
Rodolfo Arruabarrena sufrió el primer golpe en su segundo ciclo en Boca tras ganar los dos primeros partidos: reservó jugadores para enfrentar a Deportivo Riestra, que le ganó 3 a 0, con tres goles lapidarios en el primer tiempo, dos de cabeza de Braian Sánchez y Antony Alonso y otro de antología de Alexander Díaz. El equipo alternativo xeneize no tuvo ideas y sufrió un papelón histórico en la primera fecha del torneo Clausura, que enseguida recordó al 3-0 con Quilmes en el Inicial 2012 y el 4-1 con Godoy Cruz en el Clausura 2011.
Un resultado así tiene una acumulación de errores. El primero y que le será reprochado por un buen tiempo al entrenador, fue guardar demasiados jugadores para el partido revancha del jueves con O’Higgins de Chile para buscar el pasaporte a octavos de final de la Copa Sudamericana. Apenas repitieron el 1-0 del jueves pasado el arquero Alvaro Montero, Lautaro Blanco (capitán), Milton Delgado y Leonel Flores. Es cierto que es importante seguir en la competencia internacional y que el plantel tiene que viajar y descansar, pero fue demasiado el desequilibrio.
No se puede cuestionar el descanso a Leandro Paredes, quien el jueves jugó a apenas 72 horas de haber regresado al país tras el subcampeonato en la Copa del Mundo. Lo que queda claro es la importancia que tiene el volante en el juego de Boca, ya desde su regreso. Ante los chilenos, asistió a Miguel Merentiel en el gol. Ninguno de los volantes tuvo la claridad como para romper la línea defensiva de Riestra, una especialidad del Malevo.
Nadie olvidará el primer partido oficial de Boca en la cancha de Deportivo Riestra. Menos el arquero Alvaro Montero, responsable en los tres goles del local. Mide más de dos metros y Braian Sánchez y Antony Alonso cabecearon en el área chica. Más allá de las flojas respuestas de los defensores, el colombiano no mostró el anticipo como una opción. Y en el 3- 0, esa enorme jugada de Díaz, quien arrancó en la puerta de su propia área, quedó a mitad de camino, sorprendido por la gran definición de emboquillada del hombre de Riestra. Tres llegadas, tres goles. Pura eficacia par aun equipo que genera poco desde lo futbolístico pero es puro sacrificio.
Es cierto que Boca tuvo la primera jugada de peligro en el partido, cuando el pibe Flores cabeceó débil y desviado. Y que después, el arquero Arce mandó al córner dos remates de Zenón. Pero en ese primer tiempo hubo respuestas individuales muy flojas, como las de Di Lollo, Alarcón Peregrino y Velasco. Además, Delgado jugó muy retrasado, Ascacibar desordenado, Flores, que no es nueve, entrando y saliendo del área rival sin mucha claridad.
A los 21 minutos del segundo tiempo, el Vasco ya había hecho ingresar a tres titulares que estarán con O´Higgins, todos en ofensiva. Primero ingresó Sebastián Villa por Velasco (también Angel Romero por el chileno Alarcón) y luego Tomás Aranda por Zenón y Miguel Merentiel por Flores. Si bien tuvo la pelota y arrinconó al equipo local (que también se retrasó bastante), la diferencia ya era abismal, muy difícil de revertir justamente ante un equipo que lo que mejor hace es defenderse.
Esa línea de cinco original por momentos fue de seis jugadores para contrarrestar los centros al área. Resultó tal la impotencia del Xeneize en la última media hora final que, a pesar de manejar la pelota, casi no tuvo remates al arco, perdió por arriba y por abajo. La imagen más gráfica de una tarde negra e inolvidable del equipo del Vasco Arruabarrena fue la del final, con ese tiro libre de Aranda que pegó en la barrera y el rebote que tomó Pellegrino y sacó un remate de zurda desviado.
La del próximo jueves en Chile ante O’Higgins será la primera prueba de fuego para el Vasco después de este papelón inicial. Porque el 1-0 de la ida dejó la llave muy cerrada. Quedar sin competencia internacional en el arranque del semestre puede condicionar todo hasta fin de año.
Oscar Barnade/Clarín-Deportes
INDEPENDIENTE FUE CONTUNDENTE Y SE TRAJO TRES VALIOSOS PUNTOS DE LA PLATA
Media docena de minutos. Vertiginosos, impactantes, explosivos. Bastaron para que Independiente aprovechara su momento y lograra un triunfo que parecía impensado desde el desarrollo del juego. Una pelota parada, un penal en contra que atajó Rey y un error no forzado le permitieron llevarse tres puntos de La Plata y arrancar el campeonato con el pie derecho. Justo cuando más presión hay en Bochini y Alsina por las elecciones que se vienen en diciembre y a 24 años de la última vuelta olímpica en el ámbito doméstico.
Estudiantes pagó un costo demasiado alto porque no supo pisar fuerte en el área visitante. Tuvo un mayor volumen de juego en el medio, algo más de tenencia y buscó profundizar por afuera, sobre todo en el segundo tiempo. Sin embargo, no generó grandes ocasiones y Carrillo malogró ese tiro desde los once metros que podría haber cambiado la historia. Pateó anunciado y Rey no dio rebote.
Fue un partido de bajo vuelo sobre un césped que tuvo muchas imperfecciones, propio de estos tiempos de resembrado. Con la campaña de socios como punta de lanza, el objetivo de llegar a los 100 mil en el corto plazo y la promesa de Juan Sebastián Verón de regresar al fútbol profesional por noventa minutos, Estudiantes salió decidido a dominar la situación.
Independiente arrancó con el esquema que más le gusta a Quinteros, a bordo del 4-2-3-1 con Pérez Cursi y Marcone repartiéndose el medio y una novedad: Montiel detrás de Avalos. En los extremos estuvieron Gutiérez y Abaldo. Se buscó por afuera sin tanta participación de los laterales y sobre la media hora, el Rojo vestido de blanco tuvo la más clara desde un córner.
Ejecutó Abaldo, la pelota volvió a la posición de Montiel, Juan Fedorco la cruzó al medio y no fue gol de Sebastián Valdez porque Fernando Muslera mostró todos los reflejos que le faltaron en el Mundial. El uruguayo metió un manotazo salvador en la línea de sentencia.
La única que tuvo Estudiantes fue producto de una genialidad de Joaquín Tobio Burgos que cambió de frente pero Santiago Núñez definió mal, apareciendo por sorpresa.
En el segundo tiempo, hubo más acción. Se soltó Tiago Palacios y casi lo abre de cabeza pero tapó Rey. Era más dinámico Estudiantes, crecía en el medio con Amondarain y Piovi, amenazaba pero no concretaba. Entonces, llegaron los cambios. Uno clave en Independiente: Meza por Abaldo, lo que obligó a Montiel a jugar por afuera.
Medina lanzó a la cancha a Fabricio Pérez y Aguirre para potenciar el ataque. Pero bastó una infracción de Núñez sobre Ávalos para que el Rojo se pusiera en ventaja. Montiel ejecutó el tiro libre y el propio paraguayo metió un suelazo de karateca para vencer a Muslera.
Enseguida, llegó el penal de Godoy, un pisotón sobre Aguirre. Remató Carrillo, contuvo Rey. Y en la jugada posterior, falló Funes Mori, que jugó corto un tiro libre a la posición Muslera, anticipó Montiel y definió con el arco libre. El partido se terminó en ese momento, más allá de las variantes ofensivas que intentó Medina. Independiente, con el oportunismo del cazador, se quedó con la presa.
Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes
OTRO RESULTADO
Atlético Tucumán 0 – Independiente Rivadavia 0
MG Radio 24 Villa Pueyrredón
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
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