
Agustín Creevy, ex capitán de Los Pumas, anunció ayer a los 40 años su retiro del rugby profesional en una emotiva carta en la que cuenta que dio por terminada su larga y exitosa aventura en Europa y que se reservó para jugar un último partido con la camiseta de San Luis, el club donde se formó y dio su primeros pasos como deportista de alto rendimiento.
Quien había llegado a Primera como ala y trabajó física, técnica y tácticamente para convertirse en uno de los mejores hookers del mundo todavía no tiene decidido cuándo será esa función final. Se sabe que será en un partido por el Top 12 de la URBA, pero aún debe definir si jugar el clásico contra La Plata, previsto para el sábado 2 de agosto, o el encuentro contra Belgrano, el sábado 16 de ese más.
El platense debutó en Los Pumas el 23 de abril de 2005 contra Japón y acumuló 110 partidos, con cuatro participaciones en Copas del Mundo. Ya le había dicho adiós al equipo nacional en la derrota por 20-19 ante los Wallabies en el estadio Único de La Plata.
El platense hizo una espectacular carrera en Europa, que incluyó pasos por Biarritz, Clermont, Montpellier (todos de Francia), Worcester, London Irish y Sale (Inglaterra). Además jugó para Pampas XV y Jaguares, la franquicia argentina que participó en el ultracompetitivo Super Rugby. Su último club fue el Benetton de Italia, del que se había despedido hace unos pocos días.
Creevy no sólo se retira como el jugador con más partidos internacionales en Los Pumas -tiene uno más que Pablo Matera y cinco más que Julián Montoya, quienes seguramente lo superarán-, sino que también es quien más test matches jugó en Mundiales: 22, cuatro más que Mario Ledesma.
Es uno de los ocho elegidos que disputó cuatro Copas del Mundo junto a Nicolás Sánchez, Felipe Contepomi, Ledesma, Juan Manuel Leguizamón, Agustín Pichot, Martín Scelzo y Pedro Sporleder.
“Gracias, rugby, por haberme permitido jugar en más de 10 equipos. Gracias por cruzarme con entrenadores inolvidables, que me enseñaron lecciones que me sirvieron durante toda mi carrera y mi vida. Y a los olvidables, que me confirmaron la importancia de la humildad y la nobleza. Gracias al rugby por darle sentido a mi vida y haberme hecho inmensamente feliz. Gracias, rugby, por hacerme parte de tu historia. Me queda un último round en casa, en mi club, con mi gente”, sentenció.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón