
La entrega de los Premios Oscar, su ceremonia, la alfombra roja y el desfile de estrellas se amalgaman cada año para convertir a la gala en el momento definitivo de la temporada de premios de Hollywood. Es un ritual difícil de discutir. Y a solo una ceremonia de distancia de la edición número 100, la 98ª entrega volvió a confirmar aquello que el cine celebra cuando llega su gran noche: actuaciones estelares, historias bien contadas, avances técnicos que potencian la fuerza del séptimo arte, música que eleva la ficción y el trabajo silencioso de los artesanos de la edición, el sonido —y ahora también el casting— que terminan de dar forma a una película. A eso se suma el glamour inevitable de la gala, la frutilla del postre de una industria que también sabe mirarse al espejo y ponerse “estrellitas” en la frente. En una ceremonia que mantuvo buen ritmo y pocos sobresaltos durante este domingo, el triunfo de “Una batalla tras otra” como Mejor Película y la cosecha de premios de “Pecadores” marcaron una noche que quizá no quede entre las más memorables, pero sí entre las que vale la pena recordar.
Parece casi una tradición involuntaria: cada temporada de premios llega acompañada por algún sacudón global. Fue la pandemia, fue la guerra entre Rusia y Ucrania, fue el conflicto entre Israel y Palestina, o los devastadores incendios en California en 2025. Aun así, Hollywood suele funcionar dentro de un microclima propio, como si el espectáculo ocurriera a cierta distancia de todo eso. Quizá porque, como dicta la vieja máxima del show business, el show debe continuar. Bajo la conducción de Conan O’Brien, en su segunda vez como anfitrión de la gala, el comediante desplegó su mejor registro: humor agudo, veloz y con filo intelectual, sin caer en la vulgaridad fácil.
En su monólogo inicial también hubo lugar para algunas bromas dirigidas a Timothée Chalamet, luego de que el actor generara polémica días atrás al afirmar en un evento de Variety y CNN que la ópera y el ballet son artes que “ya no le importan a nadie” y que no le interesa trabajar en ellas intentando “mantenerlas vivas”. O’Brien aprovechó la oportunidad para ironizar: dijo que la seguridad de la gala estaba “reforzada” ante posibles ataques —un guiño a las tensiones internacionales de los últimos días—, pero aclaró que la verdadera preocupación venía “de las comunidades del ballet y la ópera”. Luego miró a Chalamet y remató: “Están molestos porque tampoco mencionaste el jazz”.
El presentador cerró su apertura con un tono más reflexivo. O’Brien recordó que 31 países de seis continentes estaban representados en la ceremonia y que cada película es el resultado del trabajo de miles de personas. “Esta noche celebramos no solo al cine, sino también a los ideales del arte global: la colaboración, la paciencia, la resiliencia y esa cualidad tan rara hoy en día, el optimismo. Celebremos, entonces, no porque todo esté bien, sino porque seguimos trabajando y esperando un futuro mejor”.
Entre discursos, sorpresas y un par de ausencias
Fue una noche de ganadores y perdedores y, como ocurre cada año, hubo celebraciones previsibles y algunos momentos que llamaron la atención, aunque sin grandes sobresaltos. Michael B. Jordan, por Pecadores, y Jessie Buckley, por Hamnet —convertida además en la primera actriz irlandesa en ganar el Oscar a Mejor Actriz— se llevaron los premios principales de interpretación, confirmando las rachas que ambos venían acumulando a lo largo de la temporada y el respaldo casi unánime de la crítica especializada.
En las categorías de reparto también hubo espacio para la anécdota. Sean Penn, premiado por su participación en Una batalla tras otra, no asistió a la ceremonia y dejó su silla vacía en el teatro. Fue Kieran Culkin, ganador del año pasado, quien subió al escenario para recibir la estatuilla en su nombre y lo hizo con un guiño sarcástico: “Sean Penn no pudo estar aquí esta noche… o no quiso, así que aceptaré el premio en su nombre”, lanzó ante las risas del auditorio.
Uno de los primeros momentos de emoción de la gala llegó con el triunfo de Amy Madigan por Weapons. La actriz fue reconocida por su interpretación de la inquietante Tía Gladys, la bruja parásita del film de misterio y terror dirigido por Zach Cregger. A sus 75 años, Madigan se convirtió en la segunda ganadora de mayor edad en la historia de la categoría de Mejor Actriz de Reparto.
La ceremonia también dejó un momento histórico con la entrega del primer Oscar a Mejor Casting, una categoría largamente reclamada dentro de la industria. El premio fue para Cassandra Kulukundis, directora de casting de Una batalla tras otra. Se trata de la primera nueva categoría que incorpora la Academia desde 2001, un reconocimiento que pone en valor el trabajo detrás de la construcción de un elenco.
Otro de los hitos de la noche llegó en el terreno técnico. Autumn Durald Arkapaw, directora de fotografía de Sinners, hizo historia al convertirse en la primera mujer en ganar el Oscar a Mejor Fotografía. De ascendencia filipina y criolla afroamericana, Arkapaw es también la primera mujer de color en recibir este galardón, un reconocimiento que marca un nuevo capítulo en una de las categorías históricamente más dominadas por hombres dentro de la industria.
Entre las curiosidades de la noche también volvió a aparecer Diane Warren, ya convertida en una presencia casi ritual en la categoría de Mejor Canción Original. La compositora sumó una nueva derrota con “Dear Me”, la balada interpretada por Kesha para el documental Diane Warren: Relentless, y reaccionó con su habitual ironía en redes sociales: “Bueno, al menos soy constante. ¡Esta noche batí un nuevo récord! Pero ya me conocen: volveré si me quieren”.
Es que con 17 nominaciones en la categoría y ninguna victoria competitiva, Warren mantiene el curioso récord de ser la persona con más nominaciones al Oscar sin haber ganado aún una estatuilla. Pero su talento innato para la composición, siempre la convierte en una futura contendiente para los años siguientes.
Recuento de las películas más premiadas:
1. Una batalla tras otra — 6 premios
2. Pecadores — 4 premios
3. Frankenstein — 3 premios
4. KPop Demon Hunters — 2 premios
5. Weapons, Avatar: Fuego y Cenizas, F1, Valor sentimental y Hamnet — 1 premio cada una.
Política, guerra y libertad de expresión: los discursos que atravesaron la gala
El contexto internacional y la libertad de expresión volvieron a colarse entre los discursos de la noche. Cuando millones de personas siguen la ceremonia en todo el mundo, el escenario de los Oscar suele transformarse también en una tribuna desde la cual las estrellas fijan posición frente a las tensiones globales y las crisis humanitarias. Así ocurrió cuando Javier Bardem, al presentar el premio a Mejor Película Internacional, abrió su intervención con un mensaje claro: “No a la guerra y Palestina libre”, frase que fue recibida con una fuerte ovación. El actor español reforzó el gesto con dos pines en la solapa de su esmoquin: uno con la consigna “No a la guerra” y otro en apoyo a Palestina.
La política también apareció en clave de humor. Jimmy Kimmel, al presentar los premios a Mejor Cortometraje Documental y Mejor Largometraje Documental, aprovechó para lanzar algunas ironías sobre la libertad de expresión. “Se habla mucho de valentía en programas como este, pero contar una historia que podría costarte la vida es verdadera valentía. Como saben, hay países cuyos líderes no apoyan la libertad de expresión. No puedo decir cuáles… dejémoslo en Corea del Norte y la CBS”, dijo, desatando las risas del auditorio.
El presentador remató su intervención con otro comentario cargado de sarcasmo: “Afortunadamente existe una comunidad internacional de cineastas dedicada a contar la verdad, muchas veces corriendo grandes riesgos para hacerlo. Películas que nos enseñan, que denuncian injusticias y que nos inspiran a actuar… y también hay documentales donde uno pasea por la Casa Blanca probándose zapatos. ¡Ay, Dios mío! ¿Se va a enfadar porque su esposa no fue nominada?”, lanzó en una clara alusión al documental “Melania”, producido por Amazon MGM.
Un In Memoriam dividido y extenso (Y con ausentes)
El segmento In Memoriam suele ser uno de los momentos más comentados de cada ceremonia, ya sea por la forma en que se presenta, por los nombres que quedan afuera o por la elección musical que acompaña el homenaje. Esta vez la Academia optó por dividirlo en tres bloques, lo que le dio un tono más solemne pero también más extenso de lo habitual. Entre los tributos principales estuvieron Rob Reiner, recordado por Billy Crystal; Diane Keaton, homenajeada por Rachel McAdams; y el más anticipado de todos: Barbra Streisand recordando a Robert Redford.
Cada uno de los tributos buscó detenerse en la figura celebrada. Crystal repasó con humor y emoción la filmografía de Reiner y destacó el corazón humanista de sus películas. “Las películas de mi amigo Rob perdurarán para siempre porque hablaban de lo que nos hace reír y llorar, y de lo que aspiramos a ser: más amables, más divertidos y más humanos”, dijo. Al finalizar su discurso, el escenario reveló una imagen que emocionó al público: un grupo de actores que formaron parte de la filmografía de Reiner apareció detrás suyo, entre ellos Meg Ryan, su compañera en Cuando Harry conoció a Sally.
El momento más emotivo llegó con Barbra Streisand, que puso de pie al teatro al cerrar su homenaje a Robert Redford con una breve interpretación del tema principal de The Way We Were, el clásico romántico de 1973 que ambos protagonizaron. La cantante había dedicado previamente un discurso de más de tres minutos a recordar la importancia de la película y la figura de Redford, destacando su “fortaleza” dentro y fuera de la pantalla.
Pero ni siquiera un segmento más largo de lo habitual logró abarcar a todas las figuras que el mundo del espectáculo perdió en el último año. Entre los nombres que no aparecieron en la transmisión televisiva estuvieron James Van Der Beek, Eric Dane, o Brigitte Bardot, ausencias que, como suele suceder cada año, no tardaron en generar debate.
Mejor Película
- Una batalla tras otra – GANADORA
- Bugonia
- F1
- Frankenstein
- Hamnet
- Marty Supreme
- El agente secreto
- Valor Sentimental
- Sinners
- Train Dreams
Mejor Director
- Paul Thomas Anderson – Una batalla tras otra – GANADOR
- Chloé Zhao – Hamnet
- Josh Safdie – Marty Supreme
- Joachim Trier – Valor Sentimental
- Ryan Coogler – Sinners
Mejor Actriz
- Jessie Buckley – Hamnet – GANADORA
- Rose Byrne – If I had legs I’d kick you
- Kate Hudson – Song Sung Blue
- Renate Reinsve – Valor Sentimental
- Emma Stone – Bugonia
Mejor Actor
- Michael B. Jordan – Sinners – GANADOR
- Timothée Chalamet – Marty Supreme
- Leonardo DiCaprio – Una batalla tras otra
- Ethan Hawke – Blue Moon
- Wagner Moura – El agente secreto
Mejor Actriz de Reparto
- Amy Madigan – Weapons – GANADORA
- Elle Fanning – Valor Sentimental
- Inga Ibsdotter Lilleaas – Valor Sentimental
- Wunmi Mosaku – Sinners
- Teyana Taylor – Una batalla tras otra
Mejor Actor de Reparto
- Sean Penn – Una batalla tras otra – GANADOR
- Benicio del Toro – Una batalla tras otra
- Jacob Elordi – Frankenstein
- Delroy Lindo – Sinners
- Stellan Skarsgård – Valor Sentimental
Mejor Película Internacional
- Valor Sentimental – Noruega – GANADORA
- El agente secreto – Brasil
- It was just an accident – Francia
- Sirât – España
- The voice of Hind Rajab – Túnez
Erik Gómez/Página 12-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón