
Es contrafáctico preguntarse qué habría pasado si Alpine no hubiese cometido ese error en la línea de salida del auto número 43 en la largada del Gran Premio de Australia -que le costó un stop and go a Franco Colapinto que lo hizo caer al 20° lugar cuando sólo iban 10 de las 58 vueltas- o qué habría sucedido si los reflejos del piloto argentino no eran lo suficientemente rápidos para evitar el impacto contra Liam Lawson, que se quedó parado en la grilla -responsabilidad, en parte, de la nueva normativa-.
La realidad es que la primera carrera de la temporada de la Fórmula 1 terminó con el bonaerense en el 14° puesto entre los 16 que terminaron y con el equipo francés llevándose un punto por el décimo lugar de Pierre Gasly. Y un detalle estadístico: Colapinto se convirtió en el tercer argentino con más carreras disputadas en la F1 (27).
Fueron estrategias muy distintas las de los pilotos de la escudería de Flavio Briatore. En un Gran Premio que comenzó con un golpe de escena por el choque de Oscar Piastri (McLaren) en la vuelta de reconocimiento y el abandono de Nico Hulkenberg (Audi) antes de comenzar, Colapinto hizo la maniobra del día cuando a puro reflejo evitó el Racing Bulls de Lawson, que pareció quedarse parado en la recta principal apenas se apagaron los semáforos.
Colapinto se alegró por su buena largada. “Me podría haber quedado tirado ahí en la largada con lo cerca que le pasé a Lawson”, aceptó. “Por suerte terminamos la carrera. Estuve muy cerca de quedarme tirado en la recta. Creo que tuve mucha suerte de seguir. Los reflejos estuvieron bien”, se alegró el argentino, sobre una maniobra que hasta fue observada con asombro por el ganador de la carrera, George Russell.
Dos Virtual Safety Car en los giros 11 y 18 alteraron el paso por boxes en una carrera planteada a una parada por Pirelli. Mientras que Gasly frenó en el primero (provocado por Hadjar) para poner duras nuevas, el bonaerense de 22 años se quedó afuera en ambos e hizo una gestión envidiable.
Después de dar 48 vueltas con la goma dura, que en el final incluyó una defensa magistral sobre Carlos Sainz, cuando el español ingresó al box por tercera vez y puso la goma blanda, el pitwall de Alpine lo llamó al albiceleste para colocarle el mismo compuesto, pese a que en la radio el piloto le había pedido a Stuart Barlow, su ingeniero de carrera, el medio.
Fue Barlow también quien en el inicio de la carrera le había confesado que era el equipo el responsable de la sanción que recibió y condicionó un escenario de por sí difícil, ya que en el inicio Verstappen lo superó y cayó al puesto 17. “Ay, amigo, lo siento mucho. Fue una infracción de nuestra parte en la línea de salida. Así que cabeza baja ahora”, le comunicó. “¿Línea de salida?”, le preguntó el número 43. “Sí, línea de salida, amigo. Bien, centrémonos en la carrera, por favor. Lo siento”, le insistió su ingeniero.
Según imágenes de la cámara onboard del A526 del argentino, un mecánico del equipo empujó su coche hacia atrás porque había sido acomodado un poco por delante del cajón 16 de partida. El problema es que lo hizo cuando estaba prohibido, lo que motivó esa sanción severa de la FIA.
“Creo que el equipo tocó el auto con 15 segundos para largar. Son cosas para trabajar y mejorar todos”, explicó el piloto tras la carrera. Consultado por ESPN sobre si eso lo condicionó un poco, afirmó: “¿Un poco? Es un stop and go, es una locura”.
En su documento número 60 del GP de Australia, la FIA aclaró: “Los comisarios determinaron que el personal del equipo estaba tocando el coche 43 en la parrilla después de que se hubiera mostrado la señal de quince segundos y el coche no pudo comenzar la carrera desde el pit lane, infringiendo el artículo B5.5.5 a) i) del Reglamento de la FIA de Fórmula 1. Se prescribe una penalización obligatoria de stop and go por tal infracción”.
Con su compañero de equipo en la zona de puntos, la decepción es aún mayor porque es imposible saber qué pudo haber pasado sin esa sanción inicial por un error ajeno. Steve Nielsen, jefe del equipo, se hizo cargo: “Ese error operativo con Franco hizo que tuviera que cumplir una penalización que terminó con cualquier posibilidad de sumar puntos. Esto es algo que asumimos y sólo podemos pedirle disculpas a Franco”. Cuando cruzó la meta, Barlow volvió a pedirle perdón: “Disculpa lo de hoy. Creo que pilotaste muy bien defendiéndote de Sainz, amigo. ¡ Bien hecho! Creo que aprendiste bastante. Disculpas por lo de antes en la carrera”.
En su análisis con la prensa, Colapinto reconoció que el equipo está “en ritmo de carrera más competitivo que en clasificación, más cerca de los Haas y los Audi”.
“Nos falta entender un poco más la energía y cómo funciona el auto con menos nafta. El ritmo hoy fue un poco mejor en carrera. Y creo que pronto vamos a estar más fuertes”, aseguró.
“Fue una carrera muy larga. Hay que laburar para mejorar y ojalá que dentro de poco tengamos más performance y podamos pelear más adelante. No es donde queremos estar. Fue un finde complicado”, concluyó Colapinto.
La revancha llegará en una semana en China, donde hace un año dijo que estaba aburrido de ser piloto reserva. Ahora llegará como titular por primera vez en su tercera temporada.
Sabrina Faija/Clarín-Deportes
MERCEDES DEMOSTRÓ SU PODERÍO
“¡Me gusta este auto! ¡Me gusta este motor!”, gritó George Russell tras ver la bandera a cuadros en el Albert Park de Melbourne. Pese a su mala largada y a que Charles Leclerc, beneficiado por el turbo más pequeño de su Ferrari, que le permitía recargar la energía velozmente, le planteó una batalla intensa por la punta en las primeras vueltas, el inglés se quedó con el primer triunfo del año y confirmó el favoritismo de Mercedes en esta nueva era que comenzó la Fórmula 1 gracias al revolucionario reglamento técnico, con mayor preponderancia de la energía eléctrica en la unidad de potencia.
En un Gran Premio que comenzó sin Oscar Piastri, quien se accidentó increíblemente cuando el pitlane se abrió para que los 22 pilotos reconocieran la pista 40 minutos antes de la largada, Mercedes se afirmó con un 1-2 registrado por 61° vez en su historia. Detrás del joven italiano Kimi Antonelli, quien escoltó a Russell, Leclerc logró ganarle el último escalón del podio a su compañero Lewis Hamilton por muy poco. Pero el heptacampeón igual se fue muy sonriente porque al fin siente que puede lograr cosas importantes con Ferrari, escudería con la que sufrió en la temporada pasada, tras su salida de Mercedes.
“Fue una gran batalla al principio, porque sabíamos que estaríamos cerca de Ferrari. Nos alegra que todos se divirtieran, pero fue estresante al principio”, afirmó Russell tras su victoria.
“Estamos contentos con este comienzo”, agregó el británico, que lidera el campeonato con 25 puntos, siete más que Antonelli y diez más que Leclerc. El monegasco, recientemente casado en su tierra natal, se lamentó porque no pudo mantener la punta. “Fue una carrera muy complicada. Ninguno de nosotros sabía qué esperar y fue muy desafiante. Estaba contento con la salida, pero desafortunadamente no pude mantener el primer puesto”, dijo.
Su compañero Hamilton agregó: “Tenemos mucho trabajo por delante para alcanzar a Mercedes, pero no es imposible. Creo que podemos acortar la distancia, pero no va a ser fácil. Es bastante significativa, sobre todo a una sola vuelta. Tenemos que averiguar si fue por la potencia o por la batería”.
Lando Norris, campeón vigente, no estaba para nada contento con su quinto puesto ni con el rendimiento del único McLaren que pudo largar: “Terminamos donde merecíamos. Creo que quedó bastante claro que el Red Bull fue más rápido. Max salió último y casi nos gana”, declaró el británico sobre Verstappen, que largó vigésimo y llego sexto.
El neerlandés, tetracampeón de la categoría, sostuvo: “Intentamos trabajar para lograrlo de forma constante y espero que a lo largo de la temporada podamos reducir esa diferencia, porque de momento sigue siendo considerable”.
El británico Arvid Lindblad fue octavo con su Racing Bulls y se convirtió en el cuarto debutante más joven de la historia de la Fórmula 1, con 18 años y 212 días.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón