
Thiago Tirante se despidió este martes en octavos de final del Masters 1000 de Roma, después de perder 6-3 y 6-2 ante el ruso y ex número uno del mundo Daniil Medvedev (9°), y dejó el torneo sin singlistas argentinos sobrevivientes.
El platense de 25 años, actual 69° del ranking de la ATP, se habrá llevado de la capital de Italia mucho más que su primer acceso a la instancia de los 16 mejores en un torneo de categoría Masters 1000: el lunes próximo, con la nueva actualización del listado profesional, será el 56° del mundo y disfrutará de su mejor ubicación histórica.
El último argentino que quedaba en el cuadro de singles había llegado a la cuarta ronda después de un triunfo inicial ante el italiano Gianluca Cadenasso (183°) y de dos resonantes victorias ante jugadores del top 20: el británico Cameron Norrie (19°) y el local Favio Cobolli (12°).
Tirante es otro jugador. En términos de capacidad de daño demostró un crecimiento que bien refleja su ranking. Y el cambio, entre otras cosas, tiene un punto de inflexión: un debut en la Copa Davis de febrero que englobó las vivencias que le tocó atravesar en una dura serie en Corea del Sur (fue derrota por 3-2), a la que llegó como el singlista número uno del equipo de Javier Frana luego de las ocho negativas producto del desafío logístico que implicaba el duelo de primera ronda de los Qualifiers.
“Fue hermoso jugar mi primera Copa Davis. Es una experiencia que voy a guardar para siempre en mi corazón. Pasamos muchas emociones, momentos buenos y malos, no fue fácil, pero más allá del mal resultado me llevo un aprendizaje muy grande”, diría Tirante, pocos días después, mientras recibía el reconocimiento de la gente en los pasillos del ATP de Buenos Aires, torneo que se perdió por el extenso regreso desde Busan.
En aquel entonces el jugador nacido en La Plata era el 95° del ranking ATP y venía de un último tramo irregular en el circuito. La experiencia en Corea del Sur parece haber disparado un impulso personal, un salto de calidad en el impacto de su tenis, tanto en resultados como en eficacia en el desarrollo de los partidos.
En términos de cosecha, desde entonces Tirante hizo más ruido en el tour: llegó a cuartos de final en el ATP 500 de Río de Janeiro, alcanzó la segunda ronda del Masters 1000 de Miami tras pasar la qualy, escaló hasta las semifinales del ATP 250 de Houston y llegó a la tercera ronda, días atrás, en el Masters 1000 de Madrid.
Ya en Roma ganó por primera vez tres partidos consecutivos en un cuadro principal de Masters 1000, pero con un dato extra: los números de sus armas en la cancha. En la suma de sus tres triunfos en la capital italiana nunca bajó de dos cifras clave: el 80 por ciento de puntos ganados con el primer saque y el 60 por ciento de los cosechados con el segundo intento.
El crecimiento de esa recolección tiene que ver con la efectividad de un combo que parece dejar cada vez menos agujeros en su juego: el saque y el drive. El daño que provoca el servicio -con buen promedio Tirante es de los mejores sacadores argentinos- se complementa con una derecha de velocidad media-alta con la que comete menos errores que antes.
De Busan a Roma el jugador de 25 años se lleva el ascenso de cuarenta puestos en el ranking mundial y una ascendente fortaleza emocional, tanto en la faceta mental como en sus tiros, con vistas a lo que debería ser un buen Roland Garros, el Grand Slam que cerrará polvo de ladrillo y cuyo cuadro principal comenzará el 24 de mayo próximo en París.
Sinner, sin rivales a la vista
Jannik Sinner, el indiscutido número uno del mundo, dio un paso más en el camino a lo que debería ser su primera conquista en el torneo que se disputa en su casa.
Este jueves el imbatible italiano derrotó, en apenas una hora y media de partido, a su compatriota Andrea Pellegrino (155°) por 6-2 y 6-3, para instalarse en cuartos de final, instancia en la que se medirá con el ruso Andrey Rublev (14°; ex 5°).
El número uno del mundo, de 24 años, está muy cerca de achicar las cuentas pendientes de su carrera. Hay sólo tres torneos que le quedan sin ganar entre los más valiosos del tenis: el torneo de Roma -tiene tres partidos por delante-, Roland Garros -el año pasado sufrió la remontada de todas las épocas en la final ante Carlos Alcaraz– y la medalla de oro de los Juegos Olímpicos.
Pablo Amalfitano/Página 12-Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón