
Sobrevivir en el caos se convirtió en el deporte nacional. No solo en la Argentina, aunque por estas orillas se practique con una intensidad desmedida. Hace tiempo se convive con la idea de no esperar a que el piso se estabilice para moverse. Y, en ese entrenamiento cotidiano, algunos eligen como motor la bronca o la resignación. Hay quienes, sin embargo, siguen apostando a que algo puede crecer justo ahí: en medio del lío.
En ese contexto, hay canciones que forman parte de la banda sonora del desorden cotidiano. Y No Te Va Gustar es una banda que sí o sí aparece en la playlist de los últimos 30 años. “Queremos acompañar con nuestra música la vida de muchos que no tienen suerte y le buscan la vuelta al día a día”, asegura a Página|12 Emiliano Brancciari, líder de la banda uruguaya.
En una búsqueda por capturar ese clima y transformarlo en un mensaje que resista con esperanza, el grupo estrenó —después de cinco años sin editar un disco— “Florece en el caos”, que presentarán en una gira que comienza el 25 de abril en el Estadio de Ferro y recorrerá gran parte de Argentina y más de 15 países de América y Europa.
“Está bueno encontrarle el lado positivo a lo caótico y a las crisis para salir adelante. La música juega a ser un buen refugio”, agrega el cantante, sentado junto a Denis Ramos, trombonista de la banda.
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia
“Un payaso servil, mala gente, los mismos traidores; los veremos huir, volverán a escapar”, canta la banda en Halcones y Payasos, que abre el disco, grabado en tres semanas y producido por Nico Cotton, premiado como Productor del Año en los Latin Grammy 2025. “Parece joda, pero es una letra que se va acomodando cada vez más con la realidad. Nos dimos cuenta en la grabación que era la que tenía que abrir el álbum”, aseguran, mientras toman mate en la terraza de las oficinas de PopArt Music.
El primer anticipo del álbum fue En llamas, estrenado ante más de 25.000 personas en el Estadio UNO de La Plata. “Es un tema muy para arriba, de esos que te prenden desde el primer riff. Queríamos que reflejara esa sensación de movimiento, de fuego, de cambio”, comenta el cantante.
– Ya el título del disco dice todo.
Emi: Es que es un disco que realmente floreció del caos. Desde lo más general, donde todo está muy turbulento, hasta lo más propio, porque como banda pasamos por una mudanza a un estudio nuevo para grabar este álbum, que hace tiempo no grabábamos uno completo. Hacer todo esto en medio de una mudanza fue realmente caótico.
– ¿Se puede crecer dentro del caos? Algo así como la aventura en contra de la comodidad.
Emi: Siempre se puede crecer. Además para nosotros es vital renovarnos y no quedarnos en lo que fuimos. No queremos ser una banda tributo a nosotros mismos, sino mirar para adelante. Nos tocó celebrar los 30 años y estuvo buenísimo porque era un número redondo que no podíamos evitar. Pero una vez terminado hay que ponerse con el presente y mirar para adelante. Nos gusta romper y crear nueva música para sentirnos vigentes.
– Del caos nace el disco… ¿Para musicalizar el caos de otros?
Emi: Primero buscamos que nos guste a nosotros y sentirnos identificados. Si le pasa a la gente y siente empatía por las letras y la música, ya nos sentimos más que orgullosos. Nosotros desde una situación privilegiada vivimos de lo que amamos y recibimos mucho cariño del público. Pero así como nosotros tenemos suerte, hay mucha gente que no, y le busca la vuelta. Ojalá que estemos con nuestra música acompañando esas vidas. Siempre hay esperanza para salir del caos.
La vigencia del rock
No Te Va Gustar elige volver a las bases para lanzar un disco bien rockero, con letras potentes, riffs y participaciones como la de Alejandro “Ciro” Martínez en Todo mal. “Es un disco buenísimo para tocar en vivo. Parecen canciones que circulan hace años por la aceptación de la gente”, asegura Brancciari.
En medio de ese clima, también aparece otra discusión que vuelve una y otra vez: qué lugar ocupa hoy el rock y sus banderas. Aunque Brancciari no se enreda demasiado: “El género se sigue disfrutando en los conciertos, ya lo ves, y como actitud aparece en otros géneros. Donde esté la juventud, la rebeldía y la creatividad estará el rock. Por más género que elijas hacer”.
La prueba más concreta de esa vigencia es lo que pasa cada vez que tocan en Argentina. “El público acá lleva el show increíblemente bien. Te renueva un montón y cuando estás cansado te saca energías de donde no las hay. Es todo muy pasional y cantan las canciones como si ya fuesen suyas. Será una fiesta total”, comenta Denis.
– ¿Fue caótica la depuración del tracklist?
Emi: Para nada. Teníamos 20 canciones y quedaron 10. Pero tomamos la decisión de qué canciones entraban en el disco en un asado, con una copa de vino en una mano y levantando la otra para decir cuáles no podían faltar. Fue todo muy simple y consensuado.
– Después de 30 años imagino que ya deben funcionar como un matrimonio…
(Risas) Es que tenemos un grupo humano maravilloso, desde la banda, el equipo técnico y toda la gente que trabaja y viaja con nosotros. No tenemos discusiones fuertes. Eso se logró con el tiempo. Ni lucha de egos ni problemas con la plata, que son las dos razones por las que las bandas se separan. No sufrimos eso así que hay banda para rato.
El vínculo con las abuelas
Cuántas historias florecieron del caos en la Argentina. Y claro está, que dejan enseñanzas y legados. “En mi adolescencia comencé a ser consciente de la causa de las Madres y Abuelas. Tanto en Argentina como en Uruguay. Fueron momentos duros y de sufrimiento que hacen que aún hoy se siga buscando la verdad y la justicia”, cuenta Emiliano sobre la lucha que desde hace 50 años encarnan las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, mujeres que sostuvieron una búsqueda cuando todo alrededor parecía derrumbarse.
El compromiso del artista por la causa se replicó de forma pública en varias ocasiones. A comienzos de año, compartió en sus redes sociales su último tatuaje: un pañuelo en su antebrazo que honra la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. “Así bloqueo y silencio negacionistas con ganas. Buen martes y mucho amor para el resto”, había escrito junto a las imágenes.
En la previa de los 50 años del último golpe, también, visitó la Casa por la Identidad en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Allí caminó los pasillos de la mano de H.I.J.O.S. y Abuelas y se paró frente al cartel que cuenta los nietos que recuperaron su identidad. “Fue emotivo y muy estremecedor, pero me llena de orgullo participar y apoyar estas causas”, dice. Una causa, concluye, que es justa y que va a apoyar de por vida.
Valentino Vitolla/Página 12-Espectáculos
MG Radio 24 Villa Pueyrredón