
No estuvo a la altura Racing a 2.335 metros sobre el nivel del mar. Parece un oxímoron, pero es la pura realidad. Perdió por primera vez en el año, se cortó su invicto de 16 partidos y comprometió su clasificación a los octavos de final de la Sudamericana. Melgar aprovechó los errores de Fernando Gago. Desde el planteo hasta los cambios. Le ganó 3 a 1 y lidera el Grupo B.
Racing deja de ser un equipo dinámico cuando el técnico elige utilizar en simultáneo a Rojas y a Cardona. Son dos futbolistas técnicos, de gran pegada, pero lentos. El paraguayo, además, tiene una gran falta de confianza. Los técnicos apuestan por sus condiciones, pero pocas veces da la talla. El colombiano llegó con chapa y el club invirtió 3 millones de dólares. Sin embargo, su cadencia baja el ritmo. Es una buena opción para el pase, como sucedió en la única jugada articulada del primer tiempo, cuando abrió para Mena y Correa no pudo conectar el centro rasante del chileno.
Melgar se mostró como un equipo duro, eléctrico y directo. A bordo de un 4-1-4-1, salió largo y lastimó. De entrada, Ramos le comió la espalda a Cardona, rebotó Cuesta y el lateral peruano sacó un remate de media distancia que tapó Gómez. Al ratito, remató Cuesta y volvió a salvar el arquero de la Academia.
La pasaba mal Racing en el arranque porque no hacía equilibrio en el medio. Y Cuesta tuvo una nueva chance después de un error de Leonardo Sigali, habitualmente firme, que el atacante no aprovechó mano a mano con Chila. Definió ancho.
Hasta que Melgar encontró el gol. Fue a partir de un cambio de frente de Orzán que Bordacahar dominó casi contra el banderín del córner, marcado por Insúa. El extremo de Laprida metió el centro pasado, Gómez no salió e Ibérico anticipó a Mura.
A partir de ese gol, los peruanos se replegaron. Y Racing comenzó a manejar la pelota. No obstante, no lograba ser profundo. Hasta que Fabricio Domínguez se animó al mano a mano en el área, Galeano dejó firme la pierna y el uruguayo fue más vivo que el zaguero argentino. ¿Hubo un toque abajo? ¿Se tiró? El boliviano Dilio Rodríguez, muy cerca de la jugada, cobró penal. Lo pateó Correa y terminó en las montañas de Arequipa.
¿Por qué remató el cordobés, que había errado ante Gimnasia en la 1ª fecha, teniendo a jugadores de buena pegada como Cardona y Rojas, que pese a sus limitaciones habían convertido desde los doce pasos? Nadie lo explicó y Racing viajó en desventaja al entretiempo. Mucho menos entendible resultó la salida de Moreno, el único volante de recuperación. Ingresó Copetti. Regaló el medio Gago. Y Melgar lo aprovechó. Con aduana libre guapeó Cuesta e Ibérico marcó su doblete después de sacarse de encima a Mura.
El técnico intentó corregir su error haciendo entrar a Nery Domínguez y a Alcaraz. Pero el tercer gol llegó por decantación. Racing tenía la pelota, pero flaqueaba atrás. El gol de Correa, en el último instante, tal vez sea clave a futuro. La derrota deja enseñanzas. Será cuestión de capitalizarla.
Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes
EL TALADRO CAYÓ EN QUITO Y QUEDÓ MUY COMPLICADO
Después de un debut resonante con la victoria de local ante Santos, Banfield se desdibujó con dos derrotas consecutivas como visitante y esos tres puntos iniciales ya no tienen el mismo valor. Quedó último en el grupo C, lejos de la primera posición, la única que otorga el pase.
Diego Dabove pensó el partido sin riesgos. A la habitual línea de cuatro defensores le puso un 5 tapón y por delante, otra línea de cuatro jugadores. ¿Arriba? Cvitanich. Así el DT pensó en hacerle frente a la altura, la lluvia y un rival que no se apuna.
En la paridad, las situaciones fueron patrimonio de Universidad Católica y Banfield apenas tuvo aproximaciones en sus escasas incursiones de ataque y ninguna de riesgo.
La segunda parte no mostró otra dinámica. A los 5 minutos una pelota desde el medio de Mosquera llegó al panameño Ismael Díaz que se llevó su marca y sacó un remate fuertísimo que no pudo atajar Bologna. Apenas dos minutos más tarde Martínez Borja aprovechó un rebote por su banda, sorteó su marca y sacó un remate violento que Bologna intentó rechazar sin suerte.
Así Banfield salió obligado a buscarlo. Tarde, tuvo situaciones claras y de poco sirvió la expulsión de Arón Rodríguez, que dejó con 10 al local.
Con gusto a poco, Banfield tendrá que pensar en ganar los tres partidos restantes para clasificarse.
Clarín/Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón