Inicio / Música / Es Una Emoción, el nuevo disco de Ariel Prat junto a invitados notables

Es Una Emoción, el nuevo disco de Ariel Prat junto a invitados notables

Es Una Emoción, el nuevo disco de Ariel Prat junto a invitados notables

Ariel Prat hace un alto en la huella y vierte sentidas palabras. Acaba de morir el “Indio” Solari: “Estoy lejos físicamente, pero puedo oler y comer el dolor popular argentino por tu partida, Indio indómito”, escribe compungido desde España, porque allí vive desde hace tiempo. El epicentro de la charla con PáginaI12 no era, por cierto, ese fallecimiento que toma a él y al país por sorpresa, sino la edición de un nuevo disco. Un variopinto trabajo que lleva por nombre Es una emoción. Que tiene nueve piezas e invitados que van de Juan Subirá y Miguel Ángel Tallarita hasta Teresa Perodi, pasando por Cucuza Castiello y Nahuel Pennisi, entre otros. Todos orbitando en torno a ese mundo de murga, tango, carnaval, milonga y rock and roll que este cantante, compositor y juglar supo construir en casi 40 años de devenir musical. “Si no existiera la emoción al cantar, no habría nada más que hacer”, vuelve el tipo al cauce, tras sus urgentes palabras de amor hacia el “Indio”. “Quiero decir, ya no es por plata ni por fama, ni por agradar a nadie en especial que canto”.

-¿Cuándo, cómo, por qué y para qué nació este disco, Ariel?

-Necesitaba un disco enterito y pleno de vitalidad sentida. Reuní grandes temas, incluyendo propios como “Historia de una gil” que compuse como reggae cuando aquella Houseman René Band, hace 40 años en Villa Soldati y que pedía tango. Una emoción era a lo que me sometía siempre cuando cantaba entre amistades en fuegos carnales y etílicos “De cartón piedra” o presentir que “Carnaval” tenía hilo tela aún para cortar y bailar…

-No es casualidad pues que el disco arranque con “Carnaval”. ¿Por qué la voz de Pennisi en él?

-Hace tiempo que veníamos cruzando mensajes con Nahuel, a quién admiro desde hace tiempo. Y “Carnaval” es un tema que tengo en parrilla desde hace mucho, del repertorio de Julio Sosa, y resolvimos que sea el sencillo que dé pie al disco. A él le encantó, y además le metió una onda increíble. Es un tema que simboliza mi trabajo con lo negro, y además está inspirado en el carnaval del norte con rítmica afroporteña. Es una síntesis.

-¿Por qué Cucuza en “Vieja calesita”? A propósito ¿cuál es la historia de la canción?… se nota que hay mucho por contar del “detrás” de ella.

-La habíamos compuesto allá por el 2004 con Juan Carlos Cáceres. Me inspiró la letra la calesita en la que mis viejos se juntaban, él con 19 y ella con 13. Al viejo maestro –Cáceres- le encantó y le puso esa música tremenda, que recién pude recuperar años después porque estaba en casete y ya la cinta había muerto. Luego, con Manu Sacco la trabajamos desde un cifrado y mi memoria, y al final Julián Peralta le puso impronta de aire de triunfo con tango ¿qué más se puede pedir? (risas). Después, sumamos a Cucuza, que ya conocía el tema de quemarle yo la bocha y, como es de una calesita que había en viyurca, le cerraba total. Genial el mestizaje que logramos.

-No podía faltar un cierre a lo grande con “Los retornados de Madrid”. ¿Es la fusión que mejor te expresa la que encierra este tema?

-Bueno, es un tema que escribí hace unos seis años, y entró como bala en este trabajo para darle la guinda. Murga, emoción y ese tango salvaje ¿no? Con Miguel –Tallarita- es la primera vez, un capo y además un personaje tremendo y adorable. Y con Juan Subirá, bueno, me une toda una historia.

Prat acaba de ganar un Gardel al mejor álbum de tango por Pratanguero 4º Esquina Final, su disco anterior. Lo tiene fresquito, pues, y aborda el lauro bajo la misma emocionalidad que le imprime a sus músicas. “Cuando fue mi primer Gardel, nuestro, yo no estaba en Buenos Aires. Estaba en Zaragoza. Pero subió mi vieja, mirando arriba con su puño cerrado sabía a quién ella le dedicaba el momento: a mi viejo. Este, el segundo, me lo esperaba menos que el primero y estaba en París. La emoción fue tremenda.

-No solo una vez estabas en Zaragoza y otra es París. Andás, vivís, casi siempre por Europa. ¿Qué pasa allá que no pase acá?

-En Europa está la curiosidad, más allá de la comunidad argenta. Me pasa que a una milonga en París venga gente a escucharme sin bailar o a pedirme el disco tal o cual, mostrando en el celular. O que en Stuttgart me de vuelta en el escenario y vea que está toda la monada bailando o intentando pasos de murga en “La Retirada” imitándome. Esa es la satisfacción. La misma que tengo en Buenos Aires cuando veo gente tirando pasos de murga que no son. No soy endogámico. Lo que sí diferencia todo, es tener a mi vieja que deja el bastón y se larga a bailar murgueando y la gente se le suma. No hay color en eso.

¿Cuál es la ciudad donde más encontrás a Buenos Aires?

-París primero, después Barcelona. Cuando escribí “Emocional, París” (tango de Pratanguero IV, ganador del Gardel) lo hice con esa sensación tremenda de estar conmovido en una ciudad que no te vende su luz. Más bien es como es, llena de mierda en las calles, gente en carpas como villas, negros y árabes sin perfume francés y, a la vez, esa cosa bohemia que la preserva más allá de la globalización. Hay mala onda como piola. Hay glamour latente, pero olor a chivo batiente. Y eso me encanta… Pompeya o Constitución en otro envase de estado de bienestar muy peleado.

Connotado hincha de River, Prat asegura que el club de sus amores también es una emoción. Que muchas veces, cualquier lugar del planeta lo sorprende viendo un partido del millonario a las 4 de la mañana “Tengo críticas y broncas que quedan en casa”, dice, con código. También –porque se le pregunta- habla de Boca. De Juan Román Riquelme, puntualmente. Le da una, y le saca otra. Lo banca fuerte como referente del fútbol político, pero dice que su gestión futbolística es “horrible”.

Lo que no banca el cantautor murguero es más bien otra cosa. “No banco a quienes con seis millones de personas en las calles no llevaron la copa (del mundo) a la Rosada ‘por política’ y después le dan la mano con carcajadas a uno que tiene llena de sangre las suyas, porque masacra en ese mismo instante a miles de inocentes que incluso llevaban camisetas con sus nombres y escudos”, arremete con justicia Prat, hablando de cuando Trump y Messi se dieron la mano en la Casa Blanca, en marzo pasado. “En fin, de la falta de empatía y solidaridad no se vuelve. Diego en lo alto y ellos, bueno, en el hondo bajo fondo donde el Diego se sublevó”.

Cristian Vitale/Página 12-Espectáculos

Compruebe también

Dos funciones de Eve Cornelious en el viernes del Bebop Club

Dos funciones de Eve Cornelious en el viernes del Bebop Club

La gran cantante estadounidense Eve Cornelious, una de las voces más singulares del jazz actual, se …

Maria Bethânia, emblema de la música latinoamericana, cumple 80 años

Maria Bethânia, emblema de la música latinoamericana, cumple 80 años

Maria Bethânia, una de las figuras insoslayables del Brasil, cumple 80 años. Pitonisa de la …

Dejanos tu comentario