
Suena la percusión y el grito de “vamo’ Acadé” baja de las tribunas. Racing vuelve a ganar en casa. Sí, aquí mismo, donde la clasificación a los cuartos de final se puso en riesgo por tres derrotas fuera de agenda (Unión, Godoy Cruz y Sarmiento) y un empate (Defensa y Justicia). Lanús queda en el camino y se abre una esperanza celeste y blanca. Esta vez, golpeó rápido con Maravilla, el goleador con apodo de boxeador, y lo noqueó en segundo round, con un golazo de Solari. Pesó la jerarquía y en el final se sostuvo con solidez defensiva frente a un rival que se deshizo en centros. No depende de sí mismo para seguir en carrera. Tendrá que vencer a Belgrano en Córdoba y esperar.
Lo ganó bien la Academia. Con un delantero angelado, un enganche de los viejos tiempos y mucha intensidad de mitad de cancha hacia adelante. Mostró virtudes, claro. También, dificultades. Porque toda esa contundencia que muestra Adrián Martínez, todo ese talento que fluye en el pie izquierdo de Quintero y toda la presión que ejercen sus hombres de ataque no siempre alcanza. En el medio, por momentos, se partió y en el retroceso, sufrió. Lanús estuvo cerca de empatarlo en un primer tiempo que terminó en la victoria parcial por el grito que pegó Maravilla en el amanecer y porque los granates no estuvieron finos para aprovechar los errores del fondo local, corregidos en el complemento.
Racing tomó la iniciativa y el gol de Martínez llegó gracias a una gran maniobra que comenzó a la derecha con Quintero y terminó con un centro de Mura que el artillero anticipó en su hábitat ante una floja salida de Acosta.
Y enseguida, Quintero tuvo en su exquisito pie izquierdo el segundo. Fue a través de un córner bien cerrado que explotó en el travesaño de Acosta. El volante paisa estuvo cerca de hacer un gol olímpico.
La receta de Racing tenía una salida que intentaba ser limpia con los centrales para jugar largo al sector de Maxi Salas o Maravilla. Y si no había espacios, armaba el circuito con Agustín Almendra y Quintero. Santiago Solari estaba bien abierto, predispuesto para el desborde, aunque pocas veces generó desequilibrio con sus centros.
En este contexto, Lanús comenzó a crecer porque encontró ventajas en el mediocampo. Bruno Zuculini no sólo tuvo dificultades con la pelota; también, en su fuerte, la marca. Jugaron a su espalda y los centrales tuvieron que esforzarse. En especial, Marco Di Cesare, rápido para cortar de abajo, pero peligroso con sus rechazos hacia el medio.
Los granates tuvieron una muy clara a partir de un error no forzado de Di Cesare y Zuculini, pero el zurdazo de Soler, de frente al arco, se perdió por encima del travesaño. Más tarde, Leandro Díaz encaró a pura gambeta y su puntazo se perdió apenas desviado. Finalmente, Walter Bou sacudió de media distancia, Gabriel Arias dio un rebote demasiado corto y Agustín García Basso salvó en la línea lo que hubiera sido el gol de Brian Aguirre.
A bordo del 5-2-3, con los laterales lanzados, Lanús profundizó por las bandas a contramano de Mura y forzó a Colombo, un central que tuvo que cubrir el costado ante la indulgencia de Solari. Pero también se hizo fuerte en la zona central.
Zielinski advirtió ese déficit y salió con un cambio a jugar el segundo tiempo. Reforzó el medio con Loaiza, desarmó la línea de cinco y Lanús arrinconó a Racing en los primeros instantes. Sin embargo, Arias estuvo muy firme ante Bou.
Y en un contexto de presión granate, la Academia halló espacios para jugar de contra con un gran trabajo de Salas, especialmente. En la primera réplica del complemento, la terminó mal cuando tenía a todo Lanús desbordado. En la segunda, acertó con un cambio de frente que Quintero transformó en una asistencia con un toque mágico y Solari, inesperadamente, marcó un golazo de zurda, al ángulo.
Recién en ese momento, Gustavo Costas metió otro volante con dinámica para colaborar con Zuculini. Salió Almendra y entró Juan Nardoni. Y el partido quedó a pedir del contragolpe celeste y blanco. Fue un ida y vuelta.
Bou sacudió con un bombazo y tapó Arias. Racing perdió un par de réplicas. Al final, casi marca el segundo Urzi con un tiro libre que tapó Acosta. Y después de un jugadón de Ignacio Galván, resolvió mal Roger Martínez, que entró en otra sintonía, muy displicente.
Lanús buscó por arriba y García Basso resultó impasable. Y ganó Racing, que venía dulce de su debut en la Sudamericana. Aprovechó la senda ganadora. Habrá que ver si le basta para clasificarse a la próxima ronda.
Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes
OTROS RESULTADOS
Barracas Central 3 – Instituto 2
Atlético Tucumán 3 – Gimnasia 2
MG Radio 24 Villa Pueyrredón