Daniel Casablanca dirige Santos Vega en el Teatro Nacional Cervantes

casablancadanielcervantes.jpg

En tiempos en los que la idea de una identidad argentina parece agrietada, discutida y hasta herida, Daniel Casablanca propone mirar hacia atrás para reconocer aquello que nos une, con un espectáculo que es espejo de nuestra “idiosincrasia”. Se trata de Santos Vega, de Luis Bayón Herrera, uno de los títulos más representativos del teatro gauchesco y, paradójicamente, uno de los menos transitados. “Somos mucho más argentinos de lo que creemos, y mucho más de lo que negamos”, asegura el director general del espectáculo, quien imprimió a la historia del legendario payador un fuerte toque contemporáneo.

Este es su debut en el Teatro Nacional Cervantes (TNC) como director sin Los Macocos. Está “artísticamente feliz”. “Es un espectáculo lleno de amor”, repite. Hay 26 artistas en escena, entre actores, músicos y bailarines. La mayoría de los actores fueron alumnos suyos. Con todo el equipo ya formó “familia”, algo que considera central. “Toda obra se convierte en excusa para mostrar las relaciones humanas. Es el subtexto que está todo el tiempo”, define. A sus 61 años se siente “premiado” por los logros de su carrera -viene de trabajar en el San Martín- aunque admite que no llega a fin de mes. Así expone la realidad que atraviesan muchos artistas en este contexto.

La que presenta este jueves 3 de septiembre es una versión de Santos Vega estrenada en 1913 por los Podestá. Podrá verse de jueves a domingos a las 20 (en Libertad 815) y pertenece a Casablanca, Guadalupe Bervih y Andrés Sahade, codirectores. Este “viaje de regreso a nuestra génesis” se inscribe en el proceso iniciado con La Revista del CervantesGonzalo Demaría, director del TNC, lo convocó para la dirección del texto. Comparten el antecedente de trabajo conjunto precisamente en el universo gauchesco con Romance del Baco y la Vaca.

Santos Vega es la historia de un payador que se enfrenta a distintos desafíos hasta llegar a una célebre payada con un misterioso rival. La leyenda cuenta que ese contrincante es el Diablo. Tras su primera derrota, el payador muere. Federico Llambí -“un salteño que ha milongueado desde que es chiquito”- encarna al personaje principal, “nuestro superhéroe pampeano”, asegura Casablanca.

“El espectáculo tiene mucha tragedia. Es una épica argentina, pero es teatro popular y nacional”, anticipa. La coreografía es de Gustavo Carrizo, con Rosario Asencio en ritmos urbanos y la colaboración en malambo de Adrián Verges. Katie Viqueira es coach vocal. La composición y la música original son de Diego Pérez, mientras que la dirección musical y los arreglos están a cargo de Fernando Sellés.

“En esta ciudad repleta de asfalto, en este país donde todo el día vivís medio enajenado pensando cómo vas a pagar tus deudas… de repente escuchar este texto y encontrar la familiaridad en las palabras, en el pericón que bailabas en un acto de segundo grado o en la chacarera que viste en los veranos de Cosquín en Canal 7 es darse cuenta de que somos mucho más argentinos de lo que creemos; mucho más de lo que negamos”, postula el artista.

-¿Qué fue lo primero que te pasó al tomar contacto con el material?

-Tenía dos desafíos gigantes. Primero, era un elenco muy grande, me imagino que por dos razones: muchos papeles chiquitos, algo que seguramente tiene que ver con que eran compañías grandes y no dejabas a nadie afuera. Y siempre estaban haciendo quizás uno o dos espectáculos a la vez, rotando, como las compañías shakesperianas. Quisimos achicar el elenco uniendo personajes pequeños, pero era imposible porque cada personaje por muy pequeño que sea tiene su propia vida y recorrido. En la medida en que íbamos investigando y haciendo lecturas achicamos… no es tan fácil meterse a manipular décimas, pero algunas podíamos acortar.

-¿Qué trabajo hicieron con el texto?

-En síntesis conservamos todo. Lo que hicimos fue suprimir y agregamos tres canciones tradicionales argentinas. Después es toda música original. El espectáculo dura 2 horas y tiene una hora de música acompañando escenas y números. Hay un personaje que se llama Elvira, que es la señora que ha quedado trastornada por la pérdida de su hija, secuestrada por un malón. Ella solamente entraba, la agarraban, se la llevaban. Nosotros hicimos crecer un montón a ese personaje. Como no tenía texto agarré de Prometeo, de Esquilo (Prometeo encadenado).

