
No eran precisamente auspiciosos los últimos filmes de Woody Allen. Un día lluvioso en Nueva York, con Timothée Chalamet y Selena Gomez, no estaba tan mal, pero Rifkin’s Festival, rodada en el Festival de San Sebastián, era un despropósito, un paso realmente en falso del genio de Dos extraños amantes, Manhattan y La rosa púrpura de El Cairo.
¿Es Golpe de suerte en París un regreso a sus mejores épocas como cineasta? Por momentos, sí. Es una comedia de misterio, que le debe mucho a Match Point, ya que los temas son los mismos: la suerte, el destino y el pecado. Y si como decía Alfred Hitchcock, copiarse a sí mismo es estilo, nadie puede culpar a Allen de volver sobre sus pasos.
Y lo bien que lo ha hecho. La protagonista de esta película hablada en francés y rodada con capitales franceses en París y sus alrededores, es Fanny (Lou de Laâge, de Las inocentes). Una mañana se cruza con Alain (Niels Schneider, de Sympathie pour le diable), un excompañero de la secundaria que cursaron en los Estados Unidos. Alain no tarda en contarle que, en la escuela, la amaba en secreto. Está en París porque está escribiendo un libro, y quedan en volver a verse.
Como solemos hacer cuando nos reencontramos con algún compañero del cole. Fanny, que trabaja en una casa de subastas, está casada con Jean (Melvil Poupaud, del bodrio Jeanne du Barry, con Johnny Depp). Nadie comprende cómo es que se hizo millonario, pero Fanny sabe que su marido “hace más ricos a los ricos”.
¿Fanny está cansada de su esposo? ¿Quiere otra vida? ¿Por qué acepta ir a comer, recibir una rosa y hacer el amor con su excompañero de colegio? ¿Está harta de los celos de Jean, y ve una nueva oportunidad con Alain?
Decíamos que es una comedia de misterio, que incluirá un asesinato -no, no vamos a develar quién muere-, y es a partir de ese momento cuando la película empieza a evolucionar. A hacerse más rica, a generar intriga, a ponernos del lado de uno de los personajes centrales del filme.
Vittorio Storaro, el director de fotografía de Apocalypse Now, es el único nombre -además de Letty Aronson, la hermana menor de Woody y productora- de los habituales colaboradores de Allen que acompañó al director de Hannah y sus hermanas y Blue Jasmine en el filme.
Por las acusaciones de abuso sexual por parte de su hija Dylan Farrow (dos veces fue exonerado de culpa), ningún productor estadounidense quiere financiarle sus proyectos. Coup de Chance es la 50° película de Allen, y ojalá que no sea la última.
Pablo O. Scholz/Clarín-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón