
Un verano al Rojo vivo está viviendo el Independiente de Gustavo Quinteros. Porque este martes en Uruguay sumó la segunda victoria consecutiva en la Serie Río de La Plata con un golazo de taco de Ávalos, una sorprendente definición de Cabral, la categoría de Malcorra y un 5-3 que maquilló los errores defensivos que le permitieron al modesto Everton de Chile que utilizó una camiseta idéntica a la Boca, con todo lo que hizo implica en la rivalidad histórica del gigante de Avellaneda con el Xeneize.
Independiente fue el dueño absoluto de la pelota durante los 90 minutos, porque la intensidad de Montiel y las gambetas y centros de Abaldo por la banda opuesta desestabilizaron al desprolijo fondo del rival desde el principio. Esa facilidad generó un exceso de confianza que el Rojo pagó caro en el retroceso, dejando amplios espacios al tirar el achique demasiado alto y dejando expuesto a un Rodrigo Rey que quedó a mitad de camino en los dos primeros goles del equipo chileno. Aunque lo peor, y más alarmante para Quinteros, fue que en la jugada del 3-4 se repitieron esos errores posicionales en el fondo.
El funcionamiento ofensivo de Independiente ilusiona a los hinchas. Por la elaboración de juego y la inteligencia de Malcorra, que en 45’ demostró que puede ser un refuerzo muy valioso. Por el atrevimiento del talentoso Cabral. Por la velocidad y lucidez de Abaldo para desnivelar y metes centros punzantes. Porque Ávalos se reencontró con el gol con una definición de un goleador de jerarquía superior a la habitual del ex Patronato. Y porque Mazzanti y Pussetto tomaron confianza con al arco al sacarse la mufa con el arco.
Es cierto que el adversario le permitió moverse con holgura al equipo de Quinteros que por la mañana le había ganado a Peñarol en un partido de entrenamiento. Pero también hay que tener en cuenta de que el objetivo principal de este tipo de amistosos es justamente que los futbolistas vayan sumando agilidad de movimientos, conocimiento con sus compañeros y confianza para iniciar la competencia oficial con otra mentalidad y optimismo.
Es evidente que Independiente ganó desequilibrio individual y alternativas en ataque con respecto al equipo que terminó el 2025, aunque a la vez está claro que el entrenador deberá enfocarse en conseguir el orden defensivo y un funcionamiento táctico más compacto y sólido para evitar las filtraciones que sufrió en el fondo. Principalmente, porque en el fútbol argentino no le resultará tan sencillo convertir cinco goles ante rivales que por lo general saldrán a jugarle de contra y con la intención de aprovechar los huecos que pueda dejar el Rojo cuando la ansiedad le gane a la paciencia que pretende el DT para tomar decisiones frías en las zonas más calientes del campo, donde se resuelven los partidos.
Mientras, Independiente disfruta de un infierno encantador este verano, con una delantera prendida fuego y con el motor a fondo para iniciar el Apertura.
Martín Blotto/ole.com.ar
EL PIBERÍO DE HURACÁN GANÓ, GOLEÓ Y GUSTÓ
Hay un nuevo Huracán y el partido con Cerro Porteño ya lo dejó demostrado. Con Diego Martínez como DT y una idea de juego muy distinta a la que tenía Frank Darío Kudelka. Sin Matko Miljevic, pero con varios chicos que piden pista, como Thaiel Peralta -la figura del partido- y Leandro Lescano desde el arranque, y Lautaro Mora, Máximo Palazzo e Ignacio Ocampo que ingresaron en el segundo tiempo.
Sí, porque con esas caras frescas que aparecen en el plantel y ya aportan con goles, también hay una energía renovada. Esa que se percibió en el triunfo del Globo frente al conjunto paraguayo. Porque si bien el tramite del encuentro tardó en abrirse, con el gol de muslo de Luciano Giménez al término de la primera parte, luego los de Parque Patricios se impusieron con autoridad.
El equipo de Martínez todavía está en construcción, claro está, pero ya se lograron ver algunas pizcas de aquel equipo de 2023. Buenas circulaciones del balón hasta los tres cuartos de cancha, pero también varios errores no forzados que generaron desbalances en la defensa del Globo y permitieron al Ciclón acercarse al empate.
Pero la gema de esta nueva era del ex Tigre en Huracán pareciera estar en La Quemita. Con esos pibes que demostraron no inhibirse por los nervios de sumar sus primeros minutos en Primera, y encima ante el último campeón de Paraguay. A los tantos de Mora y Peralta hay que remitirse para comprobarlo. También debutaron Federico Vera, Oscar Cortés y Jordy Caicedo, los tres refuerzos de los quemeros en lo que va de mercado de pases.
Aún falta un amistoso para cerrar la Serie Río de la Plata, el cual sirva para el flamante entrenador terminar de ajustar piezas para el debut en el Torneo Apertura, el primer frente que disputará Huracán en busca de un 2026 más parecido al semestre inicial del año pasado que el último. Con el objetivo anual de volver a meterse en copas internacionales, Huracán empezó el 2026 con un 4-0 made in La Quemita.
Dante Di Rocco/ole.com.ar
MG Radio 24 Villa Pueyrredón