
La Conmebol sorteó los grupos de la Copa Libertadores 2026 en la que competirán 32 equipos que buscarán un lugar en la final que se jugará en Montevideo, Uruguay. Boca compartirá el grupo D con Cruzeiro, Universidad Católica y Barcelona de Ecuador, donde juega Darío Pipa Benedetto y que llega desde la fase previa.
La Libertadores, cuyo vigente campeón es Flamengo, tendrá a seis representantes argentinos repartidos en diversos grupos, además de Boca, Estudiantes de La Plata estará en el A; Lanús en el G, Rosario Central, H; Platense, E; e Independiente Rivadavia en el C.
El sorteo que se llevó a cabo en la sede de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), en Luque, Paraguay, donde quedaron conformados los ocho grupos con cuatro integrantes cada uno.
El Grupo A quedó conformado con Flamengo, Estudiantes, Cusco, e Independiente Medellín; el B con Nacional (Uruguay), Universitario (Perú), Coquimbo y Deportes Tolima; El C Fluminense, Bolívar, Deportivo La Guaira e Independiente Rivadavia; El D, Boca, Cruzeiro, Universidad Católica y Barcelona de Ecuador.
En tanto, el E cuenta con Peñarol, Corinthians, Independiente de Santa Fe y Platense; el F a Palmeiras, Cerro Porteño, Junior y Sporting Cristal; el G, con Liga de Quito, Lanús, Always Ready, Mirassol y el H con Independiente del Valle, Libertad de Paraguay, Rosario Central y Universidad Central.
Cada conjunto disputará un encuentro como local y uno como visitante ante cada adversario de su zona y una vez completada esta instancia, los dos primeros de cada grupo avanzarán a los octavos de final, mientras que el tercero accederá a la fase de playoffs de la Copa Sudamericana.
Aunque todavía no está conformado el fixture, a priori se puede hacer un análisis sobre el grupo que le tocó en suerte a cada club argentino. En el A, al Pincha le toca jugar contra el último campeón del certamen y sumará millas con viajes a Colombia y Perú.
Desde Mendoza, Independiente Rivadavia partirá con viajes amenos: Brasil, Bolivia -pero no a las zonas de mayor altura- y Venezuela. Boca tendrá que cruzar la cordillera, experimentar altura en Ecuador y el choque copero (y con historia) en Brasil con Cruzeiro.
Los dos equipos argentinos con un fixture más complejo, son Platense y Lanús. El Calamar cruza el charco para enfrentar a un durísimo y copero Peñarol, como si fuera poco tiene a Corinthians y el más
“accesible” Es Independiente de Santa Fe. El Granate, tiene dos partidos de altura en Bolivia y Ecuador y un vuelo a San Pablo, para el debutante Mirassol.
En 2025, la Conmebol distribuyó 209,09 millones de dólares entre los clubes que intervinieron en la Libertadores (Flamengo, el campeón, obtuvo 33,24 millones) y 78,77 millones de dólares entre los que dieron el presente en la Sudamericana (Lanús, el gran ganador, se llevó 9,84 millones).
“El Consejo de Conmebol aprobó un total de premios por 316 millones de dólares y el campeón de Libertadores se llevará por ganar la final un premio de 25 millones, será el partido mejor pago del mundo”, se jactó el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez.
Este año, cada equipo que participe en la fase de grupos recibirá 3 millones de dólares y además cobrará 330.000 dólares extra por cada victoria que consiga. La clasificación a los octavos de final concede 1,25 millones de dólares extra, mientras que avanzar a cuartos proporciona 1,7 millones.
Cada uno de los semifinalistas percibirá 2,3 millones adicionales, mientras que el conjunto que caiga en la final sumará otros 7 millones. El premio para el campeón será de 25 millones y así, el vencedor puede obtener hasta 35,23 millones de dólares.
Como no todo es plata, en un fluido y ensayado portugués, Dominguez anunció una cruzada contra el racismo. “Este año haremos todo lo necesario para combatir la violencia dentro y fuera de los estadios”.

Se realizó también el sorteo de la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026 y River, que jugará esta competencia luego de 11 años en fila disputando la Copa Libertadores, ya conoce a sus tres rivales. Compartirá el grupo H con Red Bull Bragantino, Blooming y Carabobo, a priori accesible aunque al Millonario recientemente se le complicó contra adversarios más débiles.
Cualquier hincha de River hubiera aceptado de antemano tener que enfrentar a estos tres equipos. Es que, pese a tener que hacer largos viajes a Bolivia y Venezuela, no tendrá que ir a jugar a la altura de la Paz ni a El Alto, que siempre implica una complicación física para los futbolistas. Blooming hace de local en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera de Santa Cruz de la Sierra, a poco más de 400 metros sobre el nivel del mar, situación similar a la del Polideportivo Misael Delgado, casa de Carabobo, en Valencia, Venezuela.
El caso de Red Bull Bragantino, si bien es cierto que se debe respetar a todos los rivales, no es de los que mayor miedo imponen en Brasil. Marcha 12° en el Brasileirao luego de perder el miércoles pasado ante Bahía y no ha sabido ser un animador de los certámenes continentales. Otros brasileños con mayor historia, como Vasco da Gama (compartió el bombo 2 con Bragantino) y Botafogo (bombo 4 y campeón de la Libertadores en 2024), podían haber aparecido en el camino de los dirigidos por Eduardo Coudet.
“Estos acontecimientos generan expectativa”, había dicho Leonardo Ponzio, integrante de la Secretaría Técnica de River y representante del club en Luque, Paraguay, junto a Ignacio Villarroel (vicepresidente 2°) y David Trezeguet en calidad de embajador.
Aunque el hecho de haber quedado afuera de la Copa Libertadores es una mala noticia, Ponzio, campeón de la Sudamericana 2014 que marcó el inicio del ciclo glorioso de Marcelo Gallardo como entrenador, recalcó la importancia de lo que es el gran objetivo para 2026: “En una época, a nosotros la Copa Sudamericana nos llevó a conseguir muchas cosas importantes. Hay que agarrarse de eso y competir a nivel internacional, que es muy bueno”.
Hay que remarcar que el primero de cada grupo se clasifica a la siguiente ronda y los segundos van a un playoff con los terceros de la Libertadores.
Uno de los datos salientes del sorteo es que San Lorenzo, el primer campeón de la Sudamericana -en 2002- y en búsqueda de entrenador tras la salida de Damián Ayude, deberá enfrentar al Santos de Neymar Jr, quien busca sostener un buen rendimiento futbolístico y una regularidad en lo físico (léase, no lesionarse) que lo lleve a que Carlo Ancelotti lo convoque para el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México.
Justamente, Felipe Melo, uno de los invitados al sorteo, se refirió a ese tema y fue terminante: “Santos no vive un buen momento. El año pasado no descendió porque tenía a Neymar, que no está al 100% como dice Ancelotti pero que en una pierna salvó a su equipo. (Ancelotti) tiene su opinión, pero para mí, Neymar tiene que estar sí o sí en el Mundial”.
El Peixe, con Ney como líder, será una preocupación para un decaído Ciclón, que además chocarán en esta primera fase con Deportivo Cuenca de Ecuador y Recoleta de Paraguay por el grupo D.
Otro de los equipos argentinos campeones del segundo certamen de clubes más importante en Sudamérica es Racing, uno de los candidatos al título debido al buen momento que vive de la mano de Gustavo Costas, al margen de algunos bajones en su rendimiento. La Academia, ganadora del torneo en 2024, cayó en el grupo E y se verá las caras con Caracas, Independiente Petrolero y Botafogo.
El azar no fue tan favorable al equipo de Costas, ya que chocará contra un reciente campeón de la Libertadores como Botafogo, al que justamente venció en la Recopa Sudamericana y además deberá viajar a los 2.800 metros de altura del estadio Olímpico Patria, factor que el DT tendrá que analizar a la hora de diagramar la logística.
Se completa el sexteto de equipos argentinos con Tigre, que compartirá el grupo A con América de Cali, Macará de Ecuador y Alianza Atlético de Perú, Riestra, emparejado en el F con Gremio, Palestino y Montevideo City Torque, y Barracas Central, en el G con Olimpia, Vasco da Gama y Audax Italiano. Riestra y Barracas debutan.
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