
“La sociedad transita momentos difíciles y el deporte no escapa a eso, no hay manera de poder abstraerse de esa situación”, afirmó el Director Técnico Nacional (DTN) de la Confederación Argentina de ese deporte (CADA), el entrerriano Sergio Alfonsini, quien destacó que “con escasos recursos económicos es muy complejo tener buenos rendimientos”. “Va a ser difícil repetir la actuación del 2022, a pesar de ser locales, por muchas razones: deportivas, económicas, posibilidades de preparación y de deportistas”, adelantó, en una extensa entrevista con Página/12, Alfonsini, nacido en Villaguay hace 65 años y DTN argentino desde hace ocho.
-¿Qué objetivos se planteó la CADA para el nuevo ciclo olímpico?
-Los objetivos de la CADA son, fundamentalmente, dar mayor base al desarrollo y tratar de encontrar formas donde se pueda contener a los deportistas para que sigan mejorando en la edad adulta y representar al país en los eventos más relevantes. En lo que tiene que ver con el ciclo olímpico -Juegos Odesur, Panamericanos y JJ.OO.- nuestro objetivo es participar con la mayor cantidad posible de gente competitiva, tener una participación digna y, de ser posible, tener algún finalista en 2028.
– El atletismo nacional conquistó nueve medallas de oro, cuatro de plata y dos de bronce en los Juegos Odesur 2022. ¿Repetirá ese registro este año?
-Repetir la actuación del 2022 va a ser difícil, a pesar de ser locales, por muchas razones: deportivas, económicas, posibilidades de preparación y de deportistas. No nos olvidemos de que, en aquel equipo del 2022, por ejemplo, estaban Germán Charaviglio, Federico Bruno, Daiana Ocampo -que próximamente será mamá–, Florencia Borelli –que se abocó a la ruta–; hubo dos medallas de Fedra Luna Zambrán, que hoy por hoy está recuperándose de una lesión de ligamentos del año pasado. Van a faltar figuras que nos permitieron tener un rendimiento superlativo en 2022. Ser locales no obliga a presentar lo mejor dentro de una renovación que, quizás, no se da de una manera tan rápida como podríamos esperar.
-Antes del campeonato Sudamericano de mayores 2025 dijiste que “la fortaleza del equipo estaría en la pista y la debilidad en el campo”. ¿Se repetirá eso en los Juegos Odesur 2026?
-Con respecto a la fortaleza y las debilidades, el fondo argentino siempre fue una de las potencialidades que tuvo nuestro deporte y, por cierto, lo sigue siendo. El fondo tiene importantes logros; se demostró en el último campeonato sudamericano del año pasado. Hay un repunte importante en la velocidad, si bien todavía, quizás, no nos alcance para estar en podios en lo individual. Tenemos muchas expectativas con los relevos, para los que tenemos un programa especial, y en el campo es donde, quizás, al no haber ciertas figuras o no estar en su mejor momento, nos va a costar un poco más. Sobre todo en los saltos. En los lanzamientos trataremos, en las pruebas en las que tenemos un buen nivel, que no son muchas, por cierto, de estar en el mejor rendimiento posible.
-También expresaste que “2025 será un año complejo”. ¿Y 2026?
-El año 2025 fue duro y el año 2026 lo es más. La situación que vive el país y de la que no escapa ningún ciudadano obliga al deporte a empezar a tener, sobre todo a la dirigencia, una mirada distinta y quizás no esperar tanto del Estado, sino empezar a buscar otras formas de financiación, que en este contexto tampoco son fáciles, pero obligan a agudizar el ingenio. Y, de esa manera, poder llevar adelante, en el mayor porcentaje posible, lo que uno programa a priori para poder tener determinados rendimientos en los eventos relevantes. La sociedad transita momentos difíciles y el deporte no escapa a eso; no hay manera de poder abstraerse de esa situación.
– Jon Uriarte, integrante del seleccionado argentino de vóleibol masculino que conquistó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, le dijo a Página 12, que “en cuatro, ocho años vamos a ver el fruto de este maltrato que está teniendo el gobierno con el deporte. El daño está siendo muy importante y silencioso”. ¿Coincidís?
-No puedo opinar mucho sobre lo que comentó sobre el deporte. Sí entiendo que, quizás, ante los compromisos asumidos, hubiera sido bueno tener mayor cantidad de recursos y de posibilidades para prepararse de una mejor manera. El deporte no escapa a la realidad del país. En el deporte no hay milagros. Cuando expreso esto, digo que con escasos recursos económicos es muy difícil tener buenos rendimientos, porque eso incide en todos los aspectos de la vida de las personas que hacen deporte. Hay que encontrar la forma de intentar afrontar los compromisos de la mejor manera posible y no olvidarnos que estamos representando al país, independientemente de la situación económica que se viva.
– ¿Las becas que reciben los atletas por parte del gobierno nacional son suficientes? ¿Les alcanza para estar en igualdad de condiciones con sus adversarios?
-Seguramente las becas tampoco escapan a la realidad de un sueldo promedio de un trabajador y, quizás, estén bastante por debajo, lo cual conspira, sobre todo, para la contención. Hoy el atleta argentino en muchos casos tiene que trabajar y a su vez hacer deporte. En muchos casos, para los deportistas es un objetivo en su trayecto deportivo llegar a ser un atleta becado. Todo lo que tiene que ver con la preparación del deportista, lo que tiene que ver con la indumentaria, la alimentación, con la salud, lo que tiene que ver con los grupos interdisciplinarios, los materiales, etcétera, si comparamos con lo que reciben de beca, por supuesto que quizás nunca alcanzaría. Pero también es cierto que la sociedad no la está pasando bien y nosotros formamos parte de eso, independientemente de que estos chicos hagan un tremendo esfuerzo para poder estar en el mejor nivel sudamericano. Pero, muchas veces, vamos a la batalla en inferioridad de condiciones, sin dudas.
-¿Cuál es el presupuesto que maneja el atletismo nacional y cuánto, por ejemplo, el de Brasil?
-Es difícil comparar el presupuesto del atletismo argentino con respecto al de Brasil. No tengo números, pero se me ocurre decir que estamos muy por debajo. Desde luego, es mayor la cantidad de personas que practican deporte en Brasil, porque la densidad de población es mucho mayor; se triplica o cuadruplica a la de Argentina y habría que hacer un porcentaje en relación a los habitantes de cuánto se invierte en un lugar y en el otro. No me cabe ninguna duda de que debemos tener menos que Chile o quizás que otros países limítrofes. Es lo que nos toca y es lo que debemos afrontar de la mejor manera posible.
-El seleccionado argentino obtuvo una medalla de oro, dos de plata y tres de bronce en el campeonato sudamericano indoor (bajo techo) de Cochabamba, Bolivia, que finalizó el mes pasado. ¿Qué análisis hiciste de esa actuación?
-Los campeonatos sudamericanos indoor fueron creciendo a lo largo del tiempo y hoy realmente son torneos de mucha relevancia. En esta última edición hubo atletas de altísimo nivel, medallistas en campeonato del mundo, finalistas en campeonato del mundo al aire libre, que buscaron sus posibilidades de participar en el mundial de pista cubierta de Torun, Polonia. Las pruebas de velocidad corta y las pruebas de salto tuvieron un nivel realmente muy relevante. No tanto las de fondo, porque el venir a la altura para las pruebas de fondo, a la mayoría de los países de Sudamérica, no les es muy redituable. Pero hay pruebas que realmente tienen un altísimo nivel. Y Argentina, si bien logró dos medallas menos que el año pasado, estuvo a la altura de la circunstancia.
–Sobre el velocista bonaerense Elián Larregina, máxima figura del atletismo argentino en la actualidad y semifinalista en el mundial de Polonia del mes pasado, manifestaste: “el problema de Elián es que él quiera ser el distinto que sabemos que es por lo que demostró hasta acá”. ¿Se modificó lo que planteaste en 2025?
—Elián Larregina, sin duda, es quizás el atleta más talentoso. Debería tener mayor regularidad en sus actuaciones, pero como toda persona distinta, diferente, también demanda un trato distinto y diferente. Una consideración distinta y diferente. Hay que tratar de, por todos los medios, encontrar una dinámica que a él le permita tener mayor regularidad en sus competencias. Es una persona que necesita siempre motivaciones muy altas para poder rendir. Entonces, es tarea nuestra poder llegar a ese tipo de trabajo con él y, seguramente, su entrenador no va a bajar los brazos en tratar de encontrar la manera de que sea más regular en su rendimiento. Tiene picos muy altos y, por ahí, tiene algunas mesetas, pero sin duda es la atleta más relevante que tenemos en los últimos años.
Marcos González Cezer/Página 12-Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón