
Boca puso primera en 2026 con la primera edición de la Copa Miguel Ángel Russo, un torneo de verano amistoso que intentará emular al Trofeo Teresa Herrera que se disputa en Galicia o la Joan Gamper, del Barcelona, tal como el presidente del club, Juan Román Riquelme, anunció minutos antes del juego. Y para su partido inaugural el invitado fue el Millonarios, otro de los equipos del corazón de Miguel.
Fue el primer ensayo formal para el elenco que ahora conduce Claudio Úbeda, quien fue ratificado en el cargo tras lograr el triunfo en el Superclásico y asegurar el boleto a la Copa Libertadores, el gran objetivo del año para Boca, que -también según ratificó Román- no tendrá grandes contrataciones. Y mientras tanto, el 0-0 permite repasar el partido desde viejas frases de Russo.
Capítulo 1: «Son decisiones». El partido con Millonarios dejó algunas conclusiones para lo que viene en el semestre de Boca. La primera es que el «doble 9» no corre más. Primero porque Edinson Cavani está lejos de su mejor forma física y Milton Giménez de su mejor nivel (también presentó molestias musculares), por lo tanto Úbeda optó por cambiar el esquema y plantó un 4-3-3 que por momentos se convirtió en un 4-2-4, con Ander Herrera bien cerca de Merentiel, el único punta.
Y por afuera estuvieron Exequiel Zeballos y Brian Aguirre. Una confirmación, la del Changuito, que es el jugador más desequilibrante del equipo. Una sorpresa, la del ex Newell’s que busca recuperar su mejor forma y ganar terreno tras quedar lejos en la consideración del DT en el último tramo del 2025.
Capítulo 2: «Estamos buscando la mejor forma, la mejor manera». Está claro que exigirle a Boca a esta altura del año un funcionamiento colectivo brillante es demasiado pretensioso y muy injusto. Sin embargo, en líneas generales, el equipo mostró un juego depurado y una idea clara de lo que quiere: juntar pases en el medio, rodear a Paredes, que Herrera sea el enlace y poner a Zeballos mano a mano con el lateral rival. Que Barinaga y Blanco pasen al ataque siempre. Y que Merentiel la emboque: no pudo en la más clara que tuvo en el primer tiempo y tampoco en las dos del segundo: en una definió por arriba y en la otra le acertó al travesaño.
¿Falta un delantero de área? Esa es la sensación que quedó tras el empate con Millonarios sin goles. A Boca le falta poder de fuego. Y bien se sabe que Merentiel puede jugar de nueve, pero nueve no es.
Capítulo 3: «Estamos en un camino simple, es el más difícil pero el más efectivo». Esta es una de las últimas frases del repertorio de Miguel. La dijo en el Mundial de Clubes, antes del debut con Benfica. Y por ese camino va el equipo que ahora conduce Úbeda. Juega simple y bien, es cierto. Pero le falta lo más difícil, que es ser efectivo. Ante Millonarios no pudo marcar ni de penal.
Capítulo 4: «Amor con amor se paga». Hay dos jugadores que levantan a la gente, además de Paredes. Y esto no podrá volver a ser pasado por alto por Úbeda en el próximo semestre. El primero es Ayrton Costa. El central jugó como si el partido tuviera puntos en juego. Fue fuerte en todos los cruces y se exigió como siempre. Hasta lo amonestaron por pegar una fuerte patada en campo rival cuando quedó mal parado después de una pelota parada.
El otro es Zeballos. Se pone en contacto con la pelota y el público de la Bombonera se enciende. Cada vez que tiene la pelota en los pies da la sensación que algo va a pasar. Y algo pasa. Todavía está una marcha abajo de lo habitual -de lo que mostró ante River, por ejemplo- pero será una carta clave para Úbeda. Y lo quieren aunque falle el penal. Sabrá el Sifón que en una semifinal no puede salir y no repetir aquella mala decisión que tomó ante Racing.
Capítulo 5: «Un poquito más». Todavía le falta a Boca y es lógico. No deberá desesperarse, pero también deberá entregar algo más de lo exhibido ante Millonarios. El domingo, en San Nicolás y ante Olimpia, tendrá la chance de mejorar.
Juan Lagares/Clarín-Deportes

San Lorenzo tiene que aprender lecciones. La propuesta de Damián Ayude, que lo llevó a hacer olvidar al menos por un rato su profunda crisis institucional, es muy interesante e ilusionó a los hinchas. Pero como ya le ha pasado, la inexperiencia de un plantel joven le da dolores de cabeza. Anoche cayó derrotado por Cúcuta Deportivo de Colombia, en su estreno en los torneos de pretemporada en Uruguay.
