
Como un auto viejo al que hace mucho no le prestan atención y lo maltratan, San Lorenzo se desarma y pierde en el camino sus componentes vitales. Perdió a su presidente Marcelo Moretti, que se tomó una licencia acusado de corrupción. Perdió al director técnico que le devolvió la ilusión en el medio del caos, Miguel Ángel Russo, que eligió irse a Boca. Y ahora, como si todo eso fuera poco, se quedó sin su capitán y máxima figura: Iker Muniain ejecutará la cláusula gatillo y no volverá a vestirse de azulgrana.
El vasco de 32 años tomó la determinación de no seguir en San LoCostas renzo. Desde la semana pasada se había alertado sobre la posibilidad de no regresar de España, donde Muniain se encuentra compartiendo el descanso junto a sus hijos. Justamente la lejanía de sus familiares más directos es uno de los factores que influyeron en su decisión, pero hay otras cuestiones que pesaron también.
La situación caótica en la que está sumergido el club de Boedo hizo su mella en el volante ex Athletic Bilbao. A lo largo de los nueve meses que estuvo en San Lorenzo, Muniain disputó 25 partidos y marcó cuatro goles. Pero vivió mucho más que lo estrictamente futbolístico.
Hizo un curso intensivo para experimentar todas las sensaciones de la Liga argentina que incluyó, entre otras situaciones, un apriete de la barra brava, una huelga por falta de cobro, la ovación de los hinchas y también los reproches, las discusiones con los dirigentes por las promesas incumplidas y pelear un campeonato hasta la semifinal.
Ahora optó por usar la cláusula que figura en su contrato para salir de una manera unilateral seis meses antes de lo firmado (su vínculo vencerá en diciembre). Se espera que de cara al fin de semana el propio jugador haga pública la noticia a través de un comunicado o, incluso, no se descarta que se tome un avión para despedirse de sus compañeros y realice una conferencia de prensa en Buenos Aires.
Puertas adentro, en San Lorenzo hay sensaciones encontradas. Está el lamento mayoritario de los simpatizantes quienes siempre lo recibieron con los brazos abiertos y querían seguir disfrutando de su fútbol lleno de pinceladas de mucha calidad. En el plantel también se sentirá su ausencia ya que era muy querido por grandes y chicos. Entre los directivos, en tanto, hay quienes piensan que, dejando de lado lo deportivo, al club se le hacía cada vez más complicado sostener su elevado salario y la decisión, en un cierto modo, llegó como un alivio económico.
Según supo Clarín, ningún dirigente se comunicó en las últimas horas con Muniain para tratar de convencerlo para continuar. Lo había hecho la semana pasada Damián Ayude, el sucesor de Russo. El español le avisó que no arrancaría la pretemporada junto al resto y que consideraba no volver de una manera definitiva.
Al margen de la lejanía de sus hijos, todo el escándalo del morettigate, sumado a las deudas y promesas incumplidas de la dirigencia y el adiós de Russo, un DT con quien generó una gran confianza, inclinaron la balanza para bajarle la persiana a su etapa en el fútbol argentino.
Lo que no se sabe todavía es cómo seguirá su carrera y si seguirá. Es que, cuentan desde su entorno, que evaluará los pasos a seguir. Y ello incluye un posible retiro de la actividad profesional.
Por lo pronto, San Lorenzo ya sabe que también perdió a Muniain.
Nahuel Lanzillotta/Clarín-Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón