
No arrancó como quería San Lorenzo su seguidilla de tres partidos clave en ocho días. Volvió a jugar mal y a resignar puntos. Le costó mucho generar peligro ante Colón en el Nuevo Gasómetro y no salió del empate en cero. No pudo levantarse tras la caída contra Barracas Central, desaprovechó la chance de acercarse a la punta y de recuperar su condición de único escolta de River, lugar ahora ocupado por Talleres. El elenco de Pipo Gorosito sigue en la zona baja y sumó su tercera igualdad consecutiva.
Son días de súper acción para San Lorenzo, que no quiere soltar ninguna de las competencias en las que participa. Es que este jueves recibirá a Palestino, con quien puja mano a mano por el segundo lugar del grupo H de la Copa Sudamericana. Y el lunes que viene volverá a ser local por el torneo doméstico ante Central Córdoba. Y el Gallego Insua está dispuesto a no dar ventajas en ningún frente. Es por eso que busca poner lo mejor. Lo puso en la fresca tarde dominguera y lo hará en el próximo compromiso también.
Le faltó un engranaje importante en el mediocampo esta vez. Jalil Elías sufrió un fuerte estado febril y quedó afuera de los concentrados. Por eso el técnico azulgrana debió recalcular y armar un doble cinco con Carlos Sánchez y Nahuel Barrios, a quien le sienta mejor la posición de extremo. Por el medio el Perrito pierde la explosión que lo caracteriza y no logra asociarse tanto con Malcom Braida. De hecho, fue el único que logró levantar a los plateistas de sus asientos cuando se salió del molde y apareció bien abierto por la izquierda para gambetear y que le cometieran falta al borde del área en un primer tiempo sin muchas emociones de ambos lados.
Colón le propuso un partido cerrado con un esquema táctico casi en espejo. Néstor Gorosito planteó también cinco hombres en el fondo, aunque en el medio paró a tres volantes en contraposición a su colega Insua, que acostumbra a ubicar a dos jugadores en esa zona. La espalda de Sánchez fue bien aprovechada por Ramón Abila que apareció por allí en un par de oportunidades para provocar algunas complicaciones en el fondo azul y rojo. En la más clara, la abrió para Santiago Pierotti, que definió desviado ante la salida de un rápido Augusto Batalla. Pierotti fue otro que tuvo iniciativa en la visita, mayormente tratando de encontrar el hueco atrás de Agustín Giay, quien fue titular al retornar de la Selección Sub 20 y jugó un tiempo (entró Gonzalo Luján tras el descanso).
Tuvo su momento de dominio el Sabalero, pero no fue profundo. Y tampoco lo fue San Lorenzo. Tal es así que la única jugada de peligro en 20 minutos no fue una llegada al arco en sí: se trató de un pelotazo al aire de la Roca Sánchez que le bajó de golpe a Ignacio Chicco y casi lo complica. Hubo que esperar para ver remates al arco del lado azulgrana. Barrios probó luego de que se la bajara Andrés Vombergar. Y después fue el esloveno quien la tiró por arriba tras asistencia de Bareiro.
Como era de esperar, el Perrito volvió a su puesto por la banda zurda en el complemento con el ingreso de Francisco Perruzi en el círculo central. Y un rato más tarde mandó a Iván Leguizamón en lugar de Bareiro para correr a Vombergar al centro del área. Una corrida de Legui a un envío largo de Braida produjo la polémica: Rafael Delgado tocó la pelota con la mano al caer en la disputa con el fubolista del Ciclón. Darío Herrera cobró tiro de esquina y el VAR avaló su decisión porque no le dijo que lo
revisara. ¿Era penal? Se consideró que la mano fue involuntaria al caerse y buscar el apoyo, pero Delgado hizo un movimiento extraño con su brazo y debió cobrarse penal.
Un ratito antes, Batalla había salvado a puro reflejo un cabezazo de Facundo Garcés en la de mayor riesgo serio que tuvo el cuadro de Santa Fe. Y un ratito después el que se lució por Chicco, que se hizo grande ante un cabezazo de Gastón Campi.
A los ponchazos y a puro centro, el local intentó ganarlo en al final, aunque nunca fue claro. Ahora, se pondrá el chip de la Sudamericana.
Nahuel Lanzillotta/Clarín-Deportes
INDEPENDIENTE CAYÓ EN MENDOZA Y SE VOLVIÓ A COMPLICAR
La última pelota, ese tiro de Kevin López que Diego Rodríguez tapó con notables reflejos, sin dar rebote y en la línea de sentencia, explica el segundo tiempo. Independiente mostró su mejor cara en la etapa final, cuando necesitado tomó las riendas del partido. Lo peor se vio en el primer capítulo de la tarde mendocina, cuando Godoy Cruz marcó los dos goles y hasta pudo haber viajado al vestuario a bordo de una goleada. Terminó pagando cara su irregularidad el Rojo. Y su posición en la tabla es inquietante.
Es cierto que la serenata es larga y los descensos se definirán a fin de año. Sin embargo, hoy está en un lote de seis equipos que están ubicados en el penúltimo escalón. Ver a Independiente en esta dramática situación deportiva preocupa a los hinchas.
Si hubo un tiempo en el que se jugó mejor, ¿habrá que decir que Ricardo Zielinski hizo bien los cambios o planteó mal el partido? Como sea, el propio Ruso corrigió sobre la marcha, pero no contaba con la destreza del Ruso ajeno, Diego Rodríguez. Sí, ese arquero de la cantera de Villa Domínico, que supo dar la cara en el peor momento de la historia del club, hace una década, cuando descendió y se la jugó por el Ascenso.
Esta vez, el capitán de Godoy Cruz fue clave bajo los tres palos, cuando Independiente soltó a los laterales, Luciano Gómez por la derecha y Ayrton Costa por la izquierda, y generó juego por adentro con Martín Sarrafiore.
Sin embargo, había sido demasiado floja su prestación en los cuarenta y cinco minutos iniciales. Con un gran despliegue, Godoy Cruz se puso muy rápido en ventaja. En la primera pelota parada, un tiro de esquina, se encontró con el gol. Llegó el centro que cabeceó Pier Barrios anticipando a Joaquín Laso, Rodrigo Rey dio rebote corto y hacia adelante y Tomás Conechny remató. El arquero amortiguó y Martín Cauteruccio la empujó contra su propio arco. Andrés Gariano le dio el gol al volante del conjunto mendocino.
Enseguida, casi marca el segundo Tomás Allende, pero Rey tapó el disparo mano a mano con su rostro. Y cuando parecía que Independiente se animaba a partir de una jugada que el Ruso Rodríguez tapó ante Nicolás Vallejo, llegó el segundo grito en el Malvinas Argentinas.
Fue una pelota larga que Allende transformó en centro pasado, Salomón Rodríguez cabeceó, Rey tapó a media y Conechny aprovechó para convertir con una palomita.
Ya estaba Kevin López en la cancha producto de la lesión de Sergio Ortiz, que había tenido dificultades en el tránsito de la mitad de la cancha. Y Zielinski movió el banco para arrancar el complemento. Sacó a los dos volantes externos, Vallejo y Braian Martínez, y metió dos volantes con manejo, Juan Cazares y el juvenil Rubén Martínez (18 años).
El Ruso buscó mayor profundidad y para lograrlo le dio alas a Gómez y Costa. Y los dos laterales se juntaron para el descuento. López abrió para Gómez, llegó el centro y Costa definió cruzado.
Daniel Oldrá advirtió que se le estaban viniendo encima a Godoy Cruz. Sacó a un delantero (Salomón Rodríguez) y metió a un extremo (Matías Ramírez), además cambió a Leyes (amonestado) por Andrada.
Rey tapó un tiro cruzado de Lucas Arce en el medio del humo de las bengalas que cubrió la tribuna donde hubo hinchas visitantes. Pero Independiente estaba mejor. Con los ingresos de Baltasar Barcia y Santiago Hidalgo fue más incisivo. Tuvo dos muy claras para empatar. Un remate de Giménez que tapó el Ruso y otro de Barcia que se perdió apenas afuera.
Y la del epílogo, claro. La que no entró y dejó a Independiente otra vez frustrado, no solo por el resultado.
Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes
MG Radio 24 Villa Pueyrredón