
Sarmiento logró reponerse de un comienzo errático ante Defensa y Justicia y se impuso 2 a 1 en Junín, con goles de Julián Brea y Yair Arismendi. El Halcón se había puesto en ventaja a partir de un gol en contra de Josué Ayala y pudo empatarlo sobre el final, pero el VAR anuló la jugada que había terminado en el 2-2 que no fue.
Después de un cuarto de hora de poco vuelo, la apertura del marcador se gestó a partir de un cambio de frente de Kevin Gutierrez para el costado izquierdo, desde dónde Carlos Rotondi desbordó y sacó un centro destinado para Merentiel, que el arquero Josué Ayala intentó cortar y se le metió después del manotazo.
El descuento llegó rápido, apenas cuatro minutos después. Arismendi sacó el centro por derecha para la entrada de Brea, que ganó en velocidad y la empujó al gol.
Antes de que terminara el primer tiempo, Sarmiento tuvo tiempo para el desequilibrio. A Arismendi le quedó un rebote tras un tiro libre y sacó un derechazo justo debajo del ángulo derecho del arquero. Golazo.
En el segundo, Defensa monopolizó las situaciones. La más clara fue un desborde por derecha de Pizzini y el toque sutil de Merentiel que doblegó al arquero. Pero el VAR le ahogó el grito a Beccacece: cuando Pizzini recibió el pase, estaba adelantado.
Después el árbitro adicionó ocho minutos que luego se hicieron 10 que tampoco fueron suficientes para el Halcón que perdió el partido y su posición de privilegio en zona de clasificación. Ahora Sarmiento sueña con la clasificación.
Corresponsalía Junín para Clarín/Deportes
EL BICHO PICÓ EN EL JARDÍN DE LA REPÚBLICA
Seis goles. Dos palos. Y muchas emociones . Sí, una partidazo. Argentinos ganó el choque que debía ganar: ya sabía que Sarmiento había vencido a Defensa; y Atlético perdió el que no debía perder. Así, la suma de realidades opuestas de ambos conjuntos deja al Bicho entre los mejores cuatro de la zona A y al Decano hundido -aún más- en la tabla de los promedios. No es casualidad el triunfo de los dirigidos por Gabriel Milito, que encontró, con el correr de los juegos, el por qué. Milito repitió, de a ratos, ese juego vistoso, más que nada en la primera parte, siendo movedizo y peligroso. El resultado quedó a la vista, con cuatro tantos a su favor y hallando el ritmo perfecto para seguir escalando en su grupo. Victoria vital.
En líneas generales, los de Argentinos que entraron al José Fierro aprobaron. Quizás porque su rival tiene un presente de floja campaña, y si bien el conjunto de Lucas Pusineri hizo las cosas correctas para llevarse, por lo menos un empate, no pudo. Intentó y lo logró durante un rato, es cierto, pero la desconcentración, la falta de definición, sumado a las pelotas estrelladas en los palos por el Polaco Menéndez impidieron que eso sucediera. La pelota parada fue su único recurso.
El complemento sería como los primeros 45 minutos: de ida y de vuelta. Aunque, claro, más luchado. Por la desesperación de uno y por las ganas de meterse entre los cuatro del otro. Cambios tácticos de los dos, pero el Decano siendo protagonista de las acciones. Es por eso que de tanto insistir, apareció Renzo Tesuri, que entró desde el banco, para meter con la pierna izquierda su gol y establecer el 2 a 2. Parecía que el empate estaba cantado, pero…
Atlético se durmió. Volvió a caer en ese pozo de cada encuentro y Argentinos no perdonó. Llegaron dos tantos vitales, primero con Gastón Verón a cuatro del final y luego, para cerrar el resultado casi en el descuento, con un golazo de Fausto Vera. Pica fuerte el Bicho. Y Atlético se hunde cada vez más.
Juan Manuel Rovira/Clarín-Tucumán
MG Radio 24 Villa Pueyrredón