
Francisco Cerúndolo, la primera raqueta argentina en el ránking ATP , superó brillantemente su cruce frente al estadounidense Tommy Paul, (13°) duodécimo sembrado, por 6-2 y 7-6 (7/4) en una hora y media, y se metió en los octavos de final -único argentino- del Masters 1000 de Miami.
Paul se le da especialmente bien al argentino ya que lo ha vencido en cinco de sus siete enfrentamientos contando el de este domingo en Miami.
Cerúndolo tendrá la posibilidad de una revancha ante el noruego Casper Ruud, quien lo venció en las semifinales de 2022. El escandinavo, quinto preclasificado, derrotó también este domingo a otro sudamericano, el chileno Alejandro Tabilo, por 6-4, 7-6 (7/4). Así y todo, Francisco está 4-3 en el mano a mano en el historial sobre Casper. Un buen augurio.
Como cada vez que un argentino se enfrenta a una figura mundial, en este caso una de las pocas que quedan de la generación anterior (Novak Djokovic, que a sus 37 años marcha 5° en el ranking ATP), había expectativa por ver cómo le iría a Camilo Ugo Carabelli (65°). Encima, si bien partía con las de perder -después de todo, el que estaba enfrente era Nole-, el porteño venía en levantada y los más soñadores se permitían imaginar un final feliz (¿acaso no hubo dos triunfos contra Alexander Zverev en el último tiempo?). Sin embargo, el tenis es un deporte bastante lógico, por lo que el serbio, a quien se lo ve más que entero físicamente, salió victorioso en la tercera ronda del Masters 1000 de Miami: fue triunfo por 6-1 y 7-6 (1) para pasar a la siguiente instancia.
¿Qué decir del partido de Ugo Carabelli? Por empezar, que dejó todo lo que tenía y más. Hay que tener en cuenta que este fue el segundo partido del top 5 en Florida, mientras que el argentino disputó cinco en cuestión de seis días (dos por la qualy y los tres siguientes por el cuadro principal). Seguro que la condición física tuvo algo que ver, aunque también entró en juego la voracidad de Djokovic: con dos quiebres y cuatro servicios firmes, marcó el camino hacia la victoria.
Eso sí, si hay algo que define a Camilo, eso es la capacidad de lucha. Lejos de quedarse de brazos cruzados, aceptar la superioridad de su adversario y retirarse del torneo sin oponer resistencia, hizo un segundo set que debería darle orgullo: se plantó de igual a igual, se quedó con uno de los saques de Nole y lo llevó al tie-break, en el que pesó el templo del máximo ganador de Grand Slams (24). Con estos resultados, sólo queda un argentino en el Masters 1000 estadounidense.
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MG Radio 24 Villa Pueyrredón