Fue 0-1 en el estadio Luis Franzini del club Defensor Sporting, de Montevideo, donde el Ciclón estuvo acompañado por una buena cantidad de hinchas, a contramano de lo que se vio en las tribunas en la mayoría de los encuentros que se disputaron hasta el momento en las denominadas Series Río de la Plata y Colombia.
San Lorenzo llevó el protagonismo, intentó generar peligro y supo cómo manejar la pelota, pero le faltó peso específico y determinación cerca del área del conjunto colombiano, que para ganar acertó un contragolpe definido por Luifer Hernández, que hace pocos días llegó cedido desde Ucrania.
Había entrado unos minutos antes el mencionado delantero, que enganchó dentro del área para engañar al arquero Orlando Gill y empujó ante el desesperado cierre de algunos defensores del conjunto de Boedo, que habían quedado pasados en el retroceso.
San Lorenzo sabe que tiene levantar 14 inhibiciones para poder inscribir nuevos jugadores -tiene acuerdo con Mauricio Cardillo, libre desde Independiente Rivadavia de Mendoza-, pero por el momento sus dos posibles ventas (Alexis Cuello y Jhohan Romaña) siguen jugando. El que no estuvo fue Elías Báez, por su inminente venta a la MLS de Estados Unidos.
De hecho, ambos fueron titulares en Montevideo, el primero acompañado por Matías Reali en el ataque -le cometieron un clarísimo penal con un pisotón en el tobillo izquierdo que el árbitro no sancionó-, junto al que empezaron de mayor a menor, desinflándose con el correr de los minutos; y el segundo haciendo dupla central con el capitán Gastón Hernández.
El primer tiempo fue lo mejor de San Lorenzo, con Teo Rodríguez Pagano protagonista desde el lateral izquierdo, exigiendo con sus constantes subidas y buen criterio en el cuarto final de la cancha. También Facundo Gulli intentó con algunas gambetas por el eje, pero la conclusión fue que le faltó una referencia de ataque.
En el complemento, Ayude fue dosificando esfuerzos y cambió todo el equipo, menos al arquero. Ahí terminó con un promedio de edad de 22 años en cancha, destacándose los debuts de Nicolás Blanco, Franco Lorenzón -tuvo responsabilidad en el gol de Cúcutay Alejo Córdoba.
“Una felicidad enorme, saben lo que quería estar acá. Triste por el resultado, porque siempre queremos ganar con esta camiseta. Me encontré con un grupo extraordinario, les quiero agradecer por cómo me recibieron. Me quiero quedar, me entreno para eso”, aseguró “Perrito” Barrios, que volvió de su paso por Barracas Central.
El próximo sábado a las 20:00, en el Parque Viera, enfrentará a Cerro Porteño de Paraguay, que viene de ser goleado por Huracán, que precisamente enfrentará a Cúcuta Deportivo.
Clarín-Deportes
BUEN TRIUNFO DE UNIÓN
Era la oportunidad de seguir por la misma línea que en el último semestre, y no defraudó. Sin mover muchas fichas en el once inicial respecto al Torneo Clausura -el que no está presente es Mauricio Martínez, quien volvió a Rosario Central-, el Unión de Leonardo Madelón dio el primer cimbronazo del año.
Frente a un Alianza Lima que no opuso resistencia a lo largo del primer tiempo, y que incluso le regaló el 1-0 con un insólito gol en contra de Sergio Peña al minuto de juego, el Tatengue se fue al entretiempo con la sensación de que el resultado no representaba lo sucedido en cancha.
De cara al complemento, Pablo Guede notó los desajustes en su equipo y metió diez cambios. El único que permaneció en cancha fue Federico Girotti, que nunca le encontró la vuelta a la incesante marca de Maizon Rodríguez y Valentín Fascendini. Las modificaciones no surtieron efecto, y tras una buena jugada colectiva Julián Palacios puso el segundo para Unión.
El rápido descuento de Alianza Lima de la mano del recién ingresado Eryc Castillo no cambió los papeles. El conjunto peruano nunca terminó de entrar en partido, y tampoco encontró la forma de doblegar el predominio de los de Madelón en la mitad de cancha.
Respetando las bases que lo llevaron a ser uno de los animadores del semestre pasado, con un 4-4-2 que parece ser palabra santa -independientemente de los jugadores que estén en cancha-, el Tatengue dio el puntapié inicial del 2026. Las modificaciones en el segundo tiempo, con el ingreso de Marcelo Estigarribia y algunos juveniles, no alteró el resultado. Con un esquema claro, y sin grandes luces en lo individual, Unión va encontrando la forma.
Román Bonanno/ole.com.ar
MG Radio 24 Villa Pueyrredón