
El alma celeste y blanca vuelve al cuerpo. Y revive Racing. Porque Patronato fue valiente, incluso cuando el partido estaba 0 a 0. Porque la esperanza de ganar el título, aquella que parecía diluirse entre tanta irregularidad, todavía está intacta. Por ese triunfo que se sostuvo en las manos de Arias y la magia de Vecchio. Por esos tres puntos que lo impulsan en las cumbres de la Liga Profesional.
La Academia sembró, pero no cosechó en el primer tiempo. Plantó semillas en el área rival, pero nada floreció. Tuvo situaciones de gol en ese lapso, pero no pudo dejar su huella en la red. Altamirano y su falta de precisión para terminar cada jugada le impidieron lograr una ventaja que mereció por su volumen de juego, sobre todo en el primer cuarto de hora.
Con siete bajas, tres por suspensión (Alcaraz, Jonathan Gómez y Moreno), dos por inconducta (Cardona y Miranda) y dos por lesiones (Piovi y Rojas), Gago tuvo que recurrir a otros intérpretes y decidió cambiar el esquema: apostó a un 5-2-3 en el que los laterales estuvieron lanzados.
Sí, Mura y Mena, especialmente, profundizaron. La generación estuvo a cargo de Vecchio, quien conectó las líneas, aun partiendo desde la mitad de la cancha, zona que compartió con Quiroz, un pibe de 20 años que buscó ser el equilibrista. El rosarino tuvo un socio: Hauche. En este contexto, el Demonio no se movió tanto por afuera, sino que retrocedió para asistir a los dos centrodelanteros.
Entre Romero –la sorpresa- y Copetti se repartieron el ataque. Rotaron, uno por izquierda, el otro más centrado. Y los centrales, fundamentalmente Insúa y Galván, condujeron ataques desde el fondo.
Racing fue muy agresivo, pero no tuvo definición. Al minuto, lo perdió Hauche. Sacudió de zurda y Altamirano la mandó al córner con la punta de sus dedos. Enseguida, el Demonio metió un centro bárbaro para la cabeza de Romero y el disparo se perdió apenas desviado. Más tarde, desbordó Mura, la rebotó Romero, probó Vecchio de media distancia, a colocar, y otra vez respondió el número uno visitante. Después, salió desde el fondo Insúa, Vecchio asistió a Romero y su tiro nuevamente se perdió a centímetros del palo. El Magnate ejecutó una pelota parada, Insúa peinó y Hauche no pudo empujarla abajo del arco. El propio delantero asistió a Romero y, mano a mano, falló ante Altamirano, que tapó con sus piernas.
Todo eso produjo Racing, pero se frustrando. Y Patronato, que se sostuvo en su arquero y en un impecable Carlos Quintana, empezó a encontrar vía libre por un mediocampo descompensado y a espaldas de los laterales. Con un porcentaje de posesión que no llegó al 40%, los entrerrianos inquietaron. Y tuvieron dos muy claras, ambas en los pies de Axel Rodríguez. Fueron notables las tapadas de Arias.
En el segundo tiempo, Patronato encontró demasiadas facilidades para llegar al terreno del capitán celeste y blanco. Entraron bien Juan Barinaga y Justo Giani. Y el partido se hizo de ida y vuelta. Despojados de inhibiciones, dejaron huecos. Y Arias volvió a mostrar toda su capacidad para sostener el resultado. Axel Rodríguez no pudo con el arquero. Giani, tampoco. Con extraordinarias intervenciones, le bajó la persiana a su arco.
Parecía groggy, pero revivió con un golazo Racing. A partir de un lateral de Mena, Vecchio y Hauche armaron una pared y el centro atrás del rosarino encontró un toque exacto de Copetti para dejar al Demonio de frente al arco y definir con un tiro esquinado, como un penal en movimiento.
Se rompió el partido. Y se jugó de arco a arco. Con Arias como protagonista. Con Vecchio en la conducción. Con Patronato vencido, pero con la cabeza en alto y un tiro de Sosa, al final, en el palo. No le sobró nada a Racing, pero festeja, claro. A fin de cuentas, los partidos se ganan con goles y los torneos, con puntos. Los detalles se pueden ajustar en la semana.
Daniel Avellaneda/Clarín-Deportes
HURACÁN NO PUDO CON BARRACAS
Huracán empató 1-1 de local con Barracas Central, en la continuidad de la fecha 19 de la Liga Profesional.
Cerca del final de la primera etapa, Facundo Mater puso en ventaja al Guapo, pero en el complemento pudo igualar Lucas Merolla para el equipo de Diego Dabove, que con este resultado quedó a un punto del líder Atlético Tucumán.
Por su parte, el visitante mereció mejor suerte, casi da el batacazo en rodeo ajeno y aún se atreve soñar en clave internacional.
La previa en el Tomás A. Ducó tenía condimentos más que atractivos, porque si el local ganaba, tomaba la punta por asalto en soledad; pero si se imponía la visita, se ponía a tiro de conseguir el último boleto a la Copa Sudamericana 2023.
De entrada arrancó un poco mejor plantado el conjunto de Rodolfo De Paoli, con el escurridizo Sepúlveda y el picante Valenzuela. Así tuvo sus chances con un tiro libre de Tapia a las manos de Chaves y un disparo alto de Bandiera, tras una buena jugada de toque y circulación comandada por Mater.
Enfrente, el Globo se mostraba contenido y buscaba progresar con las subidas del lateral Quilez. Pero le faltaba profundidad, a punto tal que tanto Cristaldo como Cóccaro (que hasta ahí aportó un tibio cabezazo) casi no participaban del juego.
Recién sobre la media hora y empujado por su público, Huracán pareció meterse en el partido a partir de un quedo de Barracas y los arrestos individuales de Garré, que lograba pisar el área rival para lanzar centros que sus compañeros no lograban conectar con justeza.
Antes del descanso llegó la apertura con una jugada propia de un trámite a todas luces discreto. Tras una serie de rebotes en las inmediaciones del área local, Sepúlveda pudo rematar, pero el balón rebotó en un compañero y provocó un embrollo tal que culminó con Quilez queriendo jugar atrás con Merolla, que no esperaba el pase. De todo ese zafarrancho sacó rédito Mater, quien con caño incluido sometió a Cháves. A río revuelto, ganancia de pescadores.
Ya en el complemento, Huracán seguía nervioso e inconexo, a caballo de la presión por revertir la desventaja. Barracas se mostraba filoso de contragolpe y amagaba aumentar la cuenta ante las dudas de la última línea local.
Un tiro libre de Cristaldo que dio en el puño de Bandiera y las ganas del ingresado Luna no resultaban suficientes para el local, que jugaba mal y, pese a eso, logró empatar con un cabezazo salvador de Merolla.
Sobre el final lo tuvieron Garré y Cóccaro para el local, pero también Valenzuela para la visita. En definitiva, el Globo debió conformarse con ser uno de los escoltas.
Fabio Lannutti/Página 12-Deportes
GODOY CRUZ RESCATÓ UN PUNTO ANTE TIGRE
A Tigre le falta sumar de a tres, como dijo Mateo Retegui en el final del partido. Pero en dos fechas paró a dos de los que pelean por el título. El viernes a Huracán en Victoria y ayer a Godoy Cruz en Mendoza. Dos 1-1 para el festejo de Atlético Tucumán, y también de Boca, que se metió en la lucha tras ganar el Superclásico. Y se lamentan especialmente los mendocinos.
Hay momentos cruciales en el desarrollo de un partido. Y sucedió dos veces en Mendoza, en los dos goles. A los 11 minutos, Pier Barrios, marcador central, hizo una jugada bárbara por derecha en ofensiva y metió un centro para generar peligro en el área rival. Pero hubo un rechazo, la pelota le llegó a Retegui y tras un rebote en un rival fue a parar a los pies de Menossi, que levantó la cabeza vio la diagonal de Blas Armoa, quien enganchó entre dos rivales, se metió en el área y con el espacio libre en el lugar que debía estar Barrios, definió con un fuerte derechazo.
Pero Barrios tuvo revancha de tanto ir al área rival. Después de que le anularan bien dos goles por posición adelantada, Godoy Cruz siguió en la búsqueda del empate. Entonces, llegó un centro al área de Ojeda, Cabrera quiso despejar pero la tiró hacia atrás, apareció Barrios e igualó.
Fue un partido intenso, sin brillo. Se repartieron el dominio y las chances de gol. Y el resultado quedó abierto hasta el final. Casi lo gana el local, pero Marinelli, quien ingresó por Roffo, salvó ante Larrosa.
Clarín/Deportes
OTRO RESULTADO
Platense 1 – Unión 0
MG Radio 24 Villa Pueyrredón