-Sos de trabajar mucho con clásicos. ¿Qué tiene de valioso volver al pasado?

-He hecho mucho Esquilo; Arlequín, de Carlo Goldoni; investigué un montón sobre Discépolo. A la lectura el teatro puede parecer antiguo, viejo, obsoleto, y cuando lo ponés en movimiento aparece con una fuerza y una contemporaneidad que no podés creer. Creo que en los clásicos el autor tiene que haber trabajado con los actores y haber corregido a partir de la experiencia física. No son textos de uno solo en el escritorio nada más; tienen vida. Son perfectos.

-Definiste a esta obra como un espejo. ¿En qué sentido?

-En todos: los paisajes, los olores, los ritmos, los vínculos, la forma de ser. Es como si ya fuera semántico. De repente un personaje dice “¿tiene chifle?” “Chifle” vendría a ser el alcohol. Y otro le dice “no que no”. ¿Y qué significa “no que no”? Que sí, que tiene. Bueno, eso es el argentino (risas). Cuando el extranjero ve al argentino le cuesta un montón entenderlo, porque te habla todo al revés. Te dice “no” en chiste cuando es “sí”. Es nuestra idiosincrasia. Porque Santos Vega es un canchero. Hay una cosa que nos puede suceder con el grotesco argentino: desde el chiste llegar a la emoción. Mica Farías Gómez vino a ver un ensayo y me dijo “es un sainete a cielo abierto”. Uno puede ver los figurines, cada personajito, y están tan hermosamente vestidos, metidos en ese paisaje hostil, rodeados de peligros. Igual si pueden festejan y en el festejo de repente hay una cuchillada y después siguen festejando y aparece un loco y después siguen festejando. Es una cadena de ciclotimias y de una vida muy vivida.

-Los argentinos somos intensos, como se dice ahora.

-Intensos y al mismo tiempo con la pausa del campo. Somos mucho más eso de lo que creemos y a veces de lo que toleramos. Las contraculturas y la globalización te hacen olvidar y estás más relajado en esa negación. Pero de repente cuando conectás con esa memoria te fortalece y te dan ganas de salir corriendo en busca de la bandera argentina. Es un poco lo que hizo la Selección. Produjo orgullo y autorreconocimiento. Mucha emoción. La gente llora mucho al ver el espectáculo. No entiende por qué, porque en realidad lo que contamos es simple: el primer amor, el primer beso, la primera pelea, la primera muerte, la primera pena. Lo primigenio. Es reapto para todo público. Es Indiana Jones.

-¿Cómo le diste a la obra el toque contemporáneo?

-Diego Pérez, de Tonolec, es una de las primeras personas que pensé para hacer un proyecto más contemporáneo. Busqué que no fuera solemne y que fuera atemporal. Esto puede suceder hoy. Si te alejás un poquito en provincia de Buenos Aires lo podés ver. Seguís viendo gente andando a caballo conviviendo con el freestyle. Uno puede descubrir en el espectáculo la nueva generación que va a tomar el mando y Santos Vega va a dejarle el legado. La obra principalmente es la pelea con el demonio, pero nosotros jugamos más a que es el tiempo el que le gana. La no adaptación a los cambios mata a Santos Vega. Pero no quisimos hacer ni buenos ni malos ni ganadores ni perdedores, sino un traspaso que hoy podemos ver en Milo J. Las riñas de freestyle son payadas. Estamos montando una tradición que puede tener modificaciones, pero la base es lo mismo de siempre.

María Daniela Yaccar/Página 12-Espectáculos

Compruebe también

Se viene el Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) 2026

Se viene el Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) 2026

La Ciudad volverá a convertirse en escenario de una amplia celebración de las artes escénicas con …

9º Festival Llegás: 50 obras, 10 salas, 500 artistas y el mejor teatro a mitad de precio

9º Festival Llegás: 50 obras, 10 salas, 500 artistas y el mejor teatro a mitad de precio

Ayer empezó la novena edición del Festival Llegás, que sigue hasta el domingo y este …

0 Interacciones
Conversación en Vivo
Comunidad Segura
🕒 Puedes volver a comentar en 60s...
Opiniones de la Comunidad

¿Nadie ha roto el hielo todavía?

Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.

Empezar conversación ahora