
Es difícil bajar al llano las sensaciones que despierta un equipo como el de la Selección Argentina. Es difícil no compararlo con cualquier partido de fútbol que se cruce en estos días de fiebre mundialista en la previa de la final del Mundo. Por eso, hay que dimensionar contexto y realidad de este Boca-sarmiento que le puso primera al ciclo de Rodolfo Arruabarrena -por un lado- y le dio un respiro necesario mientras calienta motores.
Siendo buenos, el equipo del Vasco jugó bien, repitió las intenciones positivas del amistoso de una semana atrás en Salta y hasta superó una prueba de carácter, porque en definitiva lo de ayer era ni más ni menos que una de esas finales anticipadas que muy frecuentemente se le ponen por delante.
¿Qué es jugar bien para Boca? Plantarse en posición de ataque, generar espacios y llegar con gente. La idea del DT se llevó a cabo con éxito, salvo por un detalle no menor: como en gran parte del año -aún con pocas situaciones- la ineficacia lo define como un conjunto incompleto.
El más claro desde el inicio fue el pibe Flores, avanzando y sacándose gente de encima, con iniciativa para gambetear pero fallando en la última, como en esa jugada promediando el primer tiempo en la que se encontró muy bien con Tomás Aranda y su asistencia en cortada para un Merentiel que buscaba el espacio fue fácilmente interceptada por el Chaco Insaurralde.
Ahí deberá trabajar en confianza el DT, sabiendo que hay cosas por pulir, tiempo de rodaje que dejar correr y que como aún no hay fecha para el regreso de Adam Bareiro quizá sea prudente agendar la chance de incorporar algún delantero más.
Todo eso fue antes del entretiempo y de una salida similar para jugar el complemento, aunque con la iluminación de dos goles que resumieron justicia en el juego y hasta en lo sentimental. El primero, el tremendo derechazo de Alan Velasco, ese resiliente tan castigado que ahora -con un comienzo de ciclo- tiene en este partido un aval para soñar con algo mejor.
El segundo erigió en figura al pibe que debutaba oficialmente con la azul y oro (algo que no se notó en absoluto) y que además de justificar la confianza del Vasco se ganó ese voto de esperanza de la gente que lo vio en vivo y por televisión, soñando con resolver varios problemas en sus pies.
Ya a esa altura, con el 2-0 y los primeros cambios, que le dieron lugar a jugadores antes relegados (Kevin Zenón y Carlos Palacios), nadie pensaba en si Boca podía emular las sensaciones emotivas de los últmos partidos con los que los argentinos vibraron en el Mundial. Mientras el Vasco seguía vibrando con cada jugada -metido como siempre-, su equipo cerraba un partido en el que mostró, además, a un Santiago Ascacibar asumiendo su rol de líder en cuanto a intentar en todas y también estar en todos lados, pero sin precisión en el área rival y todavía con algo por mejorar. También, que esta vez las variantes de ataque de los laterales no fueron tan constantes como en el último
amistoso y sólo el Lautaro Blanco que ya tiene acostumbrados a todos a ir e ir fue el delantero extra subiendo por las bandas.
Todo prematuro, es cierto, pero el análisis futbolístico surge sólo de tratar de sacar conclusiones tal como lo hará el DT. Por lo demás, Boca arrancó el semestre dando un paso en positivo. Necesario, indispensable, casi hasta obligatorio. Y -a la vista de los detalles- lo hizo con creces. O con Flores, que son amores.
Catalina Sarrabayrrouse/Edición Impresa de Olé
RACING GOLEÓ A DEFENSA EN EL DEBUT DE VOD
En vísperas de la final mundialista, el nuevo Racing de Juan Pablo Vojvoda puso primera. No era un debut fácil. Por una Copa Argentina que pasó a ser prioridad en el semestre (ya sin Sudamericana apunta todo a ganar el certamen y jugar la Libertadores 2027), la Academia se enfrentó a Defensa en un duelo eliminatorio. Con apenas tres amistosos informales, el nuevo técnico tuvo que jugar a prueba y error.
Ya de inicio se vieron cambios notorios respecto al proceso de Gustavo Costas. El primer 11 de Racing con Vojvoda se paró 4-4-2 con cuatro volantes de buen pie y con Miljevic retrocediendo por izquierda pero pasando a jugar de enganche en cada ataque. El ex Huracán, de un mal primer semestre, rápidamente se convirtió en el mejor jugador de la cancha. Fue, además, su mejor partido en Avellaneda. Un gol y dos participaciones claves…
A los cuatro minutos, encontró mal pisado una pelota sin dueño entrando al área y la colgó de un ángulo. Ahí, rápido, tomó confianza. Empezó a agarrar la pelota y darle siempre buen sentido. Fue clave también en el 2-0. Pasada la media hora de juego, metió un buen pase entre líneas para que Zaracho controlara dentro del área y recibiera la falta de penal. Extrañamente, la pelota no la agarró Maravilla sino Marcos Rojo. El central abrió el pie y definió bien arriba para poner el 2-0. Siempre dominando, los de Vojvoda se fueron muy tranquilos al descanso.
El punto más flojo, sin dudas, estuvo en la banda izquierda. Al uruguayo Espino, flamante refuerzo en reemplazo de Gabriel Rojas, le costó mucho. Notoriamente con falta de fútbol y algo lento, perdió mucho la espalda y obligó, en la más clara del primer tiempo, a que Ca mbeses tuviera una atajada bárbara ante un derechazo cruzado de Gutiérrez. En el ST, tras un desborde por derecha, cerró mal, quedó lejos de Leandro Fernández y el ex Independiente hizo el descuento a los siete minutos..
El partido, sin embargo, no se complicó para la Academia. Siete minutos después, tras una gran jugada colectiva iniciada por Miljevic en zona media, Sosa metió la cabeza para el 3-1. Y pudo ser goleada rápidamente: mano cuando era gol de Solari pero Amadé se lo atajó bárbaro, ahora sí, a Maravilla Martínez, quien luego se redimió y empujó con el arco libre para la goleada final.
Fue triunfo del Racing de Vojvoda, que pasó una primera prueba de alto riesgo.
Nando Maderna/Edición Impresa de Olé
MÁS COPA ARGENTINA: SAN LORENZO-RIESTRA Y RIVER-ALDOSIVI
Con dos partidos, este viernes prosigue la mini-maratón de Copa Argentina en plena recta final del Mundial con otros dos cruces pendientes de 16avos: San Lorenzo-Deportivo Riestra y River-Aldosivi.
A falta de fechas disponibles en el segundo semestre, dado que el Torneo Clausura comenzará el próximo jueves 23 de julio, apenas unos días después de la final del Mundial, la organización de la Copa Argentina aprovechó la ventana previa para completar las llaves que todavía no tenían definidos a sus clasificados a octavos.
Con el estreno de Néstor “Pipo” Gorosito como nuevo entrenador, San Lorenzo abrirá la jornada y se medirá con Deportivo Riestra a las 18.45 (TV: TyC Sports) en el Estadio Nuevo Francisco Urbano. El vencedor chocará con Gimnasia La Plata en la próxima instancia.
Pasó de todo en el Bajo Flores desde el último partido oficial. La dura eliminación por Copa Sudamericana ante Deportivo Recoleta también marcó el final de Sergio Costantino como presidente transitorio, y pocos días después Marcelo Culotta ganó las elecciones. Durante su mandato deberá afrontar la alarmante crisis económica marcada por una deuda de 67 millones de dólares, además de causas judiciales que mantiene, por ejemplo, con el Fondo Suizo y varios jugadores con pasado en la institución.
De su lado, el Malevo quiere dejar atrás un primer semestre de 2026 para el olvido, más allá de su histórica participación en la Copa Sudamericana, donde quedó eliminado en fase de grupos.
A continuación, River se medirá con Aldosivi de Mar del Plata desde las 21.45 (TV: TyC Sports) en el Estadio Padre Martearena de Salta.
El equipo dirigido por Eduardo “Chacho” Coudet quiere empezar el segundo semestre con el pie derecho y tanto Lucas Beltrán como Rafael Santos Borré, sus dos refuerzos, podrían sumar minutos.
Por su lado, el Aldosivi de Israel Damonte quiere dejar atrás el pésimo primer semestre de 2026, donde no consiguió ninguna victoria en el Torneo Apertura.
El equipo que avance en Salta se cruzará con Independiente Rivadavia, que a su vez ya eliminó a Tigre.
Página 12/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón