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San Lorenzo cayó ante Riestra y Boca en Tucumán. Amargo empate de Racing

Jonathan Herrera festeja su conquista que le dio la victoria a Riestra ante el Ciclón.

Con los ojos puestos en la Copa Libertadores jugó San Lorenzo y cayó en el debut de la Liga Profesional ante un Riestra que pegó de entrada y supo replegarse para atesorar los tres puntos en su estadio. Con el Nuevo Gasómetro de fondo (una calle separa ambas canchas), Leandro Romagnoli puso una formación íntegramente alternativa pensando en el cruce del jueves contra Liverpool de Uruguay y lo pagó con la derrota por 1 a 0.

Por un rato, Romagnoli jugó a ser Ruben Darío Insua. Algún hincha distraído de San Lorenzo bien se pudo haber preguntado si el Gallego había pegado la vuelta. Es que el Ciclón cruzó la avenida Varela del Bajo Flores para jugar con el esquema predilecto de su anterior entrenador. Pipi eligió el 5-2-3 que se utilizó en gran parte del ciclo de Insua para el primer partido del campeonato de al Liga Profesional. Pero le duró poco y nada.

Antes de que se acabara la etapa inicial Romagnoli debió cambiar porque el plan de juego no le funcionó. Así como el pasado jueves acertó con los ingresos de Cuello y Remedi, que venían sin ser tenidos en cuenta, ante Riestra no le salió el planteo de arranque.

A los 7 minutos ya perdía. La línea de cinco del fondo quedó desarticulada en un contraatque del local, de un tiro de esquina a favor a sufrir un gol. Leonardo Landriel apareció como un fantasma en el espacio vacío detrás de la espalda del pibe Elías Báez, encaró y le dio el pase atrás a Jonathan Herrera, quien hizo valer “la ley del ex”.

El VAR debió revisar la jugada, aunque convalidó finalmente el tanto. Gustavo Fernández estaba en posición adelantada y, si bien no tocó la pelota, interfirió en la visión del arquero Gastón Gómez, más allá del rebote en Jhohan Romaña.

El conjunto de Cristian Fabbiani no tuvo miedo en faltarle el respeto a su vecino y en la primera de cambio consiguió la diferencia en el resultado producto de la movilidad de sus delanteros y el oportunismo. San Lorenzo preció verse sorprendido. No hacía pie en el círculo central con la dupla PerruzziTapia y el Pipi tuvo que romper el esquema demasiado pronto ya que el arco de enfrente le quedaba muy lejos.

Sin mover el banco, el entrenador azulgrana redistribuyó las fichas sobre el paño: Carlos Sánchez pasó de líbero a ser el compañero de dupla de Perruzzi en el medio, Iván Tapia se adelantó para ubicarse detrás de Diego Herazo y Cristian Tarragona se corrió a volantear por la izquierda.

Automáticamente, el elenco de Boedo recuperó terreno y empezó a acercarse al área de Ignacio Arce. Alguna aproximación de Herazo. Un remate desviado de Ezequiel Cerutti. Algún intento fallido de Tarragona. Y no mucho más para un Ciclón que no podía imponerse.

Por eso, Romagnoli sí apeló a las variantes para salir a disputar el complemento. Adentro el goleador Adam Bareiro y Tobías Medina por Herazo y Perruzzi. De todos modos, seguís sin encontrar claridad ni profundidad el visitante. Entonces entraron Cristian Ferreira (recuperado de un desgarro) y Sebastián Blanco. Piernas creativas para buscar abrir la defensa anfitriona.

Salvo por un tiro de Dematei, Riestra se olvidó de verle la cara al Gómez y se dedicó a mantener su orden defensivo. Bajo la persistente lluvia, se aferró al triunfo con uñas y dientes y no dejó huecos para camisetas rivales en su campo. Y hasta se animó a mandarse de contragolpe cuando vio vía libre por la necesidad de empatar de San Lorenzo.

A base de esfuerzo Riestra se llevó otra victoria histórica. Ya le había ganado a Independiente con el Ogro.

Nahuel Lanzillotta/Clarín-Deportes

ATLÉTICO TUCUMÁN SUPERÓ A BOCA

Tener un buen inicio siempre es una prioridad para Boca, especialmente para Diego Martínez. Claro, luego de no concretar el objetivo en la última Copa de la Liga, el DT sabía que debía hacer un cambio de enfoque, concentrándose en ser desde el arranque uno de los principales contendientes en este nuevo certamen. Así, ante Atlético, el entrenador probó con un “11” en el que incluyó a gran parte de los titulares, pero esa decisión no dio sus frutos. ¿El porqué? Si bien el Xeneize venía de ganarle por la Sudamericana a Trinidense -y la ahora jugará frente a Fortaleza-, el técnico trató de buscar la manera de comenzar el campeonato con fuerza, mostrando sus mejores cartas; sin embargo, se encontró con un Decano que demostró lo que es capaz de ofrecer si se anima a jugar. Porque a este equipo, si le das un centímetro de más en su cancha, te liquida. Eso, justamente, pasó en el José Fierro. Y si bien Boca inquietó durante los primeros minutos, nada pudo hacer ante un rival superior. El 1 a 0 en contra final fue la respuesta.

A saber: para este choque, Martínez solamente guardó a dos habituales titulares: “Pol” Fernández y Edinson Cavani –que no fue convocado-. Esta decisión derivó a que Milton Delgado –que solo jugó un puñado de minutos frente a Nacional Potosí- fuera el “5” titular pero no rindió; mientras que adelante apostó al tándem compuesto por Miguel Merentiel y Luca Langoni. También se debe mencionar que Lautaro Di Lollo fue el acompañante de Nicolás Figal en la zaga, siendo su tercera titularidad, pero la primera en la posición de central – antes jugó como lateral derecho-. Con estas determinaciones, Boca entendía la importancia de comenzar con buen pie en Tucumán. Y ya en la previa se esperaba un buen espectáculo; es más, el recibimiento (para el Decano) fue brillante, con 150 potes de humo, junto a las banderas clásicas y, claro, con un telón en la tribuna de calle Chile junto a fuegos artificiales en los alrededores del estadio.

Ante este panorama, y sabiendo el rival que tenía en frente, el DT de los tucumanos también puso caras nuevas, como el debut en el arco de Tomás Durso en el arco. Frente a las intermitentes actuaciones de José Devecchi, Sava apostó a la inclusión del ex arquero de Gimnasia, que sumó sus primeros minutos oficiales Y la otra gran novedad fue la vuelta de Joaquín Pereyra al “11”, el distinto en el Decano. Así comenzó el partido. Desde el comienzo Boca no la tuvo fácil, pese a que comenzó mejor. Es que del otro lado Atlético tenía -y tiene- como objetivo olvidar lo hecho en la Copa de Liga para así comenzar la levantada en la tabla anual. Lo hizo en la primera mitad.

Por lo visto en los 45 minutos iniciales, el equipo tucumano tuvo más la pelota y mostró mayores intenciones de mitad de cancha hacia adelante. El gol anulado a Renzo Tesuri por un supuesto offside de Mateo Coronel – muy polémico- , era el anuncio de lo que llegaría después. El Decano, lejos de desmotivarse, fue por más. Apostó por la suya; al fútbol que invita al error del rival; al fútbol que no perdona si hay chances de gol. Y lo hizo a través de Coronel tras un buen pase profundo de Pereyra para Bajamich. La acción también fue revisada por el VAR, pero esta vez era claro el gol.

Se notó que el equipo dirigido por Diego Martínez extrañó a Zenón y a Cavani, y sólo tuvo un tiro al arco de “Equi” Fernández sobre el final. Nada más que eso. La noche comenzaba a ser una fiesta para Atlético, ante un desdibujado Boca. El Decano continuó con su juego, sobre todo en el mediocampo con un Acosta y Pereyra manejando los hilos. Por eso a Boca, tras quedar en desventaja, se le hizo un partido chivo, complicado.

Ya en el complemento, era un volver a empezar para Boca. Martínez metió mano en el equipo y empezó a jugar un poco más, construyendo juego e insistiendo dentro del área, pero sin definición. Boca siguió buscando y, como esto es fútbol, Atlético pasó de ser un claro dominador a empezar a sufrir durante un gran lapso de la etapa final. El Decano se resguardó e intentó mantener el resultado y, hasta en algunas ocasiones, ampliarlo. Como una (muy) clara de Tesuri: contragolpe liderado por Coronel, habilitación para Pereyra, que buscó a Tesuri en el segundo palo y éste no pudo embocarla cuando Romero ya estaba vencido. Milagro para Boca, que respondió tras una gran pelota pinchada de Saralegui para Janson, que no pudo en el mano a mano con Durso.

Ya cuando el partido se moría, Boca fue con todo en busca de la igualdad, dejando al Decano con una línea de seis en el fondo para que eso no suceda. Y en la última Durso, con una gran reacción, le sacó el gol a Merentiel. Pitazo final y Boca se quedó con el sabor amargo de arrancar el campeonato con el pie izquierdo.

Juan Manuel Rovira/Corresponsalía Tucumán de Clarín

RACING PASÓ DE LA FIESTA AL PAPELÓN

El partido es propio de “Ripley, aunque usted no lo crea”, una serie de antaño, cuando no existían las plataformas de streaming y Jack Palance mostraba situaciones inverosímiles. Nadie podía imaginar semejante final en el Gigante Alberdi. Racing ganaba 4 a 1 y Belgrano lo empató en ocho minutos increíbles. Fue otro papelón celeste y blanco, que venía de perder el invicto en la Sudamericana contra Bragantino y la semana anterior había quedado eliminado de la Copa Argentina ante Talleres de Remedios de Escalada.

En este mismo estadio, precisamente, Racing había goleado 4 a 0 a los cordobeses en la última fecha de la Copa de la Liga. Los resultados de otros encuentros no le permitieron avanzar a los cuartos de final del torneo que terminó ganando Estudiantes. Ayer, tenía todo bajo control hasta que Costas empezó a mover el banco, el equipo se desarmó y Belgrano reaccionó. Fue una noche inolvidable para Jara, autor de un hat-trick.

El primer tiempo terminó mejor de lo sospechado para Racing. A fin de cuentas, en la primera llegada a fondo de Belgrano, se encontró en desventaja. Fue a partir de un pelotazo largo de Troilo a espaldas de Martirena, Lencioni metió el centro exacto y Jara anticipó a Colombo en el primer palo.

Otra vez, la Academia recibía un cachetazo en los primeros momentos del partido, como le sucedió ante Bragantino –el jueves- y contra Talleres de Remedios de Escalada –la semana pasada-, una situación recurrente. Sin embargo, esta vez lo empató rápido. De un tiro de esquina ejecutado por Urzi, llegó el rechazo de Jara en el primer palo, González Metilli la dejó corta y Sosa metió un zurdazo que pegó en el travesaño, la espalda de Losada y se metió en el arco cordobés.

El árbitro Arasa, protagonista de la noche, le dio el gol al volante, que esta vez jugó en su posición natural de entrada. Racing se plantó con un 4-4-2, descartando por un rato esa línea de tres centrales que en los últimos partidos no rindió. En el medio, Nardoni lució algo perdido como volante interno, pero Baltasar Rodríguez fluyó volcado por izquierda, aunque mayormente suelto, conectado con los tres de adelante, Carbonero y Urzi por las bandas; Roger Martínez como referencia en el área.

Y a propósito de Baltasar, fue a partir de un remate del juvenil que pegó en el brazo de Baldi que llegó el segundo gol. Arasa no había cobrado el penal. Sin embargo, desde Ezeiza recibió el llamado de Vigliano, quien lo invitó a repasar la jugada. Bastó que mirara el monitor para cambiar su decisión: el zaguero tenía el brazo demasiado abierto, ocupaba volumen y en este caso no importa la intención. Roger Martínez, con un tiro suave a la derecha de Losada, canjeó por el 2 a 1.

Belgrano se desesperó, presionado por su gente. No obstante, le faltó claridad para desequilibrar. Solo inquietó cuando Lencioni encaró a Martirena. Y fluyeron los espacios para Racing, que tuvo una notable efectividad y un gran impulso a partir de la pelota parada. Hubo otro córner clave, otra vez desde la derecha, llegó el envío de Baltasar y Sigali, que regresaba a la titularidad, marcó el 3 a 1. El capitán le comió la espalda a Matías Moreno y anticipó a Jara en el primer palo.

En el complemento, Racing volvió a golpear con Carbonero intratable por la izquierda. El colombiano le ganó la cuerda a Moreno y su compatriota aprovechó un rebote de Losada.

El arquero de Belgrano fue héroe y villano. Enseguida, tapó un zurdazo de Urzi. Más tarde, un mano a mano con Carbonero. Y cuando estaba todo dado para el 5 a 1, Costas empezó a cambiar. El ingreso de Iván Pillud por Martirena fue obligado por la lesión del uruguayo. La presencia de Agustín Almendra para tener la pelota no funcionó. Y en el ínterin del reemplazo de Marco Di Cesare por Sosa, llegó el tiro libre del chileno Marín y el cabezazo de Troilo anticipando a Sigali. Fue el 4 a 2.

Cuatro minutos después, el peruano Reyna se escapó de Sigali y dejó a Jara de frente al gol. Fue 4 a 3. Y quedaba un horror más de Racing, un pase atrás de Galván que el goleador de la noche aprovechó.

Losada tapó el último tiro de Almendra. Y celebró Belgrano, que estaba liquidado. Y se desbarrancó Racing, casi una habitualidad en los últimos tiempos.

Ramón Gómez/Corresponsalía Córdoba de Clarín

OTROS RESULTADOS

Tigre 0 – Estudiantes 1

Lanús 0 – Independiente Rivadavia 2

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