
Algo especial se genera en UNO cuando llegan los mata-mata de la Copa Libertadores y Estudiantes de La Plata, el equipo del Cacique Medina, lo vivió anoche pese a no haber podido pasar del 1-1 frente a Corinthians por los goles de Alexis Castro y Kaio Jorge.
Estudiantes está afuera de la zona de playoffs en el Clausura y lejos de los puestos de clasificación a la próxima Libertadores por la tabla anual. Por eso, Medina apuesta todo al certamen continental. Sabe, además, que puede estar a unos pocos partidos de que su nombre quede en la historia grande del club junto al de Osvaldo Zubeldía y Alejandro Sabella. Y entre los hinchas se sintió esa ilusión: cantaron como siempre, pero más que nunca. Todavía más después del gol tempranero que los envalentonó.
Cuando el Pincha buscaba empezar a imponer las condiciones del juego y su rival quería acomodarse en la cancha, Alexis Castro capturó un rebote dentro del área tras un tiro de esquina desde la izquierda y el cabezazo posterior de Guido Carrillo, quien en el inicio del segundo tiempo pudo ser expulsado por doble amonestación luego de golred pear con el codo a Gabriel Paulista. Eso protestaron los brasileños, aunque el uruguayo Esteban Ostojich les explicó que se trató de un movimiento natural al saltar para cabecear.
El gol de Castro, durante muchos momentos actuando como un tercer delantero junto a Carrillo y Joaquín Correa, levantó a los hinchas y eso contagió a los jugadores argentinos. Fueron pura intensidad.
Sin embargo, como muchas veces suele suceder en los duelos decisivos de la Copa Libertadores, dominó la fricción por sobre el juego elaborado y se pegó más de lo que se jugó. De hecho, Ostojich tuvo que llamar a los capitanes para que el encuentro no se le fuera de las manos. Igualmente, Castro, todavía en el primer tiempo, se acercó nuevamente al gol luego de una pacon Correa y la definición que no pudo ser por el buen achique del arquero Hugo Souza. Hasta allí, poco y nada de Corinthians.
El inicio del complemento fue como el comienzo del partido, con un gol tempranero, pero en este caso el que festejó fue Kaio Jorge, otro al que el árbitro perdonó cuando ya estaba amonestado. En una acción de recuperación post pérdida, el habilidoso Rodrigo Garro vio un agujero gigante en la línea de fondo de Estudiantes y filtró un pase que dejó mano a mano al autor del 1-1 con Fernando Muslera. Y gol.
En los minutos posteriores se vio lo mejor del Timao, que se pareció, ahí sí, a un equipo brasileño con buenas combinaciones ofensivas en velocidad, pese a que nunca encontró al mejor Memphis Depay. Tuvo que resistir el Pincha y, de hecho, Medina les pidió bajarle el ritmo al partido.
“¡Vamos a hacer el segundo, dale!”, se escuchó que dijo el Cacique en la pausa de hidratación del ST. Ya había pasado el asedio y con los cambios, un buen ingreso de Fabricio Pérez y la velocidad de Edwuin Cetré, volvió a la carga el local. Pero le faltó claridad y en el final se lució Souza con una tapada fenomenal a un cabezazo de Correa. Viajará a buscar la ventaja a San Pablo.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón