
“Esto era Vietnam”, había dicho Eduardo Coudet una semana después de la derrota con Boca en el Superclásico del Torneo Apertura, después de un triunfo ante Aldosivi. El técnico de River, presionado tal vez por el contexto, lanzó una frase auténtica que hizo mucho ruido en referencia a la situación futbolística que atravesaba el club al momento de su llegada, luego de la salida de Marcelo Gallardo.
El problema es que el Chacho, hasta el momento, no pudo lograr sacar al equipo de la banda roja de la trinchera. Y esta noche River afrontará una batalla decisiva ante Independiente Santa Fe de Bogotá por la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Un triunfo aunque sea por la mínima diferencia depositará a River en los cuartos de final, instancia en la que ya espera Vasco da Gama, que superó a Olimpia. Y si lo consigue le dará más valor aún al punto conseguido la semana pasada en la altura de Bogotá, donde igualó 0 a 0. Otro empate llevará la serie a los penales y un triunfo de los colombianos dejará en el camino al Millonario. Y si eso sucede, se producirá una hecatombe.
Eso es lo que busca evitar el cuerpo técnico y sus jugadores. Todos son conscientes de lo que se juegan y las frases que se repiten puertas adentro son “vamos todos juntos y unidos” y“la vamos a sacar adelante”. Es que River llega a este duelo con Independiente Santa Fe muy presionado, tras un mal arranque de semestre, con un triunfo en ocho partidos, una racha negativa que alcanzó las seis derrotas consecutivas en torneos de AFA, y la eliminación de la Copa Argentina ante Aldosivi.
Y cuando parecía que arrancaba, con Vélez dio otro paso en falso al igualar 2-2 después de ir ganando 2-0. Entonces, con el equipo anteúltimo en su zona en el Torneo Clausura, fuera de la clasificación a las Copas del año que viene en la tabla anual, el partido ante Independiente Santa Fe es crucial de cara al futuro.
Coudet, a su vez, está muy cuestionado. Y una de las cosas con las que más se le apunta es con la demora en los cambios. Sucedió el otro día con Vélez, cuando puso a Rafael Santos Borré por Ángel Correa cuando el partido estaba 2-1 y recién hizo otras dos modificaciones (Lautaro Pereyra por Joaquín Freitas y Sebastián Driussi por Lucas Beltrán) faltando cinco minutos ya con el encuentro 2-2.
De hecho, un dato que arroja la cuenta “La Historia River”, que se encarga de ofrecer estadísticas del club, marca la dificultad que tiene el Chacho a la hora de realizar variantes. De los últimos 10 partidos del conjunto de Núñez, el técnico realizó 39 cambios. Tras 24 de ellos (el 61,5%), el equipo perdió una ventaja: pasó del empate a la derrota o siguió perdiendo hasta el final del encuentro.
Ante el trascendental encuentro que tendrá River por la Copa Sudamericana, el Chacho podrá contar con casi todo su plantel a disposición y así podrá armar prácticamente su mejor equipo posible. Es que volverán Gonzalo Montiel y Marcos Acuña, ya recuperados de sus lesiones, a los laterales y el “9” podría ser Driussi.
El Gordo jugó un puñado de minutos ante Vélez luego de una larga rehabilitación tras el desgarro que sufrió antes del inicio del semestre. Habrá que ver si Coudet lo vio bien en las últimas prácticas para ir de arranque y si no, jugará Borré, ya que Lucas Beltrán no está anotado para la Copa.
Del otro lado está Independiente Santa Fe que quiere dar el golpe y su técnico, Pablo Repetto ya sabe lo que es eliminar a River y en el Monumental. Lo logró hace 10 años por los octavos de final de la Copa Libertadores con Independiente del Valle, que, a pesar de perder 1 a 0 en Núñez, hizo valer el 2-0 de la ida. Luego eliminó también a Boca en semifinales y cayó en la final ante Atlético Nacional de Medellín.
“Hemos hecho buenos partidos de visitante. Va a ser difícil pero la vamos a pelear”, avisó el DT uruguayo, que lamentó las situaciones de gol perdidas de su equipo en Bogotá, pero igual está confiado de cara a la revancha.
El entrenador de Independiente Santa Fe también dijo que su rival es el favorito. Y es lógico, más allá del momento que atraviesa el Millonario. Por eso, el equipo de Coudet buscará validar esa condición en la cancha. En un momento de máxima presión, River deberá sacar lo mejor de sí para evitar otro conflicto bélico y apaciguar el ambiente.
La eliminación de la Copa produciría un tembladeral y Coudet quedará aún más apretado contra las cuerdas. “Fin de ciclo” es una frase que está en el ambiente y molesta, en esta hora crucial.
Maximiliano Benozzi/Clarín-Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón
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