
México le puso el freno definitivo al seleccionado que dirigió Diego Placente en el Mundial Sub 17 que se disputa en Qatar. Argentina jugó algo mejor que su rival durante buena parte del partido y empató 2-2, pero perdió 5-4 en los penales y quedó eliminado de la competencia.
Aunque tuvo más la pelota y es posible considerar que mostró un mejor juego que México, Argentina no pudo resolver un encuentro que comenzó ganando y que tuvo que trabajar para terminar empatando y acceder así a la serie de penales que inauguró Gastón Bouhier con un remate que logró contener el arquero.
Todo después de un partido cambiante, lleno de vaivenes emocionales y algunas pinceladas de buen fútbol, aunque con ráfagas de desconcierto. La Selección de Placente frenó su recorrido de tres triunfos consecutivos y se vuelve con las manos vacías de Qatar.
Argentina había comenzado de manera sólida. Tenía la pelota y había reducido a México a un papel defensivo. Fue un arranque ideal que a los ocho minutos tuvo el desequilibrio deseado. Ramiro Tulián abrió el marcador con un golazo que inmediatamente despertó el recuerdo del que Enzo Fernández hizo en el mismo país y ante la misma Selección, pero en mayores y durante el Mundial de 2022.
La jugada nació de un tiro de esquina y llegó el control orientado de Tulián y el derechazo al ángulo. El 1-0 fue casi una recreación del gol de la Scaloneta. Pero éste era otro plan. La idea de Placente de sostener un equipo corto, de elaboración paciente y avances con dinámica por los costados parecía ofrecer buenos resultados.
El segundo pudo haber llegado pocos minutos más tarde, cuando Felipe Espíndola cabeceó hacia el arco vacío y Felix Contreras salvó sobre la línea con el pecho. Hubiese cambiado el panorama. México fue creciendo con el correr del primer tiempo y aunque al comienzo lo hizo sin demasiada claridad pero con convicción, el equipo de Carlos Cariño empezó a presionar más adelante y a forzar pérdidas.
Sobre el final de la etapa tuvo su momento más peligroso: un cabezazo que llevaba destino de red obligó a una reacción notable del arquero Iber Castelau, que desvió la pelota con una mano antes de que rozara el travesaño y se fuera al córner. Ese aviso presagiaba lo que vendría.
Porque 15 minutos más tarde, después de cambiar el chip en el vestuario y apenas iniciado el complemento, en la primera jugada Ian Olvera desbordó por la izquierda y metió un centro pasado que encontró a Luis Gamboa prácticamente debajo del arco. El empate llegó demasiado fácil y desacomodó a la Argentina.
México tenía más. A los 12 minutos, el propio Gamboa apareció otra vez para empujar una pelota y gritar el segundo. La jugada fue revisada por el VAR porque el delantero parecía en posición adelantada. Sin embargo, el árbitro Andrea Colombo observó la imagen y no tuvo dudas: sin hacer demasiado, el Tri ahora estaba 2-1.
Lo que siguió fue un partido lleno de frustración argentina. La Selección tenía la pelota, pero le faltaba claridad. México, replegado y más ordenado, apostaba a cerrar espacios y consumir minutos. El bombazo cruzado de Facundo Jainikoski, a los 39, fue el intento más claro, pero se fue besando el palo izquierdo. Parecía que las ideas se agotaban junto con el tiempo.
Hasta que a tres minutos del final, llegó el desahogo: hubo una mala salida del arquero mexicano, que chocó con su propio compañero, cayó y dejó el arco libre para que Fernando Closter metiera el cabezazo con que selló el 2-2 que permitió los penales.
Hasta allí el guión de la trama parecía interesante: el equipo había comenzado bien, perdió la brújula y cayó, pero se recuperó para dar el golpe final en los penales. Linda historia, pero el final no siguió ese argumento.
Argentina ganó el sorteo y comenzó la serie. Bouhier pateó primero y sacó un remate a media distancia, a la izquierda del arquero, quien adivinó el tiro y le ahogó el grito. A su turno, el mexicano Oscar Pineda sacó un remate fortísimo para meter el primero.
Esa ventaja fue fundamental porque México fue infalible desde los doce pasos y replicó cada acierto argentino hasta imponerse por 5-4 y quedarse con el boleto a octavos de final contra Portugal, que le ganó 2-1 a Bélgica. El sueño de los chicos dirigidos por Diego Placente se truncó apenas después de salir de la fase de grupos.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón