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River-Racing ganaron a domicilio y reavivaron esperanzas de campeón

Mammana marcó el gol de la victoria riverplatense en el Nuevo Gasómetro.

Hizo un buen primer tiempo y recuperó la actitud ausente en la Bombonera. Logró una victoria imprescindible para mantener sus aspiraciones. Quedó a 4 puntos del líder Gimnasia, que juega mañana. Mammana hizo el gol con un remate desde afuera del área.

La pelota, impactada por Franco Armani, viaja en el cielo del Nuevo Gasómetro, cuando Patricio Loustau toca el silbato y anuncia el final. Enzo Pérez y Javier Pinola abren los brazos y gritan por ese triunfo que significa un desahogo. En un clásico que en general le es favorable históricamente, volvió el clásico River, que superó a San Lorenzo por 1 a 0 en el Bajo Flores y no se baja de la pelea por el título.

Es cierto que a River le faltó juego y que terminó contra las cuerdas casi que pidiendo la hora pero el equipo de Gallardo volvió a tener presencia en un partido de músculo y pierna fuerte. Metió, corrió y tuvo la actitud con la que no contó una semana atrás en la Bombonera. En definitiva, retornó a las bases, a esas que debe volver para reconstruirse.

Y lo hizo a partir de un juego más simple, sin experimentos ni fórmulas complicadas. Con un 4-3-3 clásico Y con mucha entereza para sostener el resultado en el tramo final cuando jugaba con un hombre menos y San Lorenzo se le vino encima.

River jugó con la ventaja a su favor, esa que consiguió con oficio en un momento de chatura en el primer tiempo y a la que se aferró con uñas y dientes, sostenido en el gran trabajo de Emanuel Mammana, Paulo Díaz y Enzo Pérez. El eje defensivo fue clave para llevar las riendas de un equipo que había arrancado con entusiasmo, intentando generar mucho juego por las bandas. Pero con el correr de los minutos, San Lorenzo logró emparejarlo con un buen trabajo defensivo.

El equipo local estaba cumpliendo con el plan diseñado por Rubén Insúa pero defenderse tan cerca del área propia requiere de muchísima concentración porque cualquier error puede remover la estructura. Y eso fue lo que sucedió cuando Barrios jugó mal una pelota para atrás, justo después de un corner. Y River tuvo una nueva jugada de ataque, que terminó en el único gol del partido.

No fue la única falla, de todos, modos, la de Barrios en esa jugada que culminó con un remate certero de Emanuel Mammana. Nadie del conjunto local tomó el rebote (había pasado lo mismo unos minutos antes con un remate de Enzo Pérez) y el marcador central de River estaba solo para el remate, que le llegó tras los amagues de Paulo Díaz, un centro de Enzo Pérez y mal despeje rival. El eje defensivo de River rompió en ataque y fue el que provocó la apertura del marcador en un clásico cerrado.

En el segundo tiempo, River también arrancó con todo y Beltrán falló en la definición luego de que Gattoni pusiera el cuerpo para tapar un remate que iba al arco. San Lorenzo tardó en acomodarse luego de los cambios de Insúa, quien modificó el esquema (pasó de un 5-4-1 a un 5-2-3) con los ingresos de Leguizamón y Vombergar. Y creció Barrios, volcado a la izquierda. De hecho, por ese sector surgieron las mejores jugadas de Vivo, Casco le dio un empujoncito a Blandi y lo dejó en offside. Era el empate de San Lorenzo.

San Lorenzo. Un centro que Elías la mandó de volea afuera. Otro que Vombergar baja y Mammana le saca en la línea a Blandi. Y la jugada del gol que le anulan a Blandi por una posición adelantada milimétrica, casi que causada por el oficio de Casco quien antes del centro cuerpea al delantero para desacomodarlo y lo termina dejando adelantado.

Por ese sector San Lorenzo también provocó la expulsión de Herrera, que obligó a Gallardo a rearmar la defensa. Y resistió River en los minutos finales para quedarse con un triunfo que fue un desahogo.

Maximiliano Benozzi/Clarín-Deportes

Maximiliano Romero le dio el triunfo a la Academia, que todavía sueña.

Con poco, con lo mínimo, Racing sigue prendido en la pelea por el título. Otra vez ganó apenas por 1 a 0 como el martes ante Patronato y quedó a un punto de Boca y Atlético Tucumán y a dos de Gimnasia, que aún tienen que jugar. Platense, que necesitaba sumar para despegarse definitivamente de los lugares más bajos de la tabla de los promedios, no logró pegar en los momentos justos, lo pagó caro y se quedó con las manos vacías.

Platense intentó sorprender a Racing de entrada y en los primeros cinco minutos tuvo tres chances claras de gol. La mejor la tuvo Morgantini, tras un centro rasante, pero el remate lo salvó casi en la línea Mena. El equipo de Fernando Gago entró dormido y fue una preocupación para el técnico, que intentó despertar a sus dirigidos.

Cuando Racing logró controlar el balón y empezar a jugar, a explotar el sector derecho con la velocidad de Hauche, se encontró con una defensa local muy bien armada. Esa línea de cinco propuesta por Omar de Felippe resultó una complicación para sus intenciones.

Si hay algo que no se le puede reprochar a Racing es que no hace dos pases seguidos. Por el contrario, todo el tiempo intenta un juego asociado y lo tiene a Emiliano Vecchio, que conduce bien, pero a su ritmo, con paciencia. Así, el volante encontró un espacio, profundizó para Hauche pero llegó justo a cortar Ruiz Díaz.

Platense fue mucho más directo. Cada vez que logró capturar la pelota salió disparado hacia el arco de Arias. Las mejores situaciones llegaron desde el sector izquierdo, con las proyecciones de Ayrton Costa, en combinación con Schor, y la potencia del paraguayo Jorge Benítez.

Pero en esos primeros 45 minutos en los que el local generó más peligro pero el que tuvo más la pelota fue la visita, el partido perdió intensidad de a poco. Cada vez que Racing intentó penetrar al área de Platense y no lo logró, volvió empezar. El pase hacia atrás para los defensores y otra vez a construir con el campo de frente. Y entonces el arco de Ledesma le quedó muy lejos.

Tampoco fue preciso el equipo de Avellaneda con los centros teniendo en cuenta que tiene dos tanques arriba como Copetti y Maximiliano Romero. Si la pelota no les llega redonda, poco pueden hacer.

La parte final recuperó el ritmo de los primeros minutos del partido. Pero ya Racing no entró dormido. Por el contrario, tuvo una postura más activa, unos metros más adelantada la última línea, siempre con Vecchio filtrando pases, pero también con buenos momentos de Jonathan Gómez y Moreno.

Platense sostuvo la postura de salir rápido, bien vertical. A los 12 minutos logró conectar una buena contra por la izquierda, Benítez lo buscó a Vicente Taborda que entró solo por el medio, metió un primer amague pero el remate final fue débil y a las manos de Arias.

En la historia del fútbol capítulo 1.000.000, el equipo que pierde un gol inmediatamente lo sufre en el arco propio. Y no hubo excepción en Vicente López. Dos minutos después llegó la apertura del marcador. Vecchio intentó meter un pase filtrado, la pelota dio en un defensor y se desvió hacia la posición de Maxi Romero, quien definió por arriba de Ledesma.

De Felippe tuvo claro que su equipo necesitaba sí o sí llegar al gol para al menos rescatar un punto. Y metió tres cambios ofensivos. Tanto, que la respuesta de Gago fue armar una defensa de cinco, otros tres jugadores en el medio con mucha marca y dejó más adelantado a Vecchio cerca de Romero. Le costó mucho ir 1-0 y no era un partido para regalar puntos. Después salió Vecchio y entró Carbonero para jugar en el mismo sector pero con más velocidad, pero luego ingresó Oroz por Romero y de esa manera Racing terminó jugando sin delanteros.

Con los roles cambiados, con una postura ofensiva de Platense, con la actitud defensiva decidida por Fernando Gago, los minutos finales tuvieron la emoción que le faltó al resto del partido. Con más amor propio que juego, con algún chispazo de Mauro Zárate, con la presencia de Rodrigo Contreras en la ofensiva para ayudar a Benítez, el perdedor buscó el empate de una manera desordenada. Igual, más allá de la bronca, el público reconoció esa actitud final.

Racing festejó porque quedó cerca de la punta aunque dejó en el camino algo de sus convicciones.

Oscar Barnade/Clarín-Deportes

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