
Batacazo en el Arthur Ashe. El estadounidense Frances Tiafoe bajó ayer al español Rafael Nadal, segundo favorito y ganador de 22 Grand Slams, y se metió en los cuartos de final del US Open. Ídolo local, el 26° del ranking mundial se impuso por 6-4, 4-6, 6-4 y 6-3 en tres horas y 33 minutos de juego y consiguió el mejor triunfo de su carrera. El español, a pesar de la caída, sigue vivo en la pelea por el número uno del mundo, aunque ya no depende de sí mismo.
Sin achicarse ante uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, Tiafoe fue claramente superior en el comienzo del encuentro. Pura actitud, sólido con el saque, muy fino con sus tiros y moviéndose muy bien, sorprendió al llevarse el primer set con autoridad y consiguió que el español, gran favorito de la gente en todo torneo que disputa, jugara de local en Nueva York. Porque el público deliró con cada punto ganado, con cada quiebre y con cada muestra de talento del local.
Nadal levantó el nivel en el segundo parcial e igualó el partido. Pero perdió protagonismo de nuevo en el tercero, en parte porque jugó con menos intensidad y eficacia, pero también por mérito del estadounidense, que volvió a presionar como al principio, fue muy agresivo y no dejó jugar cómodo a su rival y terminó poniéndose dos sets a uno arriba.
Sin margen de error, Rafa fue a buscar la levantada en el cuarto. Pero el norteamericano salió a jugar ese capítulo decidido a cerrar la historia: cedió el saque en el cuarto game del y quedó 1-3 abajo; sin embargo, mantuvo la cabeza fría -como si no estuviera jugando ante una leyenda viviente en el estadio más importante del tenis mundial-, ganó tres games al hilo (con dos breaks incluidos) y se adelantó 4-3.
Y con la victoria al alcance de las manos, no titubeó. Confirmó el saque en el octavo juego y, en el siguiente, tomó la iniciativa con Nadal al saque y consiguió sellar el triunfo con otro break. Así, el verdugo de Diego Schwartzman se metió entre los ocho mejores de un Grand Slam por segunda vez en su carrera. Había alcanzado esa instancia en el Australian Open 2019, cuando se quedó con las ganas de llegar a semis porque cayó, justamente, ante el mallorquín.
“Esto es increíble, no encuentro palabras. Él es uno de los más grandes de la historia. Yo jugué increíble, pero no sé… No sé qué pasó”, aseguró Tiafoe, sin creer lo que había conseguido.
Es que no solo venció al enorme Rafa, si no que le cortó el invicto que tenía el español esta temporada en torneos “grandes”.
Nadal había ganado el Grand Slam oceánico y Roland Garros y había alcanzado las semifinales de Wimbledon, pero no se presentó a jugar ese partido por una lesión abdominal. Así había desembarcado en Nueva York con un récord de 19-0 en Major en este 2022, que extendió a 22-0 con sus victorias en las tres primeras rondas del US Open.
La derrota del ruso Daniil Medvedev frente al australiano Nick Kyrgios en la noche del domingo había dejado la carrera por el número uno con solo tres contrincantes: Nadal, Carlos Alcaraz y Casper Ruud.
Rafa era el único de ese trío que dependía de sí mismo. Le alcanzaba con llegar a la final para asegurarse el primer escalón del escalafón, que, de hecho, ya ocupa hoy en el ranking en vivo que se actualiza permanentemente. Pero su derrota ante Tiafoe cambió el panorama. Ahora tendrá que ver qué tan lejos lleguen sus dos rivales en esa carrera.
El escenario es simple. Si solo uno de los dos -Alcaraz o Ruud- alcanza la final, el que lo haga será el nuevo número uno. Si los dos llegan a la instancia decisiva, el que gane el título se trepará a la cima. Si ninguno es finalista, el número uno será para el ahora número tres, Nadal, por primera vez desde enero de 2020. Y el mallorquín se convertirá en el segundo más longevo de la historia en conseguirlo después del suizo Roger Federer, que lo hizo en junio de 2020 con 36 años, 10 meses y 16 días.
Alcaraz -quien anoche le ganó al croata Marin Cilic por 6-4, 3-6, 6-4, 4-6 y 6-3- sería el jugador más joven de la historia en llegar a la cima: el día de la final tendrá 19 años y 129 días.
Ruud, que el domingo se instaló en cuartos tras superar al francés Corentin Moutet y será rival del italiano Mateo Berrettini, sería el primero de su país en ocupar esa posición.
Medvedev, que no podrá además, defender el título que conquistó en 2021, cederá el trono mundial del tenis tras once semanas consecutivas en ese lugar, que ya había ocupado 14 días entre febrero y marzo pasado.
Con la atención puesta en los choques relevantes por la carrera hacia la cima del ranking, ayer se jugaron además otros dos duelos de octavos. El ruso Andrey Rublev, noveno preclasificado, venció por 6-4, 6-4 y 6-4 al británico Cameron Norrie (7°) y chocará con Tiafoe. En tanto, el italiano Jannik Sinner (11°) superó al bielorruso Ilya Ivashka por 6-1, 5-7, 6-2, 4-6 y 6-3 y jugará contra la nueva maravilla española.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón