
Con seis partidos en seis países y en tres turnos, la fase de grupos de la 66ª edición de la Copa Libertadores comenzará a jugarse hoy. Treinta y dos equipos pujarán durante los próximos ocho meses (con un parate de 75 días que impondrá la disputa del Mundial de Clubes en Estados Unidos) por una corona que en los últimos seis años ha sido propiedad exclusiva de los conjuntos brasileños.
El principal certamen de clubes de esta parte del planeta ofrece varios estímulos tentadores para los aspirantes al título, además del trofeo de 10,250 kilos y 98 centímetros de alto. Por un lado, los 24 millones de dólares que la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) pagará al campeón. Por otro, las puertas extra que se abrirán para el ganador: obtendrá el derecho a participar en la Copa Intercontinental de la FIFA a fin de año, en la Recopa Sudamericana 2026 y en el Mundial de Clubes 2029, además de asegurar su lugar en la Libertadores 2026.
Esta fase de grupos estuvo precedida por tres rondas preliminares que otorgaron cupos a cuatro de los 19 equipos que compitieron (Alianza Lima, Bahía, Cerro Porteño y Barcelona de Guayaquil), y que dejaron en la cuneta a dos pesos pesado, Boca y Corinthians, que claudicaron en la segunda y tercera ronda, respectivamente (como consuelo, el elenco dirigido por Ramón Díaz participará en la Copa Sudamericana).
La eliminación de Boca a manos de Alianza Lima dejó al fútbol argentino con seis representantes en la fase de grupos. Dos de ellos, que ya experimentaron el placer de ganar la Copa Libertadores y que tienen aspiraciones de llegar lejos en esta edición, debutarán hoy.
Estudiantes, que accedió a este torneo por haber ganado la pasada Copa de la Liga Profesional, enfrentará a Carabobo en el Polideportivo Misael Delgado de Valencia a las 19 en uno de los dos encuentros que levantarán el telón de la fase de grupos (a la misma hora jugarán Cerro Porteño y Bolívar en Asunción). El Pincha, que también compartirá el grupo A con el campeón Botafogo y con Universidad de Chile, se fijó la Libertadores como gran objetivo para 2025 y armó un plantel en sintonía con sus ambiciones.
El otro conjunto argentino que debutará hoy será Racing, que visitará a Fortaleza en el Arena Castelão desde las 21.30. La Academia, cabeza del grupo E (también lo integran Colo-Colo y Atlético Bucaramanga), obtuvo su boleto por su condición de campeón de la Copa Sudamericana 2024 y este año, más allá de su errático andar en el torneo doméstico, también se quedó con la Recopa Sudamericana. Cincuenta y ocho años han pasado desde la primera y única consagración en la Libertadores, un certamen que se ha transformado en un sueño gigante para los hinchas.
A priori, el representante argentino que asoma con mejores chances de pelear por el título es River, que chocará con Universitario mañana en el Estadio Monumental de Lima en un duelo correspondiente al grupo B (los otros integrantes son Independiente del Valle y Barcelona). Después de un año en el que cayó en las semifinales de la Libertadores ante Atlético Mineiro y no consiguió títulos en el ámbito doméstico (logró su clasificación por su ubicación en la tabla anual), el conjunto dirigido por Marcelo Gallardo, con una dotación estelar fraguada para competir en el Mundial de Clubes, volverá a la carga por un título que se le niega desde 2018.
También mañana pondrán primera Vélez, vigente campeón de la Liga Profesional, que se medirá con Peñarol en el José Amalfitani por el grupo H (lo completan Olimpia y San Antonio Bulo Bulo), y Talleres, que se clasificó por haber terminado segundo en la tabla anual de 2024 y debutará frente a San Pablo en el Mario Kempes por la zona D, de la también forman parte Libertad y Alianza Lima.
Para el jueves quedará una presentación muy especial para el fútbol argentino: Central Córdoba recibirá en el Madre de Ciudades a Liga Deportiva Universitaria de Quito por el grupo C (también lo integran Flamengo y Deportivo Táchira). El Ferroviario, campeón de la Copa Argentina 2024, será uno de los tres equipos que competirán por primera vez en la fase de grupos de la Libertadores (los otros serán Carabobo de Venezuela y San Antonio Bulo Bulo de Bolivia). Y no solo eso: el del jueves será el primer encuentro del conjunto santiagueño en un torneo organizado por la Conmebol.
La supremacía brasileña en las últimas temporadas de este torneo ha resultado evidente: fueron equipos de ese país siete de los últimos ocho campeones (solo River, en 2018, rompió la hegemonía) y 11 de los últimos 16 finalistas (los cinco restantes fueron argentinos).
Siete serán los representantes brasileños en esta edición. Entre ellos estará Botafogo, vigente campeón de la Libertadores y del Brasileirão, que presentará un elenco muy distinto al que obtuvo ese doblete hace cuatro meses. El plantel fue desmantelado por decisión del millonario estadounidense John Textor, presidente de Eagle Football Holdings.
Otros dos equipos brasileños pueden exhibir chapa de candidatos con más argumentos que el Fogão. Uno de ellos es el Flamengo de Agustín Rossi, que accedió a la Libertadores por haber ganado la Copa do Brasil en noviembre y que hace dos semanas se consagró campeón del Campeonato Carioca derrotando a Fluminense.
Para buscar su cuarto título subcontinental (fue campeón en 1981, 2019 y 2022), el Rubro-Negro sumó al defensor Danilo, de 33 años, quien jugó las últimas 13 temporadas en Europa (vistió las camisetas de Juventus, Real Madrid, Manchester City y Porto) y representó al seleccionado brasileño en los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022. Y también al delantero Juninho, goleador del Qarabağ azerí.
El otro gran aspirante al título es el Palmeiras de Agustín Giay, Aníbal Moreno y José López. El Verdão, ganador de la Libertadores en 1999, 2020 y 2021, fue subcampeón en el Brasileirão 2024 y este año llegó hasta la final del Campeonato Paulista, que perdió ante Corinthians.
Además concretó el fichaje más caro en la historia del fútbol brasileño: pagó 25 millones de euros a Barcelona por el delantero Vitor Roque, de apenas 20 años.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón