer argentino campeón en Queen’s, sino que también tendrá un fuerte ascenso en el ranking de singles de la ATP: desde este lunes escalará seis posiciones y se colocará 21° del mundo, a apenas tres puestos de su mejor sitio histórico -llegó a ser 18° en mayo de 2025-.
Cerúndolo sobrevivió a una final de alto voltaje: bajo la supervisión del chileno Nicolás Massú, el ex 9° del mundo que se convirtió esta semana en su nuevo entrenador y que lo acompañó desde su box con una camiseta argentina de Maradona, revirtió con entereza un partido adverso en el que llegó a estar set abajo -lo perdió en el tie break después de haber comenzado con una ventaja- y 2-3 con un quiebre en contra en el segundo parcial. Encontró la salida para igualar el duelo y estableció la diferencia cuando promediaba el tercer set definitivo, en el que quebró para ponerse 4-2 y ya no hubo vuelta atrás: cerró el triunfo en su quinto match point.
Además de representar el título más valioso en sus vitrinas, Cerúndolo podrá atesorar esta conquista como una de las más especiales de su recorrido: alzó el trofeo en un día del padre mágico, con su papá Alejandro “Toto” Cerúndolo en la tribuna. Una situación única, dado que su padre llevaba 36 años sin viajar a Europa por su incomodidad y su temor para subirse a un avión, pero justo lo hizo junto a su esposa María Luz para compartir un momento para toda la vida.
“Quiero felicitar a mi papá por volver a volar: es la primera vez que mi papá se toma un vuelo y puede verme jugar fuera de Argentina. Hoy es el día del padre”, se emocionó en la entrega de trofeos Cerúndolo. Y se explayó sobre la historia paralela de la conquista: “Son esos momentos que no sabés por qué pasan: se conectan todos los planetas y ocurren estas cosas. Papá ya venía diciendo, desde hace un año, que quería tratar de superar ese miedo, esa fobia. Nosotros le decíamos que no le íbamos a creer hasta que no se subiera a un avión. Desde que yo nací jamás viajamos en familia fuera de Argentina: fuimos a todos lados en auto. Y yo ya sabía que ayer viajaban y que aterrizaban en Londres un rato antes de que empezara mi partido. Si era un partido corto no iban a llegar: había una chance de que vieran el final o al menos la entrega de premios. No sé en qué momento pero llegaron y los vi en el rincón cuando fui a festejar”.
En sus comienzos en el máximo circuito, Fran fue caracterizado por su propio padre como Billy The Kid. “Toto” Cerúndolo, ex tenista -309° en 1982- y entrenador de varios jugadores destacados años atrás, le puso aquel sobrenombre en referencia a legendario vaquero estadounidense por su estilo de juego ofensivo, amparado en su poder de fuego y en su potente drive.
“Sus partidos son como en los pueblos en los que no queda nadie en la calle, están él y el rival, y hay un cartel que dice ‘dead or alive’ (muerto o vivo); Fran y el otro están a los tiros, esquivan las balas, y gana el que mete el último balazo. La vida de Fran es la de un pistolero: sabe que tiene mucho fuego y lastima siempre que pega». Este domingo, ante los ojos de su padre, vaya que Fran esquivó tantos tiros como fueran necesarios para clavar el último balazo, ese que vale el título más grande de su vida.
Pablo Amalfitano/Página 12-Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón