
¿El Museo Nacional de Bellas Artes se trasladó a Medio Oriente? No hace falta para disfrutar del arte del mundo antiguo: de martes a domingos en el edificio de Avenida del Libertador 1473 se puede conocer la muestra Ciencia y fantasía. Egiptología y egitofilia en Argentina. Curada por Sergio Baur y José Burucúa, en adjunto, permite un interesante recorrido por la curiosidad y la pasión que el Antiguo Egipto despertó a lo largo de las décadas entre académicos, intelectuales, artistas y diletantes de la Argentina.
La muestra está emplazada en el pabellón de exposiciones temporarias del Museo y podrá visitarse hasta marzo del año próximo. Si se prefiere el recorrido cronológico, al entrar a la sala conviene ir hacia la izquierda. Así se puede encontrar primero una piedra Rosetta, luego los primeros manuales de egiptología que llegaron al país y lentamente desandar el camino y la historia de la disciplina en nuestro país, hasta asomarse en distintas ramificaciones de su iconografía dentro de la cultura popular rioplatense: desde la aparición en revistas de humor político, como El Mosquito y Caras y Caretas hasta su influencia en la arquitectura porteña. O bien su aparición en películas de la mano de la mismísima Niní Marshal. En el medio, hay intervenciones de artistas contemporáneos que se inspiraron en ese universo (como Eduardo Costa o Karina El Azem) o figuras literarias y plásticas nacionales de la talla de Xul Solar, Manuel Mujica Láinez, Jorge Luis Borges o Dardo Rocha, entre otros.
Probablemente, lo que más llamará la atención, sin embargo, son las piezas originales de entre 1400 y 5000 años de antigüedad que se hallan en la muestra, que incluyen estatuillas, miniaturas, tablillas, papiros, un sarcófago, un busto momificado y abundantes registros documentales de expediciones arqueológicas. Y claro, no faltan las figuras que honraban a los dioses (hay un par de gatos fundidos en cobre, en honor a Bastet, que son encantadores y un collar de oro de dos serpientes que se encuentran, también espectacular). En total se trata de más de 180 piezas.
Baur y Burucúa partieron –con el asesoramiento académico de Diego Santos y Marcelo Campagno- del primer viaje a Egipto de Alfredo González Garaño y Marietta Ayerza, suerte de puntapié inicial de la egitología en la Argentina, una disciplina que sigue vigente al día de hoy –con especialistas que se siguen formando en la materia en la UBA, la UNLP y en el exterior- y numerosos adeptos y aficionados. El matrimonio de González Garaño y Ayerza viajó a Egipto en 1926, poco después de que se descubriera la tumba de Tutankamón en 1922 y desatara una “egiptomanía” en todo el mundo. En la Argentina, Abraham Rosenvasser fundó la Escuela Argentina de Egiptología y la muestra incluye el documental De la Nubia a La Plata (Ricardo Preve) que narra la misión del investigador en el complejo Aksha entre 1961 y 1963.
Palabras de bienvenida
Andrés Duprat, director del MNBA, destacó durante la inauguración de la muestra el gran momento que vive la egiptología en todo el mundo. Más allá de las obras que pueden verse en los grandes museos de Europa (con el Louvre y el Museo Británico a la cabeza, fruto de distintas expediciones) y las ininterrumpidas visitas a las pirámides en Egipto, en la actualidad hay una gran muestra en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos, y se inauguró hace algún tiempo el enorme Gran Museo Egipcio en El Cairo, un modo en que el país que vio nacer esa civilización puede capitalizar algo de su historia, antes del expolio de las potencias europeas.
Lo interesante de Ciencia y fantasía. Egiptología y egitofilia en Argentina, es que la mirada que proponen Baur y Burucúa consigue aunar dos líneas. Por un lado, expone el arte y la cultura del Antiguo Egipto de un modo que si no resultarían prácticamente inaccesibles (trazar las piezas individualmente por cada institución pública del país no alcanzaría, pues quedarían afuera las colecciones privadas). Sin necesidad de grandes objetos, la exhibición logra despertar la fascinación que promete. Pero además, en el mismo acto, Baur y Burucúa también hablan de la Argentina, de sus fantasías, de su curiosidad y del amor por el conocimiento, rasgos que resisten aún en tiempos tan hostiles como el desierto que se ejerce desde otros organismos oficiales para con la ciencia y la cultura. Cabe esperar que la producción de conocimiento resista tanto como las pirámides.
Y agregó: “A la vez, esta exhibición constituye un evento inédito tanto para el Museo Nacional de Bellas Artes como para el público argentino, pues se presentan por primera vez en la historia de la institución piezas egipcias que van desde antes del año 3000 a. C. hasta el siglo VI d. C. Este invaluable legado cultural, integrado por máscaras, joyas, sarcófagos, papiros, estatuillas y amuletos pertenecientes a distintas dinastías faraónicas, se despliega aquí en diálogo con obras literarias, fílmicas y artísticas de los siglos XX y XXI, cuyos autores encontraron inspiración, desde nuestro país, en el imaginario del antiguo Egipto”.
Al tomar la palabra, José Emilio Burucúa, co-curador de la muestra comentó: “Es muy gravitante la presencia de la Argentina en la egiptología, ya en el siglo XIX con los investigadores que coleccionaban libros sobre Egipto que después terminaron en la Biblioteca Nacional. Un interés que se ahonda en el siglo XX por viajeros como María Teresa Ayerza y Alfredo González Garaño, cuyas fotos de su viaje a Egipto en 1926 fueron la columna vertebral de esta muestra”. En tanto, Sergio Baur, el otro curador de la muestra, expresó: “La historia de Egipto se entrelaza con la historia política y cultural del país. Creo que esta exposición es como esos antiguos gabinetes de investigación. Espero que sean felices visitándola y adentrándose en el mundo de Egipto en la Argentina”.
“Estoy convencido de que esta exposición contribuirá a enriquecer la cooperación cultural y académica entre Egipto y Argentina”, manifestó por su parte el embajador Abed. Para finalizar, Cifelli destacó: “Esto es algo inédito en el país; quiero agradecer a las entidades públicas y privadas que colaboraron para la realización de esta magnifica exhibición”.
El corazón de la exposición
En la sala puede verse, por primera vez reunido como conjunto, gran parte del patrimonio vinculado con el Egipto antiguo que se encuentra en el país, integrado por máscaras, joyas, sarcófagos, papiros, estatuillas y amuletos pertenecientes a distintas dinastías faraónicas, en diálogo con obras literarias, fílmicas y artísticas de los siglos XX y XX y un vasto corpus de documentos, libros, revistas, afiches y fotografías.
Todas las piezas exhibidas pertenecen a las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, el Museo Nacional de Arte Oriental, la Colección Fortabat, el Museo Xul Solar, el Museo Municipal de Bellas Artes de Tandil, el Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti, la Academia Nacional de Bellas Artes, el Archivo General de la Nación, el Museo Nacional de Arte Decorativo, el Museo de Calcos y Escultura Comparada Ernesto de la Cárcova, el Palais de Glace, el Museo Mitre, la Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez de Rosario, la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, el Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, la Academia Argentina de Letras, el Teatro Colón, la Fundación Borges y la Biblioteca Nacional.
La muestra toma como punto de partida el archivo documental y fotográfico reunido por Ayerza y González Garaño –hoy parte del acervo de la Academia Nacional de Bellas Artes–, que registra el viaje que el matrimonio argentino realizó por Egipto en 1926, en una época marcada por el impacto mundial tras el descubrimiento de la tumba de Tutankamón en 1922. La exposición también refleja la fascinación que el Antiguo Egipto despertó en intelectuales, artistas y científicos argentinos, quienes incorporaron imágenes y símbolos de esta civilización en sus creaciones. En el presente, artistas contemporáneos como Facundo de Zuviría, Eduardo Costa y Karina El Azem resignifican ese legado desde lenguajes actuales.
El interés por Egipto en el país también dio lugar a un desarrollo académico de relevancia internacional, con la conformación de una escuela argentina de egiptología, impulsada por el historiador Abraham Rosenvasser, quien sentó las bases de una línea de investigación sostenida en las universidades de Buenos Aires y La Plata. Así, como parte de la muestra, se exhibirán piezas audiovisuales, imágenes, croquis y dibujos de expediciones arqueológicas históricas y activas en la actualidad. También se proyectará en sala el documental De la Nubia a La Plata, escrito y dirigido por Ricardo Preve, que narra la misión liderada por Rosenvasser entre 1961 y 1963 en el complejo Aksha.
Andrés Valenzuela/Página 12-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón