Inicio / Cine / El hoy de Emma Watson, la Hermione Granger de Harry Potter, a los 30 años

El hoy de Emma Watson, la Hermione Granger de Harry Potter, a los 30 años

La actriz francesa participó de otras producciones fílmicas tras la explosión en Harry Potter.

Con su túnica y su varita colgada en la cintura, Emma Watson saltó a la fama a los 11 años, con su personaje de Hermione Granger en la primera película de Harry Potter. Pero lejos de estancarse, fue a la universidad, estudió literatura inglesa y llega los 30 (los cumple hoy, miércoles , convertida en una potente voz feminista.

Sin embargo, Emma Watson confiesa que en su tercera década de vida está un poco estresada por los mandatos sociales.

“Si todavía no construiste un hogar, no te casaste, no tenés un bebé o seguís descubriendo cosas por tu cuenta… Si no tenés nada seguro a una edad en la que se supone que ya deberías tenerlo… Esto genera ansiedad”, señaló la actriz en una entrevista que le realizó la revista British Vogue.

Criada en una familia “acomodada”, de padres abogados graduados en la Universidad de Oxford (Inglaterra), Watson nació en París, en 1990, y allí vivió hasta los cinco años, edad en la que sus padres se divorciaron y ella se mudó a Oxford con su madre y su hermano mayor.

Por este motivo, la actriz domina el francés, aunque reconoce haberlo perdido por “la falta de práctica”.

Con sólo seis años, la pequeña Watson ya tenía muy claro que su vocación era la de ser actriz, así que paralelamente a sus estudios escolares iba a la escuela de teatro Stagecoach Theatre Arts, donde empezaría a dar sus primeros pasos como artista.

Fue una profesora de esta escuela la que la llevó al casting de la película de Harry Potter, y se convirtió en la coprotagonista de la saga.

Poco a poco, el éxito de la actriz se consolidó: Watson protagoniza las ocho entregas de la película del mago junto a Daniel Radcliffe (Harry Potter) y Rupert Grint (Ron Weasly), a quienes considera sus hermanos.

También consolidó su cuenta bancaria. Sólo durante esa etapa, ganó más de diez millones de dólares.

A pesar de que para muchos de sus fans es difícil ver a la actriz alejada de su varita y de su capa, la artista supo despegarse de ese rol y protagonizó todo tipo de géneros y de personajes.

Las ventajas de ser invisible (2012), Adoro la fama (2013) o Noé (2014) son algunas de las películas que la inglesa ha protagonizado al margen de Harry Potter.

Incluso en 2015 se convertiría en la musa del director español Alejando Amenábar en la película Regression.

Por si fuera poco, su papel de “Bella” en la adaptación con personas del clásico animado de Disney La Bella y la Bestia (2017) confirmó su lugar privilegiado en el mundo del cine, gracias a un personaje con el que la actriz se identifica mucho debido a su “independencia y seguridad”.

Inquieta, Watson decidió combinar su carrera artística con los estudios. Por eso, se recibió en Literatura Inglesa por la Universidad de Brown, en Rhode Island (Estados Unidos).

Como artista polifacética que es, también dio el salto a la moda, como modelo de marcas reconocidas como Channel, Burberry o Lancôme y con la promoción de una “moda sostenible” a través de looks producidos “con métodos respetuosos con el medio ambiente”.

En 2011, Watson aceptó posar para el artista británico Mark Demsteader, que se propuso producir una colección de 30 cuadros de pintura realizados con diferentes técnicas, como carbonilla, tinta y óleo. Al aceptar la invitación, pidió que el 10% de las ganancias por la venta de las pinturas fueran donadas a la CAMFED International, una organización no gubernamental británica que trabaja en las zonas rurales africanas, con el objetivo de introducir a chicas en el ámbito escolar, facilitándoles libros y uniformes, entre otras cosas.

En 2014, la ONU nombró a Watson “Embajadora de la Buena Voluntad”, con el objetivo de luchar contra la violencia de género y promover la igualdad e independencia de todas las mujeres del mundo.

Ahora ésa es una de sus inquietudes fuera del mundo del cine y la publicidad: la lucha contra la diferencia de género.

“La experiencia universitaria debe enseñar a las mujeres que merecen ocupar cargos de poder y, además, debe dejarles claro que su seguridad es un derecho, no un privilegio”, declaró en la sede de las Naciones Unidas, tras un elogiado discurso para promover la campaña “He for She”, a favor de cerrar la diferencia de género en las universidades.

Así, Emma sopla las 30 velitas con la satisfacción profesional de estar posicionada como una reconocida actriz, y el entusiasmo personal de haberse convertido en un joven ícono de la igualdad.

Compruebe también

Pakapaka cumple 10 años y renueva su programación

Que diez años no es nada. Pero es mucho. El 17 de septiembre de 2010 apareció …

Comienza el Festival Mira Pa´cá, a puro cine latinoamericano

Que al cine latinoamericano le cuesta encontrar espacios de visibilidad no es ninguna novedad. Se trata, por …

Dejanos tu comentario