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Boca ganó en Mendoza, pero la Libertadores le quedó lejos. Empató River

Nicolás Figal marcó el gol de la victoria Xeneize. Se redimió luego de fallar en el empate del Tomba.

Necesitaba ganar Boca. Después del sueño deshecho de la séptima, de quedar sin posibilidades de pelear la Copa de la Liga y de la eliminación de la Copa Argentina. No podía permitirse cerrar el año sin una luz de esperanza para clasificarse a la Libertadores del año próximo. Sobre todo, porque se vienen las elecciones y la interna está caliente. Logró la victoria ante un rival bravo que hacía 18 partidos no perdía en su cancha. Y ahora, deberá esperar una tómbola de resultados para sacar el boleto al máximo torneo continental. Godoy Cruz se clasificó a los cuartos de final del torneo doméstico, pero no pudo asegurar su pase a la Libertadores. Mostró una versión muy lejana a esta campaña que lo transformó en una sensación y logró el empate parcial casi sin proponérselo. Sus hinchas, igualmente, reconocieron el esfuerzo con una fiesta de fuegos artificiales y luces de colores.

Boca se encontró con el gol muy rápido. El penal de Daniel Barrea le abrió el camino. Es cierto que le pelota pegó en la punta del botín del delantero. Sin embargo, y muy a pesar de que miró hacia otro lado como esperando amortiguar el remate, el brazo estaba demasiado despegado de su torso. Entonces, Nicolás Ramírez no dudo con buen criterio reglamentario. Y Miguel Merentiel, el goleador de la temporada azul y oro, no falló.

El esquema que eligió Mariano Herrón respecto a los últimos partidos no varió. Su equipo arrancó con un 4-3-1-2 en el que Ezequiel Bullaude fue una suerte de enganche, detrás de Merentiel y en conexión con el mediocampo. Pero hubo un cambio clave que tuvo que ver con uno de los habituales intérpretes. Cristian Medina volvió a la titularidad y salió Pol Fernández. Entonces, Boca tuvo una mayor dinámica.

Godoy Cruz se hizo fuerte desde la recuperación en el medio y las pelotas al espacio. Barrea quedó mano a mano con Sergio Romero, pero Marcos Rojo cruzó con categoría. Por afuera no profundizaba el conjunto mendocino, más allá del desequilibrio de Tomás Conechny cuando se volcaba a la izquierda. Le faltó mayor agresividad a Lucas Arce y Thomas Galdames. Hubo poco desborde. Los centros llegaron a partir de alguna pelota parada, un tiro libre o un córner.

En este contexto, Boca logró ganar el duelo de la posesión, pero le faltó mayor justeza para definir. Hubo una jugada bárbara que no terminó en el segundo gol de Merentiel porque Diego Rodríguez tapó abajo. Se juntaron el propio uruguayo, Valentín Barco y Medina.

En el último tramo del primer tiempo, no obstante, el que llegó más seguido fue Godoy Cruz. Lo perdió Hernán López Muñoz, mano a mano con Romero. Se quedó sin ángulo tras el pase de Conechny. El propio Conechny y Roberto Fernández tuvieron en sus pies el empate, pero no lograron resolver por sendos cruces de Luis Advíncula y Medina. Y de un tiro de esquina del mismo Fernández que Barrea peinó hacia atrás llegó un zurdazo de Conechny que el arquero de Boca tapó a puro reflejo. Fue potente el disparo y estuvo muy lúcido Chiquito.

En el segundo tiempo, Nicolás Figal regaló el empate con un pase al medio que interceptó López Muñoz. El sobrino de Diego Maradona sacó un zurdazo inatajable para Romero. Fue un error no forzado que puso a Godoy Cruz en partido.

Herrón movió las fichas. Entró Marcelo Weigandt por la lesión de Advíncula, pero fue más incisivo cuando pasó a jugar con dos extremos con el ingreso de Luca Langoni y se tiró Janson a la izquierda.

Y de una pelota parada, Figal obtuvo la revancha. Ejecutó Barco pasado, bajó Weigandt en el segundo palo y el zaguero la empujó ante la pasividad tombina.

Lo que siguió fue un partido parejo, peleado, con más cambios y Boca más cerca del tercero con alguna guapeada que Godoy Cruz del empate.

La victoria lo deja a Boca expectante aunque a pedir de un milagro. Señal de un fin de año negativo, está claro.

Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes

RIVER IGUALÓ CON INSTITUTO Y NO LLEGA FIRME A LOS PLAYOFFS

A pesar de que fue local en el estadio de Independiente, donde jugó ante Instituto porque en el Monumental tocaba Red Hot Chili Peppers, River volvió a mostrar la deslucida versión que tiene habitualmente fuera de Núñez. Bajo un intenso calor, al equipo de Martín Demichelis le faltó afinar las cuerdas y tuvo una floja actuación en el Libertadores de América. Si bien está clasificado a los playoffs, al igualar 0-0 con el conjunto cordobés, no pudo terminar primero en su zona y llega con dudas a la definición de la Copa de la Liga.

River tiene una virtud. Maneja la pelota de una manera que lo hace ser protagonista de los partidos. Tiene el talento suficiente como para darle seguridad a cada pase. Con jugadores de muy buen pie. Sobre todo, los mediocampistas. River también tiene un defecto. Jugadores con características similares cuya acumulación no siempre da el resultado esperado. Y la superpoblación de esos futbolistas genera una abundancia que a veces es contraproducente.

Ante Instituto, si bien Martín Demichelis modificó la disposición de esos cinco medios, otra vez no fluyó esa acumulación de pases que hay habitualmente. Como si estuvieran en un laberinto y no encontraran la salida. Entonces, faltó explosión.

River inició con un cinco clásico (Kranevitter), dos internos (Fernández, a la derecha y Lanzini, a la izquierda), dos más adelantados (De La Cruz y Barco) y Rondón de punta.

Lo que Demichelis tal vez intentó fue que Nacho y Lanzini no se chocaran entre sí y arrancaran de atrás más posicionales. Y que De La Cruz y Barco le den velocidad más dinámica en los metros finales al equipo.

Sin embargo, se encontró con un cerrojo que Dabove armó en 30 metros. Y le costó a River. Así y todo, hubo llegadas claras. Algunas por la vía aérea, con cabezazos de Paulo Díaz y De La Cruz que se fueron cerca y, la más clara en los pies de Rondón, tras un magnífico pase de Fernández. Pero se fue pegada al palo izquierdo de Roffo, que también contuvo otros remates, como uno a Casco.

Al no poder entrar por el medio, River volcó mucho su juego por la derecha con el triángulo que armaron Nacho, Casco y De La Cruz. Y por ahí tuvo la llave el equipo de Núñez. Tan es así que Casco quedó solo para definir y tardó demasiado, sobre el final del primer tiempo.

Para la segunda parte, Demichelis mandó a la cancha a Simón para que explotara más la banda derecha y a Colidio para tener esa movilidad que faltaba en los metros finales. Salieron Casco y Lanzini.

Pero Instituto ajustó la marca y Simón no tuvo las mismas libertades que Casco. Entonces, River fue por el otro lado. Se despertó Barco y pegó un tiro (con desvío incluido) en el travesaño. Pero Colidio no se metió en el partido. Entonces, el juego se recar

gó en Fernández y De La Cruz. Aunque Nacho ya no incidió tanto y el uruguayo, que jugó más retrasado en el complemento, fundió motor. Venía de disputar con Uruguay los dos partidos de las Eliminatorias ante Argentina y Bolivia.

Cuando River empezó a quedarse sin nafta, Instituto lo notó y sacó su carrocería. Presionó más y exigió a Armani, que le sacó una muy buena a Cuello y un remate de gol a Graciani en una jugada que se inició tras una pérdida de Kranevitter.

A River, a esa altura, cuando promediaba el segundo tiempo, ya no retrocedía como en el primero, en el que Instituto no pudo meter un contragolpe y solo una vez le generó riesgo a Armani con un remate de Puebla de afuera del área que el arquero controló en dos tiempos. En la segunda mitad, el capitán de River ante la ausencia de Enzo Pérez tuvo que estar más atento.

En cambio, al conjunto de Demichelis se le hizo cada vez más largo el camino a la valla de Roffo. Apostó por algunos desbordes de Solari, quien entró en el tramo final, pero sin éxito. Alarcón sacó lo que pasó cerca.

Y Borja no pudo con algún centro perdido. Tampoco Palavecino logró darle frescura en el mediocampo. En conclusión, los cambios no funcionaron. Y River se derritió en la tarde de infierno en Avellaneda.

Maximiliano Benozzi/Clarín-Deportes

OTROS RESULTADOS

Atlético Tucumán 0 – Huracán 2

Talleres 3 – Independiente 2

Arsenal 1 – Rosario Central 2

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