
Argentina tiene títulos de Fórmula 1, WEC y el extinto Campeonato Mundial de Turismos. Por naturaleza, sus pilotos compitieron fuerte en cada lugar al que fueron. Pero Estados Unidos es un terreno poco explorado, sin tantas figuras históricas en IndyCar -tampoco en Nascar-, y está emergiendo una: Alessandro de Tullio, nacido en Miami pero compitiendo con los colores albicelestes, ganó su primera carrera en Indy NXT, el escalón previo, y le atendió el teléfono a Olé: sus ganas de representar al país, el sueño de saltar a la máxima divisional y, poniendo el pecho, la aceptación de que es uno de los más rápidos de la categoría.
Hasta ahora, después de tres fechas, las estadísticas dicen que hizo tres pole positions en cuatro carreras y que ya ganó una, la segunda que se disputó en Barber; la primera, en la que pintaba para quedarse con la victoria, se frustró cuando Max Taylor lo tocó de atrás y lo mandó a la leca. «Vivió en los espejos míos todo el fin de semana», sacudió el pibe de 19 años, guapo -hasta lo fue a encarar post carrera-, después de que el yanqui dijera que vive en su cabeza.
Pero esa es historia vieja, porque un día después pudo cambiar la desazón por las sonrisas, posar la bandera argentina sobre sus hombros y levantar el trofeo mayor. «Después de la pole ya la teníamos lista (la bandera). Estoy muy orgulloso de representarla en Estados Unidos. Ojalá pueda salir campeón de Indy NXT, llegar a la IndyCar y seguir representando a Argentina en el más alto del nivel de Norteamérica«, transmitió Ale, que ya se marcó algunos objetivos y, por cómo arrancó su temporada, no los ve tan lejanos.
La ilusión de saltar a la IndyCar y de qué dependerá
¿De qué dependerá? De lo mismo que en todos los campeonatos automovilísticos: » Depende de los resultados, del presupuesto, de que se libere alguna butaca… no es fácil, pero a la vez los contratos suelen ser cortos y hay mucho movimiento, eso me puede venir bien. Si puedo hacer un año en Indy NXT y saltar inmediatamente a IndyCar sería un sueño«. Estando 5° en el campeonato, a 60 puntos de la cima, se lo puede permitir. Además, como él mismo reconoció, su velocidad no está pasando desapercibida.
«Si hablamos de velocidad pura, en este momento se puede decir que soy uno de los top, porque tengo tres de cuatro poles. Acabamos de arrancar, no sé… Pero creo que sí», se sinceró el corredor de AJ Foyt Racing, uno de los rookies (novatos) más llamativos de la categoría.
En los próximos días, estará visitando la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a su papá, argento de nacimiento, para terminar con los trámites de nacionalidad y recibir su DNI. Expectante, ya dijo qué es lo que espera de su visita: » Lo que más me gusta es la comida, es lo mejor que hay, ja. Pero tengo algunas cosas planeadas. Voy con mi papá para disfrutar, desconectar y hacer algunas cosas de prensa».
Fabrizio Silva/ole.com.ar
CÓMO FUE EL TRIUNFO DEL DOMINGO
Cuando todo se alinea, no hay margen para sorpresas. Y en Barber, el que ejecutó el plan perfecto fue Alessandro de Tullio: pole, dominio absoluto y victoria sin fisuras para lograr su primer triunfo en la Indy NXT en la segunda carrera. El sábado también había largado desde la pole, pero un golpazo desde atrás, a pocas vueltas del final, lo dejó sin victoria.
El argentino, que había marcado el mejor tiempo en la clasificación, se impuso en la segunda carrera disputada en el Barber Motorsports Park y lo hizo de punta a punta. Con un registro de 36m39.2778s, el joven de 19 años no dejó dudas y controló cada momento de la competencia en un circuito que no suele perdonar errores.
Nacido en Miami, de madre cubana y padre argentino, De Tullio -que anteriormente competía bajo bandera estadounidense y ahora lo hace con la argentina- sostuvo un ritmo sólido y resistió la presión hasta el final. Terminó superando por apenas 0.3635 segundos a Max Taylor, mientras que el podio lo completó Nikita Johnson (+1.4774s), quien además lidera el campeonato.
Detrás, Enzo Fittipaldi y Tymek Kucharczyk cerraron el top cinco de una carrera exigente y sin grandes incidentes en los puestos de adelante. El triunfo, además, tuvo un valor extra: significó la primera victoria para el equipo AJ Foyt Racing desde 2003 en la categoría.
“Muy contento de conseguir la victoria acá en Barber. Una carrera difícil, larga. No tuvimos toques, controlamos la carrera bien, no tuve muchos errores y es lo importante. Quiero agradecerle a todos los que me apoyan. Al equipo, a todos los que están mirando y apoyando desde Argentina. Vamos a seguir hacia adelante”, expresó el piloto tras la carrera. Así, De Tullio dio un paso fuerte en la categoría que funciona como antesala de la IndyCar y dejó en claro que, cuando tiene todo a favor, sabe cómo cerrar el trabajo.
Redacción Olé/ole.com.ar
MG Radio 24 Villa Pueyrredón
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