
El Comité Olímpico Internacional inauguró ayer una nueva era. Kirsty Coventry tomó la posta de Thomas Bach y se convirtió oficialmente en la primera mujer y la primera persona africana en presidir el organismo en sus 130 años de historia. La ex nadadora zimbabuense de 41 años, dos veces campeona olímpica, asumió el cargo con más poder e influencia del mundo del deporte. Y desde ese lugar tendrá la responsabilidad de navegar uno de los momentos más desafiantes del movimiento olímpico en el último medio siglo.
“Me siento realmente honrada de poder recorrer este camino con ustedes y no puedo esperar por todo lo que me espera”, aseguró dirigiéndose a los 700 invitados de la ceremonia que se celebró en Lausana, entre los que hubo miembros COI, atletas, dirigentes, delegados de federaciones internacionales y líderes políticos.
“Siempre habrá gente que dude de tu capacidad. Pero mi madre y mi abuela me enseñaron una lección muy importante: cuando alguien dude, sonreí y demostrale de lo que sos capaz. Convertilo en creyente. Lo importante es creer y confiar en tu capacidad, no de una manera arrogante sino de una manera que te deje demostrarle a la gente que vos podés hacerlo”, había reflexionado hace unos días en una entrevista con el canal del COI.
“Me gusta ser subestimada, siempre me gustó, incluso cuando era nadadora. Me gusta pensar que las personas que me miran y piensan que soy una cosa se van a sorprender cuando vean todo con lo que puedo contribuir”, agregó.
Coventry es además la presidenta más joven del COI desde el barón Pierre de Coubertin, quien tenía 33 años cuando llegó a ese puesto. Enfrentará varios enormes retos durante su gestión, desde los relacionados con la incertidumbre geopolítica que vive el mundo hasta los que involucran el futuro de los Juegos y las cuestiones relacionadas con la igualdad e identidad de género, que hoy dividen aguas en el seno de su organización.
Donald Trump y Vladimir Putin serán los principales pesos pesado de la política mundial, que pondrán a prueba su autoridad.
Estados Unidos recibirá en 2028 los Juegos de la XXXIV Olimpíada, que deberían convocar en Los Ángeles a atletas de 209 naciones. Aunque un número creciente de los países de origen de esos deportistas está en riesgo de entrar a la lista de prohibición de visas de Trump, incluyendo el Zimbabwe natal de la nueva presidenta.
Putin y su insistencia para que Rusia, excluido junto a Bielorrusia tras la invasión a Ucrania, sea reintegrada al movimiento olímpico serán una primera prueba de fuego para la zimbabuense. El reloj apremia, ya que en febrero se disputarán los Juegos de Invierno de Milán-Cortina y los clasificatorios para esa cita ya están en marcha.
Además de los retos que encarará puertas para afuera, Coventry, que con un nuevo estilo de liderazgo promete darle más participación y peso a los 109 miembros COI en la toma de decisiones del organismo, también tendrá algunos desafíos dentro del movimiento olímpico. Uno de ellos, el relacionado con la identidad de género.
La zimbabuense, ganadora de siete medallas olímpicas y ocho mundiales, volvió a destacar ayer la importancia de los valores olímpicos que incluyen la paridad de género y la inclusión.
Pero también se pronunció en el pasado a favor de proteger al deporte femenino en medio de las discusión sobre la situación de las atletas transgénero. Igual, prometió la creación de un grupo de trabajo para abordar cuestiones de elegibilidad de género.
También será un desafío especial encontrar la manera de asegurar el futuro del movimiento olímpico. Por un lado, mantener el interés de sus patrocinadores -de 15 para la cita de París, que le generaron al COI una ganancia de 1.600 millones de dólares, 11 renovaron la sociedady conseguir nuevos sponsors para unos Juegos a los que históricamente les costó seguir la rápida evolución de los medios de comunicación y entretenimiento.
Y por otro, sostener la vigencia del evento, especialmente entre las nuevas generaciones de espectadores, un punto para el que -según varios expertos- podría ser importancia la incorporación de los esports.
“El movimiento olímpico es una plataforma increíble, pero sólo funciona si trabajamos juntos y permanecemos unidos. Estoy deseando trabajar con ustedes para asegurarnos seguir inspirando, cambiando vidas y, en nuestro dividido mundo actual, seguimos siendo un faro de esperanza”, aseguró Coventry en una jornada histórica en la que se convirtió en la 10° presidenta del COI e inauguró una nueva era del mundo olímpico.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón