
En Parque Patricios, Walter Mazzantti le dio el triunfo al Globo a 12 minutos del final. Cortó una racha de tres partidos perdidos y le amargó la noche al Millonario, que no jugó bien y el martes debuta en la Libertadores en Venezuela.
La derrota de la semana pasada por 4-0 ante Independiente Rivadavia en un amistoso en Mendoza fue un tiro en el pie. Así la catalogaron puertas para adentro en el cuerpo técnico de River. Por eso el duelo de ayer contra Huracán determinaría si aquel disparo había dejado una herida o sólo una simple raspadura. Y los comandados por Martín Demichelis volvieron a dejar una pálida imagen: River perdió por 1 a 0, dejó el invicto y acumuló dudas de cara al debut en la Copa Libertadores como visitante contra Táchira.
Martín Demichelis avisó en la pretemporada que para 2024 rotaría el esquema táctico de acuerdo a los partidos. Se dijo en ese entonces que esa ambiciosa idea podría ser sinónimo de confusión para los intérpretes. Y River aún busca la identidad, muy a pesar de que ya pasaron 12 duelos de la Copa de la Liga.
Lo que plantó Demichelis en el Tomás Adolfo Ducó fue novedoso: un 4-3-1-2 con mayoría de futbolistas de un corte defensivo. A los cuatro defensores le sumó una línea de tres volantes con poca vocación ofensiva: Aliendro, Villagra y Simón. Así el elenco de Núñez sólo presentó tres jugadores de desequilibrio en los metros finales: Ignacio Fernández, Barco y Borja. Y el resultado fue el previsible: casi no inquietó a Hernán Galíndez.
Fue tímido River en la etapa inicial y Demichelis insistió con Nacho Fernández de delantero, algo que nunca le dio resultado. En el banco estaban Facundo Colidio, Pablo Solari y Claudio Echeverri, futbolistas más acostumbrados a acompañar al atacante de área. Tanto Fernández como el ayer enganche Barco retrocedieron a buscar la pelota a zonas bajas y la postal de un Borja solitario se repitió en el pálido primer tiempo.
Huracán salió con más actitud, a pelear el juego, a tratar de aprovechar los espacios en contragolpes. Y culminó con mejores sensaciones en la primera mitad porque River lució incomodó y porque también pudo poner en apuros a Franco Armani, de buenas respuestas ante remates de Cabral y Mazzantti.
En la visita debutó Daniel Zabala, marcador central de 21 años. Y Demichelis relegó al banco a David Martínez y Sebastián Boselli, de malos rendimientos en el amistoso ante Independiente Rivadavia. Y festejó el defensor a los 120 segundos: tocó de taco a la red un tiro libre de Barco. Pero el línea Belatti levantó la bandera y el VAR (Jorge Baliño) ratificó. Fue muy finita.
La otra polémica fue un toque de González Pirez a Pussetto adentro del área. El impacto, leve, existió. No hubo llamado del VAR.
Metió mano el DT visitante y eso mejoró al equipo. Ingresaron Nicolás Fonseca y Pablo Solari y River tuvo un mayor peso en el campo rival. La pelota empezó a salir más limpia desde los pies del uruguayo y el atacante inquietó con cinco disparos en esa segunda etapa.
Estaba mejor River, pero Fonseca quedó mano a mano en el fondo con Mazzantti después de una pirueta del ingresado Alfonso, justamente a préstamo de River. Y como al volante le cuesta desde lo físico, corrió de atrás a Mazzantti, que definió suave ante Armani. El goleador se sacó la camiseta cuando segundos antes había recibido la tarjeta amarilla. Era una expulsión evitable.
Galíndez atajó el par que tuvo. Y Huracán le ganó a River, que, además, también empeezó a complicar su clasificación a los cuartos de final.
Maximiliano Uría/Clarín-Deportes
DEFENSA Y UN TRIUNFO CLAVE ANTE ESTUDIANTES
Un gol y nada más. Pero qué gol… El 1-0 que Defensa y Justicia consiguió ayer contra Estudiantes de La Plata puede significar un envión determinante en el tramo final de la fase regular de la Zona B de la Copa de la Liga Profesional. Porque el Halcón pasó en la tabla al Pincha justo antes de empezar la dinámica de viajes por las Copas internacionales y se separó de los grandes que querían arrebatarle el lugar (Boca, Racing y San Lorenzo).
En el estadio Norberto “Tito” Tomaghello, pasó poquito cerca de los arcos. Hubo situaciones de gol contadas con los dedos de una mano y lo que preponderó fue la intensidad en la mitad de cancha y la casi nula precisión en el último cuarto de la cancha.
Fue Defensa y Justicia el que consiguió la diferencia a pura efectividad. Porque en tan pocos remates (seis efectivos a los arcos en total en todo el partido y dos de ellos fueron del Halcón). Después de que el arquero uruguayo Cristopher Fiermarin había tenido trabajo en su área, un ataque rápido de los locales derivó en la única diferencia.
Recuperó Alexis Soto, uno de los baluartes de la tarde en Florencio Varela, Kevin López encontró solo al paraguayo Rodrigo Bogarín cerca de la medialuna, en un oasis dentro de la casi siempre aplicada defensa del Pincha y el ‘10’ la clavó de derecha contra un palo para estampar el 1-0 en un movimiento técnico envidiable para el control más remate.
Le costó reaccionar a Estudiantes, porque Defensa y Justicia supo administrar la ventaja, además de beneficiarse de la poca claridad e ideas de un rival que no pinchó.
El uruguayo Tiago Palacios fue lo más peligroso de los dirigidos por Eduardo Domínguez.
“Venimos de quedar afuera de la Copa Argentina y este triunfo vale mucho para seguir peleando arriba”, explicó Soto, al hacer referencia al 1-2 contra Atlético Rafaela, equipo de la Primera Nacional.
El triunfo dejó a Defensa y Justicia en el tercer puesto con 20 unidades, y a Estudiantes con 18. Detrás de ellos, expectantes, están los tres denominados grandes que aspiran a llegar a los cuartos de final: Boca (16), San Lorenzo (15) y Racing (15). Los tres juegan hoy y ya no pueden perder más puntos.
OTRO RESULTADO
Tigre 1 – Belgrano 4
MG Radio 24 Villa Pueyrredón