
El rótulo de ganadores de la liga por segunda temporada consecutiva y ganar el certamen donde más veces llegaron a la final sin poder quedarse con la medalla dorada son los objetivos del equipo de Santiago Gómez Cora para la última etapa regular del Circuito Mundial 2024/25.
Si de romper barreras se trata, no hay nadie mejor que Pumas 7s. Después de quebrar la infame racha en Hong Kong, el seleccionado argentino va por otra revancha más: buscarán ganar por primera vez el Seven de Singapur, el certamen al que más veces llegaron a la final sin poder volverse con la medalla de oro.
El logro del fin de semana pasado de Pumas 7s es inconmensurable. Haberse consagrado por primera vez en el certamen insigne del rugby sevens, desde su creación en 1976, representa un hito más en el prontuario de un equipo que sigue escribiendo su propia historia con tinta dorada. El festejo habrá sido estruendoso y bien merecido. Pero rápidamente es hora de dar vuelta la página. Todavía hay más historia por escribirse.
Este fin de semana es el Seven de Singapur el desafío que le espera a los Pumas 7s. Un torneo que no atesora la misma trascendencia que el de Hong Kong pero que, con el correr de los años, se ha ganado un lugar preciado en el Circuito Mundial.
Para el equipo de Santiago Gómez Cora el desafío es doble: de un lado, ganar por primera vez el certamen que más veces llegaron a la final sin poder quedarse con el oro; del otro, ser los ganadores de la liga por segundo año consecutivo.
Para el equipo de Santiago Gómez Cora el desafío es doble: de un lado, ganar por primera vez el certamen que más veces llegaron a la final sin poder quedarse con el oro; del otro, ser los ganadores de la liga por segundo año consecutivo.
El certamen de Singapur es el último de la campaña regular del Circuito Mundial 2024/25 antes de la gran final que este año se disputará en Los Ángeles y consagrará al campeón en un todo o nada entre los ocho primeros.
El año pasado, los Pumas llegaron allí con el objetivo de recuperarse del golpazo en Hong Kong (perdieron a Marcos Moneta y se quedaron afuera de cuartos de final por primera vez en un año y medio). Lograron ambos objetivos: vencieron a Nueva Zelanda y golearon a Canadá para meterse entre los ocho mejores, pero en cuartos de final no supieron resolver un desarrollo favorable y terminaron sucumbiendo ante Irlanda. Necesitaban ganar el partido por el quinto puesto o que Irlanda no fuera campeón para ganar la temporada.
La tercera jornada de acción comenzó con Irlanda venciendo a Gran Bretaña para meterse en la final. Los Pumas 7s jugaban por el quinto puesto ante Sudáfrica, que se adelantó 10-0. A falta de tres minutos para el final, los argentinos descontaron, y cuando el tiempo expiraba, lo dieron vuelta para ganar 14-10 y desatar un festejo eufórico.
Esta vez, el seleccionado celeste y blanco llega a la ciudad-estado con mucho mejor semblante. No sólo quebró la racha en Hong Kong, sino que llega con tres títulos al hilo, en un gran momento colectivo, con todas las figuras en plenitud física y el ánimo por el cielo. Les alcanza con terminar séptimos para asegurarse ganar la liga: con ocho puntos sólo Fiji los podría igualar, pero la diferencia de gol (el primer criterio de gol) es indescontable.
La mayor dificultad radica en el formato ridículo del certamen. Cuatro grupos de tres, los primeros pasan directo a semifinales. La única vez que se utilizó esta modalidad fue en Ciudad del Cabo, donde los Pumas 7s compartieron el grupo con los locales, que los vencieron y los dejaron afuera de la lucha por el título.
Sudáfrica, que viene de un mal paso en Hong Kong (fue 9º) vuelve a estar en el camino. Será el rival del debut, a las 5.44 de la madrugada del sábado. El partido a vencer, sin dudas. Luego, el duelo con Gran Bretaña, a las 9, más accesible. Ganar la zona equivale a pasar a semifinales y asegurase el título anual.
El segundo objetivo es el título en Singapur en sí. En 2002, el primer año en que se jugó el certamen, los argentinos llegaron hasta la final. Fue la segunda final en su historia en el circuito, apenas unos meses más tarde de haber llegado a la definición en Santiago de Chile. El rival fue repetido: Nueva Zelanda. El resultado, también: victoria All Black. Daniel Hourcade era el entrenador de ese equipo, que en esa ocasión no contó con Santiago Gómez Cora. Al año siguiente el certamen se canceló por la epidemia de SARS, pero regresó en 2004 y los Pumas 7s volvieron a llegar a la final. Esta vez, el verdugo fue Sudáfrica.
2023 fue el año del despegue de Pumas 7s. En Singapur llegaban a su cuarta final en seis etapas, pero sucumbieron ante el equipo del momento, Nueva Zelanda, que terminó ganando la temporada con cinco títulos en las últimas siete etapas.
En total fueron tres finales con tres derrotas en Singapur. El certamen al que más veces llegaron a la final sin poder consagrarse. Una fuente de motivación más para un equipo que se acostumbró a ganar y no necesita más incentivación que el orgullo de vestir la camiseta de los Pumas 7s.
Alejo Miranda/aplenorugby.com.ar
MG Radio 24 Villa Pueyrredón