
“Visibilizar el patrimonio audiovisual que resiste al olvido, no a pesar de sus imperfecciones, sino a través de ellas”. Con este espíritu comienza la segunda edición de la Semana del Cine Recuperado MADO (Más allá del olvido), que arranca este miércoles y se extenderá hasta el martes 20 en el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken (Agustín R. Caffarena 51), MALBA (Av. Figueroa Alcorta 3415) y Hasta Trilce (Maza 177). Investigar, catalogar, preservar, restaurar y hacer circular imágenes que el tiempo, las políticas culturales o el descuido mantuvieron fuera de los circuitos de exhibición son tareas que el Museo del Cine y la Filmoteca de Buenos Aires llevan adelante hace años con gran compromiso; esta semana estará dedicada a exhibir parte de ese material.
En diálogo con Página/12, Leandro Listorti –realizador cinematográfico, programador y proyectorista del Museo del Cine– comenta que el balance de la primera edición fue sumamente positivo y superó todas las expectativas. “Lo más destacable fue confirmar que existe una audiencia ávida y una necesidad real, no solo de apreciar un cine difícil de hallar en pantalla grande, sino de tomar una posición activa frente a décadas de abandono de nuestro patrimonio audiovisual. Nos encontramos un público de edades diversas unido por la curiosidad y un compromiso creciente; espectadores que celebran cada nueva copia o versión recuperada de una película argentina con la misma pasión que se festeja un mundial”, destaca.
La programación de este año incluye experiencias de preservación audiovisual de India, Brasil, Perú, Chile, Uruguay, Estados Unidos, y un recorrido federal por Tucumán, Santa Fe, Córdoba, La Plata, Avellaneda y, claro, Buenos Aires. La propuesta de MADO es sacar el foco de Buenos Aires y aventurarse a explorar materiales de otros territorios que documentan historias provinciales, movimientos culturales regionales y memorias comunitarias.
El equipo que organiza MADO está integrado por personas que se relacionan desde distintos lugares con el cine y el archivo, como Paula Félix-Didier y Fernando Martin Peña. Listorti explica que llegaron al termino “cine recuperado” porque no querían limitarse a lo que está “restaurado” o “digitalizado”: “Tenemos proyecciones en 16mm, en 35mm y en DCP; obras maestras, cine familiar y amateur; versiones restauradas y copias que solo cuentan con una revisión técnica. Esta es una postura política: mostrar el cine en su estado real evidencia la fragilidad del material y la necesidad urgente de profesionales e instituciones que lo mantengan vivo para las futuras generaciones”.
En relación a la situación actual del patrimonio audiovisual argentino, el programador sostiene que “la mirada es necesariamente crítica”, ya que “el estado de nuestro patrimonio es el resultado de décadas de desidia estatal y de una Cinemateca Nacional cuya implementación llegó tarde y nunca alcanzó una activación plena. Preservar no debería ser un lujo, sino una obligación pública que hoy sigue siendo una deuda pendiente con nuestra memoria”.
La segunda edición se propone ampliar el horizonte, descentralizar el archivo audiovisual argentino, desjerarquizar los materiales, tejer redes con diversas instituciones y promover una mirada hacia el Sur Global. Listorti señala que la perspectiva política atraviesa orgánicamente toda la programación. “La descentralización surge del trabajo conjunto que venimos llevando a cabo desde hace años con instituciones y particulares que, a lo largo de todo el país y muchas veces sin recursos, sostienen espacios de conservación audiovisual”.
La mirada hacia el Sur Global, por otra parte, responde a una realidad estructural: “la enorme brecha en el acceso a presupuestos y tecnologías de restauración no solo nos margina del circuito ‘mainstream’ de festivales internacionales, sino que —lo que es más grave— limita nuestra capacidad de trabajar con el propio patrimonio nacional. Al desjerarquizar los materiales y proyectar aquello que no necesariamente está ‘restaurado’ bajo estándares europeos, reivindicamos el derecho de nuestras comunidades a acceder a sus propias imágenes, independientemente de las limitaciones económicas».
“Cada programa es una ventana a un universo: no solo al de la película en sí, sino al del esfuerzo que hay detrás y que permitió que hoy llegue a la pantalla”, subraya el programador. De la nutrida grilla, Listorti rescata el programa de Arte argentino abstracto como “un gran descubrimiento y el resultado de una sinergia algo casual entre distintas personas e instituciones” (podrá verse el domingo a las 19.30 en el Museo del Cine). Otro plato fuerte será la premiere mundial de la restauración de Aquileo Venganza (el viernes a las 22 en Malba) junto a La paga (el sábado a las 19 en el Museo), del colombiano Ciro Durán “en un marco muy especial al ser presentadas por su hijo, el cineasta Vladimir Durán”. Y también la película de apertura: Los de la mesa 10, de Simón Feldman, podrá verse el miércoles a las 21 en Malba. “Gracias a la restauración del Museo del Cine de la Ciudad, después de mucho tiempo podremos ver en condiciones óptimas una de las obras fundamentales de la generación del 60″.
La apertura en el Museo será con Flor en el infierno, de Shin Sang-ok (Corea del Sur), este miércoles a las 14, y el cierre será con la presentación de 30 segundos de amor, de Luis Mottura (Argentina), el martes 20 a las 21 en Hasta Trilce. Habrá programas dedicados a grupos célebres como Gay Girls Riding Club (miércoles a las 23 en Malba), colectivo de cine underground estadounidense que fue una pieza clave en el origen del cine queer y la cultura drag; el Grupo Sigma (jueves a las 14 en el Museo), que gestó producciones cuando en Cuba estaba prohibido hacer películas fuera del control del Instituto de Cine; y el proyecto peruano Río Abierto (jueves a las 17.30 en el Museo), que explora las formas en que el cine narró y habitó la Amazonía peruana.
También habrá espacios que pondrán en valor el trabajo de instituciones como la Universidad Nacional de Córdoba (jueves a las 16 en el Museo), el Cine Universitario de Santa Fe (jueves a las 18 en Malba) o el proyecto Óxido de Hierro (viernes a las 18 en Malba), colección de cortos del Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda. La mirada femenina estará presente con cineastas valiosas como Narcisa Hirsch (sábado a las 16 en el Museo) y sus versiones restauradas en 4K que serán presentadas por primera vez al público, la proyección de Tacna y Arica, de Renée Oro (domingo a las 18 en el Museo), y varios cortos de Isabel Baufumé (lunes a las 16 en el Museo), francesa radicada en Perú desde 1974 que se dedicó a registrar las luchas campesinas.
Además, habrá varias mesas: “Crítica y cine del pasado” (viernes a las 14 en el Museo), “Universidades al rescate” (sábado a las 14 en el Museo) y una conversación con Peter Bagrov (domingo a las 14 en el Museo), curador del Departamento de Imagen en Movimiento del George Eastman Museum y presidente de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos. El domingo a las 21.30 en el Malba habrá un programa dedicado a la colección del Eastman Museum (presentado por Bagrov) que incluye The Unknown, quizás la mejor colaboración de Tod Browning con Lon Chaney, y el primer film importante de la actriz Joan Crawford.
*Entradas disponibles en la web del Malba. Las entradas para las funciones en el Museo del Cine son gratuitas y por orden de llegada. Programación completa en museodelcineba.org.
Laura Gomez/Página 12-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón