
“Ya no pensamos tanto en qué puede ser atractivo para el público del nicho, sino en seguir brindando prestigio a un evento que la gente ya toma como propio”, señala Eduardo Risso a propósito de Crack Bang Boom, la convención internacional de historieta que se celebrará de jueves a domingo en distintas sedes de Rosario, con epicentro en el Centro de Expresiones Contemporáneas, el Galpón 11 y la flamante Tecnoteca –que albergará el clásico “callejón de los artistas”. Risso, histórico director de la convención y uno de los dibujantes argentinos más galardonados en el exterior, conoce profundamente al público comiquero local, pero también sabe que el fenómeno de “la Crack” excede a cualquier fandom.
De hecho, una de las características de la peregrinación comiquera anual es que congrega a lectores de todas las corrientes de la historieta contemporánea, tanto nacional como extranjeras, a público devoto que se acerca desde distintos puntos del país y a una masa nada despreciable de gente de la zona que se suma espontáneamente a la liturgia de los cuadritos y curiosea entre fanzines, editoriales especializadas, cosplayers y el diezmo inevitable de merchandising.
En la propuesta de Crack Bang Boom los autores invitados son un punto central. Aunque hace rato no definen la convocatoria (que supera sistemáticamente las 35 mil almas), le otorgan su identidad. En esta edición, la quinceava, hay cuatro editores internacionales invitados a revisar carpetas de artistas aspirantes (Ayane Chiba y Yusuke Imamura, ambos de la japonesa Kodansha, Ben Abernathy de Skybound Entertainment –EE.UU.- y el español Javier Zalbidegoitia, de Astiberri).
“Este año vamos a tener la presencia, como nunca, de cuatro editores: dos de Japón, uno de Estados Unidos y otro de España. Va a ser bastante amplia la recepción de carpetas, para que los nóveles tengan su oportunidad”, celebra Risso. Son varios los autores argentinos que, gracias al espacio que lleva años organizando Crack Bang Boom, accedieron a trabajar en mercados internacionales.
Aún así, que entre ellos haya dos editores japoneses no deja de llamar la atención, pues el mercado nipón tiene una fama histórica de no ser muy abierto a los autores extranjeros, sea por estilo o por las dificultades para adaptarse al ritmo y la demanda de trabajo del sol naciente (de hecho, la cuestión de la saturación de los dibujantes es un tema creciente en la industria). “No sé si el mercado japonés es cerrado, ellos evidentemente también se han flexibilizado porque están haciendo un tour por Sudamérica proponiendo cierta apertura”, evalúa el argentino. “Creemos que pude haber posibilidades allí”, anima Risso, quien destaca a Página/12 que “también habrá editores nacionales viendo carpetas”.
Entre los autores internacionales, son cuatro los que se llevarán la atención: la japonesa Shinn Uchida (que hace dibujo en vivo), el inglés Peter Milligan (guionista de larga trayectoria en Hellblazer y Shade, the changing man) y el enorme dibujante canadiense Chris Bachalo, con un currículum infinito que incluye grandes etapas de Uncanny X-Men y de Amazing Spider-man, un paso por Sandman, la autoría de una novela gráfica spin-off de Death y la creación de Generation X. Y en ese tándem hay que incluir el cuarto nombre, el de Paco Roca. El valenciano –que cuenta con algunas ediciones nacionales- es probablemente la figura más importante de los últimos treinta años de la historieta española, con la autoría de ya clásicos como Arrugas, El invierno del dibujante o Los zurcos del azar, entre otras.
La camada nacional aparece encabezada por Tute –recién designado director del Museo del Humor porteño- y Ariel Olivetti, con el Polaco Scalerandi (parte enorme de la renovación comiquera de los 90s), la guionista María Eugenia Alcatena (de la misma estirpe y talento de Quique y Dolores Alcatena), Carina Altonaga, Pablo Aschei, Santiago Baquin, Pablo Cialoni, Celeste Mandanici y Pahito.
La celebración de esta edición también significará una nueva entrega de los Premios Carlos Trillo, que celebran la producción nacional de historieta. Las ternas se conforman por un jurado de preselección integrado por Mariano Abrach, Anahí Blue, Mario Luzuriaga, Eduardo Santillan Marcus, el periodista de Rosario/12 Leandro Arteaga y el colaborador de Página/12 Diego Trerotola, y luego son votados por el conjunto de los invitados a todas las ediciones de Crack Bang Boom.
Son diez categorías y gran parte de la atención está puesta en la de Mejor obra para público adulto, donde compiten Hotel (de Carina Altonaga), La culpa la tuvo Charly García (Martín Ameconi), Andresito (Lautaro Fiszman), Campeón (Jazmín Varela) y Victoria (Pablo Vigo).
Otra edición, sin dudas, para peregrinar a la vera del río Paraná.
Andrés Valenzuela/Página 12-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón