
Pensar hoy los orígenes del Museo Nacional de Bellas Artes y de su patrimonio supone el desafío de aportar una mirada distinta sobre una historia ampliamente investigada a lo largo de 130 años. Este es el reto que asumió Adriana Bustos cuando fue invitada a concebir una obra para la institución:
¿Cómo ofrecer una lectura alternativa de un territorio tan transitado y narrado?
Su propuesta fue recurrir a la astrología, un saber ancestral que le permitió reordenar y constelar las más de 14.000 piezas que conforman la colección del Museo. Para encarar esta tarea, Bustos apeló a la rigurosa metodología de trabajo que caracteriza su producción: la investigación como principio rector y el dispositivo cartográfico para ordenar sus narraciones, verdaderos archivos imaginarios construidos a partir de los problemas que atrapan su interés y el encuentro de distintos sistemas de conocimiento.
La exposición se despliega como una trilogía de obras. El núcleo del proyecto está planteado en el dibujo monumental Carta natal del Museo Nacional de Bellas Artes. Para trazar este zodíaco del patrimonio nacional, Bustos invitó a la escritora y astróloga Claudia Aboaf a realizar la carta natal de la institución, donde destaca tres ejes a partir de los cuales la artista distribuyó las obras de la colección.
Cáncer-Tauro rige la identidad del Museo. Es Madre-Naturaleza, señala la astróloga. Es la energía que resguarda las raíces de nuestra identidad artística, que Bustos identifica con la escultura La fecunda, de Libero Badii. A su vez, la artista sintetiza la potencia del encuentro de Tauro, la Luna y Venus en el centro de la matriz zodiacal, donde ubica la pintura Mujer y toro, de Alfred Philippe Roll.
La conjunción Plutón-Venus explora las potencias ocultas que pueden movilizar la institución. Inspirada por esta energía de transformación, Bustos proyectó su mirada hacia la historia del edificio.
El video Plutón en la Casa de Bombas, filmado por la artista, recupera la memoria de esos piletones subterráneos donde todavía resuena el fluir del agua original, una corriente que emerge para nutrir el poder de cambio del Museo. Venus, diosa del arte y la belleza, se materializa en Joven oriental, de Juana Romani.
La tensión Urano-Luna devela la fuerza que se debate entre el impulso de ruptura vanguardista y la contención institucional, y encuentra su correlato visual en la pieza de Liliana Maresca Torso, que postula la idea del cuerpo transgresor.
Para expandir de manera poética la carta original, la artista concibió Planisferio celeste del Museo, el dibujo que cierra la trilogía. Así, el proyecto de Bustos propone una nueva gramática visual para la institución que nos recuerda que las miradas, lejos de ser únicas, siempre son múltiples. En ese proceso devela al Museo como un espacio de libertad e invita a abrir nuevas capas de sentido y maneras de imaginarlo.
Sobre la artista
Adriana Bustos nació en Bahía Blanca, en 1965. Creció en la ciudad de Córdoba, donde se graduó en arte y psicología en la Universidad Nacional de Córdoba. Actualmente vive en Buenos Aires.
En los años 90 realizó sus primeros proyectos articulando el pasado colonial de la ciudad y problemáticas sociales contemporáneas.
La investigación, la revisión crítica de la historia y su articulación con el presente constituyen la base de su trabajo. Diversos lenguajes, pero fundamentalmente el dibujo son las herramientas que emplea para abordar los aspectos políticos y sociales de las realidades latinoamericanas. Bustos utiliza el “dispositivo mapa” para evocar historias e iconografías diversas, develando los procesos mediante los cuales se construye el conocimiento proponiendo nuevas asociaciones transhistóricas.
A través de las estrategias antropológicas, la yuxtaposición y el montaje de imágenes procedentes de archivos, de la cultura popular, de la ficción, del conocimiento académico e intuitivo, sincroniza acontecimientos en busca de una secreta relación entre un hecho histórico y otro; entre el pasado y el presente.
* Coordinadora artística del MNBA y curadora de la exposición. Texto escrito especialmente para la muestra. La exhibición de Adriana Bustos -quien donó a la institución el dibujo “Planisferio celeste del Museo”- se puede ver hasta el 15 de noviembre en las salas del primer piso del Museo, Avenida Del Libertador 1473; de martes a viernes de 11 a 19.30; sábados y domingos, de 10 a 19.30; lunes, cerrado.
Mariana Marchesi/Curadora artística del MNBA
MG Radio 24 Villa Pueyrredón
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